El aeropuerto espacial de Nuevo México comienza su cuenta atrás

El Gobierno de Nuevo México ha iniciado las obras del primer aeropuerto espacial construido con fines comerciales y sede mundial de los viajes al espacio de Virgin Galactic.

El terreno donde han comenzado las obras que acogerán al aeropuerto espacial América de Nuevo México (EE UU) ocupa 72 kilómetros cuadrados y está en un área desértica al sur del Estado, 45 millas al norte de Las Cruces. El emplazamiento fue elegido por su clima (340 días de sol al año), su baja densidad de población y su nulo tráfico aéreo. El proyecto, que ha comenzado por el trazado de dos carreteras de acceso, tiene un coste estimado en 150 millones de euros, que en su mayor parte serán aportados por el gobierno estatal. Virgin Galactic, del británico Richard Branson, es el principal socio industrial del gobierno de Nuevo México en la creación del aeropuerto espacial. Cuando el aeródromo esté construido, dentro de dos años, Virgin Galactic se trasladará del aeropuerto de Mojave, en California, al de Nuevo México, que convertirá en su sede mundial. El primer vuelo, previsto para el próximo año, despegaría del aeropuerto de Mojave. El de Nuevo México es el primer aeropuerto espacial construido para acoger vuelos comerciales al espacio, pero no el único: al menos seis aeropuertos más -en Alabama, Florida, Texas, Wisconsin, Wyoming y California- quieren disputarle el negocio. Además, Rocketplane Global, SpaceX y SpaceDev, entre otras empresas, compiten con Virgin Galactic en la carrera del turismo espacial. Hasta ahora, la única compañía que ha llevado turistas al espacio es Space Adventures, que utiliza el aeródromo de Baikonur (Kazajstán) y tecnología rusa. El último turista, Richard Garriott, pagó 22,6 millones de euros por el viaje.