El aeropuerto de León recibirá un millón de pasajeros anuales

Con la inauguración de su nueva terminal, que tiene una superficie de 7.200 metros cuadrados y ha costado unos 29 millones de euros, el aeropuerto leonés triplica su capacidad y permite atender a 580 pasajeros por hora.

Juan José Martín

La nueva terminal del aeropuerto de León, que ha supuesto una inversión de unos 29 millones de euros, permite triplicar la capacidad de un aeopuerto que, a partir de ahora, dará servicio a 580 pasajeros por hora, frente a los 180 que se atendían hasta su inauguración. El aeródromo leonés puede de este modo recibir anualmente a un millón de viajeros -actualmente esa cifra se reducía hasta los 100.000 al año-. El edificio, que tiene una planta rectangular y se encuentra coronado por una cubierta ligera apoyada en una estructura metálica, tiene una superficie total de 7.200 metros cuadrados -frente a los 1.500 metros cuadrados anteriores-, distribuidos principalmente en su planta baja (4.900 metros cuadrados), donde se encuentran la mayor parte de los usos aeroportuarios: siete mostradores de facturación -seis para equipajes estándar y uno para los equipajes especiales-, tres puertas de embarque, tres cintas de equipajes, control de seguridad, puestos de información y atención a los pasajeros, mostradores de venta de billetes, sala de autoridades, botiquín, aseos o áreas de restauración.

También se ha efectuado una profunda ampliación del aparcamiento, que tiene actualmente 7.700 metros cuadrados con capacidad para 295 vehículos, y de la plataforma de aeronaves, que ocupa una superficie de 46.000 metros cuadrados -el doble del espacio existente con anterioridad- y que permite el estacionamiento de hasta 15 aeronaves.

Además, la terminal ofrece a los pasajeros nuevos servicios adicionales, como dos salas de lactancia -especialmente diseñadas para preservar la privacidad de las madres y dotadas de sillas, lavabo, cambiador de pañales y bañera- y la posibilidad de acceder a Internet desde cualquier punto del edificio gracias a la instalación de una red inalámbrica wi-fi.

Por último, se ha puesto un especial énfasis en el área de seguridad, incrementando sus espacios y usos con la instalación de un detector de metales de calzado, que hace más cómodo y fluido el proceso de embarque, así como con la creación de dos centros de control de pasaportes (uno en la sala de embarque y otro en la de llegadas) y un puesto de aduanas.