Edimburgo fantasmagórico: cinco claves para empaparte de su misterio

La capital escocesa es siempre un plan estupendo

Noelia Ferreiro
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Foto: StephenBridger / ISTOCK

Animada y cosmopolita, pero también cargada de misterio, Edimburgo ha inspirado tenebrosas historias al calor de su perfil gótico coronado por la bruma. Estas son las claves que debes seguir si lo que buscas es contagiarte de su extraña magia.

El Castillo

Erigido sobre un cerro rocoso y con asombrosas vistas (especialmente desde la Batería de Argyle), es el icono de Edimburgo y una de las atracciones más populares de Escocia. Su visita es imprescindible para entender la historia de esta ciudad. Por algo custodia  las Joyas de la Corona, ocultas en una cámara acorazada, que son los emblemas de la realeza más antiguos de Europa y que se exhiben junto a la Piedra del Destino. El misterio se hará patente en los sótanos, que fueron utilizados como prisión, y en la diminuta capilla de St. Margaret. También al lado, si se presta atención: hay un tétrico cementerio para los perros de los soldados.

Castillo de Edimburgo | georgeclerk / ISTOCK

¡Qué susto!

Es la una en punto del mediodía y entonces… un ruido ensordecedor. Se trata del one o’clock gun, el cañonazo que tiene lugar todos los días (excepto domingos) desde el castillo de Edimburgo. Un pequeño sobresalto que recordará que estamos en Edimburgo.

One o’clock gun | Gannet77 / ISTOCK

Explorar la Royal Mile

A simple vista, no es más (ni menos) que la calle más entretenida de la ciudad. Una arteria adoquinada que desciende desde el castillo a lo largo de una milla, como bien indica su nombre. En el trayecto, además de pubs y tiendas tradicionales, hay edificios históricos como la Catedral de St Giles o el Salón del Parlamento.

Royal Mile | pawel.gaul / ISTOCK

Pero conviene perderse por los callejones adyacentes para descubrir nuevos misterios: patios medievales, rincones escondidos, galerías oscuras. Al final de la calle, se puede visitar el Palacio de Holyroodhouse, morada de la sufrida María Estuardo. Y si hay fuerzas, continuar hacia Arthur’s Seat, otra colina con un aura emblemática.

Palacio de Holyroodhouse | ewg3D / ISTOCK

Calton Hill

No hay mejor foto que la que se toma desde esta colina del este de la ciudad, a la que llaman la Atenas del Norte por sus profusión de edificios clasicistas. Un conjunto que está clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que esconde una historia apasionante. A mediados del siglo XV, Jaime II creó este espacio oficialmente destinado a la celebración de torneos y eventos deportivos, pero realmente con otros fines militaristas: la zona se convertiría en un auténtico campo de entrenamiento (sobre todo para el tiro con arco). El tiempo hizo que cambiara de función, convirtiéndose  primero en monasterio y reconvirtiéndose después en hospital para leprosos con una estricta normativa: cualquiera que intentara fugarse era colgado en una horca que había en la misma puerta. Hace unos años se encontraron varios esqueletos en las inmediaciones.

Calton Hill | f11photo / ISTOCK

Un tour fantasmagórico

Tenebrosa especialmente al anochecer, muchos no saben que esta ciudad alegre y animada esconde otra ciudad oscura y plagada de fantasmas. Para descubrirlos se han ideado los Ghost tours, que son visitas guiadas por los rincones más misteriosos, en los que descubrir historias de terror acaecidas en los siglos XVIII y XIX. 

Royal Mille bajo la bruma | StephenBridger / ISTOCK