Dubái, el destino ideal para desconectar del mundo

La ciudad del golfo Arábico agrupa todo tipo de atracciones, desde el edificio más alto del planeta a la piscina más profunda. A ello se le suman los safaris por el desierto, las playas de arena blanca, la oferta de restaurantes de todo tipo de cocinas y hoteles tan lujosos como el Raffles The Palm 5*, a punto de inaugurarse. Escápate con Icárion y vive una experiencia exclusiva en Dubai.

Viajar.es para Icarión
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Foto: Nicolas Dumont

Hay momentos en que es necesaria una desconexión total para recuperar energías, y Dubái se ha convertido en el destino idóneo para ello, como si fuera un paréntesis al agitado mundo del siglo XXI. El que fue un pequeño pueblo de pescadores en el golfo Arábico y actualmente es una de las ciudades más cosmopolitas del planeta, ofrece infinidad de experiencias para olvidarse de todo por unos días y dedicarse simplemente a disfrutar de la vida. 

Quizás la mejor manera de tener un primer contacto con la ciudad es subirse al Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo y roda una maravilla de la ingeniería. De 828 metros de altura, ofrece unas vistas inigualables desde la planta 148, en el que es el mirador más alto del mundo. Otro lugar con vistas alucinantes es otro de los iconos de Dubái: The View at The Palm, una plataforma de observación de 360 grados a Palm Jumeirah (la isla artificial con forma de palmera repleta de restaurantes, tiendas de lujo y donde se encuentra el Raffles The Palm 5*), a las resplandecientes aguas del golfo Arábico y al paisaje urbano.

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Del desierto a la piscina más profunda

Quien quiera aventuras y cielos con millones de estrellas, nada mejor que contratar un safari por el desierto a bordo de todoterrenos que surcan las dunas. El destino es un campamento sobre la arena donde disfrutar de la puesta de sol, de una cena tradicional al aire libre y de una noche bajo el universo. Muchas agencias también organizan recorridos por la ciudad que incluyen visitas a los zocos tradicionales, centros comerciales y obras arquitectónicas tanto antiguas como modernas. 

Aún más impactante es el Deep Dive Dubái, una piscina de 60,2 metros de profundidad que cuenta con la certificación del Libro Guinness de los récords como la piscina de inmersión más profunda del mundo.

Alojarse en un palacio

Igual que los atractivos de Dubái son espectaculares, también lo son sus alojamientos. En este sentido, está a punto de inaugurarse el Raffles The Palm Dubái 5*, que más que un hotel se podría definir como un palacio suntuoso. Ofrece 389 lujosas habitaciones, suites y villas con balcón o terraza con una vista directa al mar. Es el único palacio en su clase, que combina artesanía atemporal obra de los mejores artesanos europeos y la vibrante cultura social de Dubái en un ambiente de resort de playa con un lujo excepcional. Prueba de ello es su piscina, su centro de bienestar, sus restaurantes, su lounge, sus jardines, su sala de cine privada…

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Tras su inauguración, prevista para octubre, este palacio frente a la playa ofrecerá a los viajeros experimentados y a los residentes locales una experiencia de hospitalidad holística exclusiva y distinguida que fusionará la tradición con el lujo vibrante del siglo XXI. Sin duda, un lugar ideal para explorar Dubái, sea para vivir aventuras a la última o para descansar en la playa. En este sentido, destaca la zona de Al Mamzar, que engloba cinco playas impolutas de suave arena blanca, flanqueadas por un paseo con palmeras y césped y hasta tres piscinas.

Viajeros especializados 

Por todos estos motivos, Dubái se ha convertido en uno de los mejores destinos para una escapada revitalizante y una de las principales recomendaciones de los especialistas en grandes viajes de Icárion (con alojamiento en el flamante Raffles The Palm 5*). Con una amplio catálogo de itinerarios, una de las claves de las propuestas de Icárion –que se pueden contratar en cualquier agencia de viajes– es que conocen en profundidad los destinos con los que trabajan. Gracias a ello, además de los servicios y visitas más tradicionales, incluyen una serie de experiencias que permiten conocer la auténtica esencia del lugar para regresar con la sensación de haber vivido algo único.

Algo que, además, se complementa con un concepto que ya es vital en cualquier ámbito, pero especialmente en el turístico: la sostenibilidad. En Icárion, además de contar con los procesos internos más respetuosos con el medioambiente, han implantado una política de compensación de CO₂ por la que todos sus viajes incluyen –sin coste adicional– la compensación de las emisiones de sus vuelos por medio de la reforestación y conservación de bosques en diferentes lugares del mundo.