Diversión y entretenimiento en Futuroscope

Hubo un tiempo en el que parecía que el futuro ya estaba aquí. El 28 de julio de 1984, un hombre volador, equipado con el sistema jet pack, aterrizó en el Memorial Coliseum de Los Ángeles. Era la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Al año siguiente se estrenó el largometraje de Robert Zeme-ckis Regreso al futuro. Durante los optimistas años 80, el futuro parecía plagado de coches voladores y trajes de papel de aluminio. En mayo de 1987, cerca de la ciudad de Poitiers (Poitou-Charentes) se inauguró el parque de atracciones Futuroscope, que compartía esa optimista actitud ante el porvenir y la tecnología. Han pasado 35 años desde entonces y el futuro aún está por ver.