Diez visitas imprescindibles para descubrir la cuna de Polonia

1. Rynek de Wroclaw.
La Plaza Mayor es la segunda más grande de Polonia (después de Cracovia). Su origen se remonta al siglo XIII, pero las casas (barrocas en su mayoría) fueron rehechas tras 1945. En el centro está el Ayuntamiento gótico y, junto a éste, una copia del rollo de justicia del siglo XV, en un lado, y en el otro una moderna Fuente de Cristal. Cerca de 40 restaurantes se alojan en la plaza.

2. Ostrow Tumski.
En la isla de la catedral, prácticamente un parque, están la catedral gótica (rehecha tras la Segunda Guerra Mundial), la iglesia de la Santa Cruz (siglo XIII) y otras seis iglesias históricas, el Palacio arzobispal, el Seminario y la Casa de Juan Pablo II, mezcla de hotel de tres estrellas y centro religioso.

3. Museo Nacional.
En la orilla del Oder, frente a Ostrow Tumski, contiene una increíble abundancia de imágenes, trípticos y retablos góticos traídos de iglesias y monasterios de Silesia. Cuenta también con una sección barroca y una buena muestra de arte polaco contemporáneo.

4. Universidad.
Hay varias visitas obligadas, como la Sala Leopoldina (joya del barroco austriaco), el Oratorium Marianum (actual sala de conciertos), la Iglesia de los Jesuitas, la exposición permanente, la fuente monumental... Desde la terraza, bellas vistas de la ciudad y el río Oder.

5. Hala Ludova.
La "sala del pueblo" (eso significa) es un imponente pabellón de hormigón levantado en el año 1913 para una feria dentro del parque Szczytnicki (siglos XVIII y XIX). Aloja un pequeño museo y es utilizado para eventos deportivos y musicales. El conjunto se completa con cuatro pabellones secundarios, un enorme estanque rodeado por una pérgola (también construido en hormigón) y un precioso jardín japonés. Se postula su inscripción en la lista de maravillas de la Unesco.

6. Iglesias de la Paz.
Son dos, muy similares, una en Jawor y otra en Swidnica. Ambas fueron construidas totalmente en madera, sin clavos, en la misma época (1654 y 1655), y aunque por fuera parecen una casa más, por dentro están ricamente decoradas con gran profusión de pinturas bíblicas y estucos. Ambas son Patrimonio de la Humanidad.

7. Abadía de Krzeszow.
En Kamienna Gora, el complejo cisterciense comprende la abadía (un delirio de barroco austriaco), la iglesia de San José (cubierta con pinturas murales de Michal Willman, llamado "el Rembrandt de Silesia"), el panteón de los Príncipes de Silesia, el monasterio (sigue habiendo monjas) y varias instalaciones para los visitantes (aparcamientos, tiendas, restaurante, etcétera).

8. Jelenia Gora.
En esta pequeña ciudad de 80.000 habitantes, fundada en el siglo XII, quedan restos de muralla, la puerta Wojanowska (siglo XV), la iglesia de San Erasmo y San Pancracio (siglos XV a XVIII), las iglesias de San Pedro y San Pablo y de Santa Cruz, y sobre todo, el Rynek o Plaza Mayor, con Ayuntamiento y casas de aire clasicista (siglos XVII y XVIII).

9. Rynek de Poznan.
La plaza de Poznan, la tercera más grande de Polonia, es quizá la más seductora por su escenografía (fuentes, monumentos) y su ambiente acogedor. En ella se alza el Ayuntamiento, de estilo renaciente italiano (actual museo de la ciudad), y la casa-museo del Nobel Sienkiewicz, autor de Quo Vadis.

10. Ostrow Tomski de Poznan.
La isla de la catedral es un parque con varias iglesias históricas, entre ellas la catedral gótica. En la cripta se pueden ver los cimientos de la primitiva fundación románica. En la Capilla Dorada reposan los fundadores del reino de Polonia, el conde Mieszo y su hijo, Boleslao I.