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Las 10 ciudades de Europa favoritas de los mayores de 60 años: calidad urbana, seguridad y lugares para viajeros que buscan ciudades más habitables que turísticas

No son París, no son Roma, no son las de siempre. Son 10 ciudades europeas que los mayores de 60 años han convertido en sus favoritas por una razón muy sencilla: en ellas se vive mejor de lo que se imagina.

Las diez ciudades de Europa favoritas de los mayores de 60 años: ciudades más habitables que turísticas (y muy bonitas)

Las diez ciudades de Europa favoritas de los mayores de 60 años: ciudades más habitables que turísticas (y muy bonitas) / Istock / bluejayphoto

Existe una generación de viajeros que no corre ni tiene ambición por hacer las mejores fotos; solo observan, preguntan y recuerdan. Son los mayores de 60 años, el segmento turístico que más crece en Europa y que, lejos de conformarse con el destino fácil y el paquete estándar, exige cada vez más a las ciudades que los acogen. Buscan un lugar donde sentirse vivos, jóvenes y con las mayores comodidades posibles. Estos viajeros apuestan por pasear calles, encontrar plazas donde sentarse sin ser molestados e ir a contrareloj, y visitar museos que cuenten historias de verdad.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) estima que para el año 2050, la población mayor de 60 años llegará a realizar más de 2.000 millones de viajes internacionales, frente a los 593 millones que representaba a finales del siglo pasado. Una revolución silenciosa que está redibujando el mapa del turismo mundial. Y Europa, con su densa red de historia, arte y paisajes urbanos irrepetibles, se convierte en el escenario favorito de este viajero maduro.

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Pero... ¡Ojo! Hay un matiz fundamental que no debemos pasar por alto: el viajero senior de hoy no elige Roma porque "hay que verla". La elige (o la descarta) en función de criterios muy precisos: "Los viajeros mayores buscan algo más que hacer turismo; desean confort, seguridad y experiencias significativas", señalan los expertos de Senior Travel Trails. Por su parte, desde la mayorista Mapa Tours subrayan que el turismo silver "suele elegir destinos donde el componente cultural es muy alto", priorizando ciudades con una oferta patrimonial rica, pero no abrumadora... Para así evitar lugares masificados.

Estas son las ciudades europeas más peculiares que deben visitar los mayores de 60 años: no son las típicas

  1. Matera (Italia)

Tallada literalmente en la roca, Matera es una de las ciudades más antiguas del mundo habitadas de forma continua, y también una de las más hipnóticas. Sus sassi (barrios excavados en las laderas de un barranco en la región de Basilicata) forman un laberinto de viviendas rupestres, iglesias subterráneas y callejones de piedra caliza que el tiempo no ha conseguido borrar. Entre los lugares imprescindibles se encuentran la Catedral de Matera, el Museo Nazionale Ridola y los Sassi di Matera, que en 1993 fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, reconocidos por ser uno de los asentamientos rupestres más completos y mejor conservados del mundo.

Antigua ciudad de Matera (Sassi di Matera) en Italia

Antigua ciudad de Matera (Sassi di Matera) en Italia / Istock / bluejayphoto

La ciudad, con una criminalidad muy baja para los estándares italianos, ofrece un entorno seguro y tranquilo. En el plano cultural, Matera organiza cada año el Festival de la Cultura Rupestre, un evento que explora las raíces mediterráneas a través de música, teatro y exposiciones. Para los mayores de 60 años, las visitas guiadas a las iglesias rupestres (decoradas con frescos medievales únicos) suponen una experiencia artística difícil de igualar en cualquier otro rincón del continente.

  1. Évora (Portugal)

A apenas hora y media de Lisboa, esta urbe amurallada de poco más de 50.000 habitantes atesora una concentración extraordinaria de monumentos: el Templo Romano de Diana, las ruinas medievales de la Iglesia de São Francisco, el claustro de la Sé Catedral y, quizás el lugar más singular de toda la ciudad, la Capela dos Ossos, una capilla del siglo XVII cuyas paredes están recubiertas con los huesos de más de 5.000 monjes franciscanos.

El templo romano y la catedral de Evora, Portugal

El templo romano y la catedral de Evora, Portugal / Istock / Jesnofer

En 1986, la UNESCO declaró el Centro Histórico de Évora Patrimonio de la Humanidad, destacando su estado de conservación excepcional y la armoniosa convivencia de arquitecturas de distintas épocas. La Universidad de Évora (una de las más antiguas de Portugal, fundada en 1559) organiza a lo largo del año conferencias públicas y actividades culturales abiertas a todos los públicos. Sus tertulias literarias y conciertos de música clásica en el claustro son una de las actividades más apreciadas por los visitantes de mayor edad que desean sumergirse en la vida intelectual de la ciudad.

  1. Győr (Hungría)

Pocos viajeros saben pronunciar su nombre, pero quienes la visitan ya nunca la olvidan. Situada en el noroeste de Hungría a medio camino entre Budapest y Viena, es una joya barroca que vive a espaldas del turismo masivo. Su casco histórico (uno de los mejor conservados de Europa Central) combina palacios episcopales, iglesias del siglo XVII y plazas empedradas donde la vida local sigue su curso sin complejos. Además, la ciudad es considerada una de las más seguras de Hungría, con infraestructuras modernas y una red de transporte público eficiente y accesible.

Gyor, Hungría

Gyor, Hungría / Istock / carmengabriela

¡Pero eso no es todo! Győr es también conocida como "la ciudad de las artes" por su excepcional vida cultural. El Teatro Nacional de Győr acoge temporadas de ópera y ballet de nivel internacional, y ofrece tarifas reducidas para mayores.

  1. Gante (Bélgica)

Mientras que Bruselas atrae las miradas y Brujas acapara las postales, Gante es la ciudad que enamora a quien se toma el tiempo suficiente para conocerla. Capital cultural de Flandes, combina una arquitectura medieval extraordinaria (con sus tres torres góticas alineadas sobre el canal Leie) con una ciudad universitaria vibrante. Los tres grandes iconos de la ciudad son el Castillo de los Condes (Gravensteen), la Catedral de San Bavón (que alberga el célebre retablo de El Cordero Místico, de los hermanos Van Eyck) y el Museo de Bellas Artes (MSK).

Gante (Bélgica)

Gante (Bélgica) / Istock / alxpin

En 2020, el retablo fue inscrito en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, reconociendo su valor universal excepcional como obra maestra de la pintura flamenca del siglo XV. En el plano cultural, se conoce que el Museo de Arte y Diseño (STAM) organiza visitas guiadas adaptadas para grupos de mayores, con un ritmo pausado y explicaciones accesibles sobre la historia de la ciudad.

  1. Ronda (España)

Encaramada sobre el tajo del Guadalevín, en la serranía malagueña, esta ciudad andaluza de unos 34.000 habitantes combina una naturaleza espectacular con un centro histórico de singular belleza. El Puente Nuevo (construido entre 1751 y 1793 sobre un abismo de 120 metros) es su imagen más reconocible, pero Ronda guarda mucho más: la Plaza de Toros más antigua de España (1785), el Palacio de Mondragón y el Baño Árabe, uno de los mejor conservados de la Península Ibérica.

El famoso puente de Ronda (Málaga) en España

El famoso puente de Ronda (Málaga) en España / Istock / MarquesPhotography

El Museo Lara, instalado en un palacio del siglo XVIII, ofrece colecciones de arte, arqueología y curiosidades históricas que condensan siglos de historia andaluza en recorridos accesibles y bien señalizados. Para los mayores interesados en la tauromaquia como fenómeno cultural e histórico, la visita al Museo Taurino de la Real Maestranza es uno de los recorridos más completos de España sobre esta tradición.

  1. Lublin (Polonia)

Polonia guarda una ciudad que los libros de viaje todavía no han descubierto del todo: Lublin. Con una arquitectura renacentista inusual para esta parte de Europa y un casco antiguo que se libró en buena medida de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, es una ciudad que sorprende con una riqueza cultural inesperada. La Puerta de Cracovia, el Castillo Real de Lublin (que data del siglo XII) y la Catedral de San Juan Bautista son sus grandes hitos urbanos.

Lublin (Polonia)

Lublin (Polonia) / Istock / Olena_Z

El Teatr Stary de Lublin, uno de los más antiguos de Polonia, programa espectáculos de danza y teatro clásico a precios muy accesibles, con descuentos para la tercera edad. Cada julio, la ciudad celebra el Festival Jagiellonian, dedicado a la música y las artes de la Europa Central del siglo XVI, declarado evento cultural de relevancia nacional por el Ministerio de Cultura polaco.

  1. Turku (Finlandia)

La ciudad más antigua de Finlandia, fundada en el siglo XIII, fue capital del país hasta 1812. Turku se asienta en la desembocadura del río Aura, en el suroeste finlandés, y su escala humana la convierte en un destino ideal para quien busca cultura escandinava sin el bullicio de Helsinki. El Castillo de Turku (una de las fortalezas medievales mejor conservadas del norte de Europa), la Catedral Luterana de Turku y el Foro Marinum, un museo naval con barcos históricos auténticos, son sus tres grandes atractivos.

Archipiélago de Turku Naantali en verano

Archipiélago de Turku Naantali en verano / Istock / Mlenny

El Sibelius Museum de Turku (el único museo del mundo dedicado íntegramente al compositor Jean Sibelius) organiza conciertos de cámara semanales que atraen a visitantes de toda Europa. Para quienes disfrutan de la naturaleza en dosis tranquilas, los cruceros por el archipiélago finlandés que parten del puerto de Turku son una experiencia de una belleza serena e incomparable, perfectamente adaptada para cualquier edad.

  1. Ohrid (Macedonia del Norte)

Poco masificada, profundamente bella y cargada de historia, es una de las ciudades más desconocidas del continente europeo. Situada a orillas del lago que lleva su nombre, en el suroeste de Macedonia del Norte, esta ciudad fue en la Edad Media un centro cultural y religioso de primer orden para el mundo eslavo: llegó a albergar más de 365 iglesias. Hoy conserva más de ochenta iglesias medievales, la Antigua Ciudadela de Samuel y las ruinas de un teatro romano.

Ohrid (Macedonia del norte)

Ohrid (Macedonia del norte) / Istock / Gfed

En 1980, la UNESCO declaró la ciudad y el lago de Ohrid Patrimonio Mundial de la Humanidad, reconociendo simultáneamente sus valores naturales y culturales. Mientras tanto, el Festival Internacional de Verano de Ohrid, celebrado en el teatro romano al aire libre, es uno de los eventos culturales más singulares de los Balcanes, con actuaciones de música clásica, danza y teatro que se prolongan durante todo julio y agosto. Las visitas a las antiguas iglesias (decoradas con frescos bizantinos únicos) están disponibles con guías locales especializados.

  1. Colmar (Francia)

Esta ciudad permanece en un discreto segundo plano respecto a París o Lyon. Es uno de los conjuntos urbanos de entramado medieval mejor conservados de Europa: sus casas de entramado de madera pintadas en colores pastel, sus canales flanqueados de flores y sus calles adoquinadas componen un escenario de cuento. El Musée d'Unterlinden, el barrio de la Pequeña Venecia y la Colegiata de Saint-Martin son los tres hitos que ningún visitante debería perderse.

Colmar (Francia)

Colmar (Francia) / Istock / carmengabriela

Además, la ciudad tiene índices de seguridad muy elevados para el estándar francés y su tamaño reducido facilita el desplazamiento a pie sin dificultad. El Musée d'Unterlinden organiza visitas guiadas adaptadas para grupos de mayores, con tiempos de pausa y explicaciones detalladas sobre el contexto histórico y religioso de sus colecciones.

  1. Nicosia (Chipre)

La única capital del mundo dividida por una línea de cesación del fuego tiene algo que pocas ciudades pueden ofrecer: la rarísima oportunidad de cruzar, en pocos pasos, entre dos culturas, dos tiempos y dos formas de entender el Mediterráneo. Nicosia, capital de Chipre, es una ciudad que desconcierta y engancha a partes iguales. El centro histórico amurallado (rodeado por las murallas venecianas del siglo XVI, todavía intactas), el Museo de Chipre y la Catedral de San Juan son sus grandes joyas.

El casco histórico de Nicosia (Chipre)

El casco histórico de Nicosia (Chipre) / Istock / heidikh

En 1998, las murallas venecianas de Nicosia fueron incluidas en la lista indicativa de candidaturas al Patrimonio Mundial de la UNESCO. El Museo de Arte Popular de Nicosia ofrece talleres de cerámica y orfebrería chipriota tradicional, actividades especialmente pensadas para grupos de mayor edad que quieren llevarse a casa algo más que un recuerdo fabricado en serie. El Festival de Nicosia, que se celebra cada mayo en los jardines del palacio del Arzobispado, incluye conciertos de música clásica y bizantina en escenarios al aire libre de excepcional valor histórico.