Es uno de los destinos de moda de Europa en septiembre: alojamiento por 10 euros y menú del día por 8
Este país europeo tiene playas de agua turquesa, ciudades con casi 10.000 años de historia y rutas de senderismo: hay visitas para todos los gustos.

Que levante la mano el que no haya mirado a su alrededor en una playa abarrotada, o se haya secado el sudor de la frente mientras contemplaba un monumento a 40 grados; y haya dicho: "El año que viene cojo vacaciones en septiembre".
Es cierto que no es un lujo que pueda permitirse cualquiera –las vacaciones escolares condicionan a aquellos que tienen hijos–, pero los precios de temporada media, la escasez de turistas y la temperatura templada tientan a más de un viajero.
Durante el mes de septiembre priman los destinos urbanos y el termómetro vuelve a permitirnos pensar en recorrer la naturaleza, pero en muchas latitudes todavía hace tiempo de playa. El destino que hoy os proponemos no solo junta todas estas posibilidades, sino que lo hace, además, a un precio imbatible. Haz las maletas y , viajero, porque tu destino de septiembre no es otro que Bulgaria.

Las ciudades que no te puedes perder en Bulgaria
Bulgaria es uno de los países más antiguos de Europa. Por su territorio han pasado romanos, otomanos, persas y tracios, y ha vivido desde el esplendor de sus zares (que no los zares de rusia) hasta su propio Renacimiento y una época comunista. Todas estas capas de historia se translucen en sus calles.
Qué ver en Sofía, capital administrativa de Bulgaria
Sofía existe desde el siglo VIII a.C., ahí es nada. En su callejero se vislumbra que es la ciudad de los contrastes: lo mismo se encuentra uno con los decadentes edificios de la época comunista como con una arquitectura de vanguardia que descansa a los lados de sus avenidas ajardinadas. Igual podemos ir a comprar a los bulevares de lujo como a los mercadillos locales. Pero hay una parada imprescindible para todo viajero: la gran catedral de Alejandro Nevski, una maravilla neobizantina que, aunque solo existe desde 1912, tiene la solemnidad de quien ha contemplado la ciudad durante siglos.

Qué ver en Plovdiv, la capital de la cultura
No lo decimos nosotros, lo dice la Unión Europea. Desde que esta ciudad fuera escogida en 2019 como Capital de la Cultura Europea, su éxito entre los turistas no ha dejado de crecer. Se considera la ciudad más antigua en ser habitada de continuo en Europa, con vestigios que datan del año 7.000 a.C. Aquí conviven ruinas milenarias (prehistóricas, tracias, helenísticas, romanas y medievales, nada menos) con un casco antiguo en el que impera la arquitectura del Renacimiento búlgaro y un barrio peatonal hipster.

Qué ver en Veliko Tarnovo, la capital medieval
Probablemente la más turística de las tres, esta ciudad medieval también fue testigo de sucesivas ocupaciones entre las que destacan las de pueblos neolíticos, tracios, romanos, eslavos y vizantinos. Fue capital del Segundo Imperio Búlgaro, sede del poder de los zares de Bulgaria y testigo de la proclamación de independencia en 1908. Veliko Tarnovo todavía conserva un espejismo de aquel esplendor en la ciudadela de los zares, cuyas murallas y calles adoquinadas siguen en pie; y en los edificios del Renacimiento búlgaro, que datan del siglo XIX.

Los pueblos costeros de Bulgaria
Bulgaria no es solo urbe. El país junta 378 kilómetros de costa que dan al Mar Negro y, aunque su nombre no sea el más atractivo del mundo, quienes conocen estas playas las guardan como un secreto preciado. El litoral búlgaro está cubierto de playas de aguas azul turquesa y arena clara. Junto al mar crecen pequeños pueblecitos como Nessebar, Patrimonio de la Humanidad; o Sozopol, famoso por sus tradicionales casitas de madera.

La naturaleza en Bulgaria
¿Queréis montaña? Aquí tenéis bastante. Los amantes del senderismo querrán hacer una parada en el Parque Nacional de Pirin y en la Reserva Natural de Srebarna, ambos Patrimonio de la UNESCO.
Pero la parada natural más espectacular de Bulgaria está en el Parque Nacional de los Siete Lagos Glaciares de Rila, donde, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, descansa el hielo. También aquí se encuentra la cueva de Prohodna, donde se puede hacer espeología.

Los precios de Bulgaria
Además de ser un país muy completo, la experiencia queda redondeada por lo poco que afecta a la cartera. Los viajeros mochileros pueden encontrar alojamientos en guest houses desde 7-10 euros la noche; mientras que es posible disfrutar de la gastronomía local (piensa en musaka, yogur, banitsa y vinos de Merlot) por entre 6 y 8 euros.
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