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El destino perfecto de los mayores de 60 años tiene 40 kilómetros de pórticos y soportales: un centro llano y compacto y una mesa sin rival

Conocida con el sobrenombre de La Ciudad Roja, alberga el segundo casco antiguo medieval más grande de toda Europa.

La ciudad italiana con el segundo casco antiguo más grande de Europa y kilómetros de soportales

La ciudad italiana con el segundo casco antiguo más grande de Europa y kilómetros de soportales / Istock / zoranm

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País bonito donde los haya, Italia alberga algunas de las ciudades más bonitas que podemos visitar en todo el continente. Fuera de las localidades más típicas y famosas que cada año atraen a millones de turistas, ya sean Roma, Venecia o Nápoles, repartidas por la península itálica hay cantidad de ciudades de belleza deslumbrante y cuya afluencia de visitantes es mucho menor, lo que hace que descubrirlas sea una experiencia mucho más especial. Este es el caso de la maravillosa ciudad de Bologna, conocida sobre todo por la salsa a la que da nombre.

Bolonia es una de las ciudades más bonitas del norte de Italia

Bolonia es una de las ciudades más bonitas del norte de Italia / Istock / majaiva

Situada en el corazón de la región de Emilia-Romagna, al norte de la península itálica, Bolonia es también famosa por su emblemática universidad, fundada en 1088 y considerada la más antigua del mundo occidental; entre la lista de alumnos de la universidad figuran personajes tan importantes como Dante Alighieri, Petrarca y Nicolás Copérnico.

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Adriana Fernández

Fundada originalmente por los etruscos, la ciudad pasó rápidamente a manos romanas, convirtiéndose en uno de los principales centros culturales del territorio, así como un destacado punto de la vía Emilia. Es por estas y más razones que Bolonia supone uno de los mejores destinos europeos que existen, ofreciendo al turista una experiencia en mayúsculas para disfrutar con los cinco sentidos.

Sede histórica de la univerisdad, el Archiginnasio alberga actualmente la Biblioteca Comunal

Sede histórica de la univerisdad, el Archiginnasio alberga actualmente la Biblioteca Comunal / Istock / Joaquin Ossorio-Castillo

La Ciudad Roja

Debido al color de sus edificios y tejados, Bolonia recibe el sobrenombre de La Ciudad Roja; solo hace falta ver una fotografía del centro histórico de la ciudad para ver que el mote le va como anillo al dedo. Junto al característico color rojo de las fachadas que bordean las calles de la ciudad, los pórticos son uno de los elementos más característicos de Bolonia . Superando los 40 kilómetros, los soportales se reparten por toda la ciudad; su construcción data de la Edad Media, cuando se ampliaron las casas para poder alojar a los estudiantes de la Universidad.

Tal es la importancia de estos pórticos, que a lo largo de todo el año ofrecen un cobijo contra las inclemencias del clima, que en 2021 una selección de ellos fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los 12 pórticos que conforman el conjunto fueron seleccionados por reflejar las diferentes tipologías, funciones urbanas y sociales y fases cronológicas de estas construcciones; además, la UNESCO los define como una expresión de la identidad urbana de Bolonia .

Un paseo por el casco antiguo

Después del de Venecia, el centro histórico de Bolonia está considerado el segundo casco antiguo medieval más grande del continente europeo. La gran ventaja que tiene es que, igual que el de Venecia, goza de un terreno completamente llano, por lo que pasear por él mientras uno va descubriendo los rincones que esconde es algo muy cómodo.

La fuente de Neptuno en la Piazza Magiore

La fuente de Neptuno en la Piazza Magiore / Istock / anzeletti

El principal encanto del casco antiguo es la Piazza Maggiore, el corazón monumental de la ciudad. Construida alrededor del siglo XV y coronada por la imponente estatua de Neptuno, alrededor de la plaza se erigen algunos de los principales edificios de la ciudad: el Palazzo d’Accursio, el Palazzo Re Enzo, o el Palazzo del Podestà. Pero el edificio más importante de la plaza es la Basílica de San Petronio, que llama la atención por su fachada inacabada. Construida a finales del siglo XIV, en su interior destaca la Capilla de los Reyes Magos, decorada con los maravillosos frescos de Giovanni da Modena.

Además de los muchos palazzi y templos religiosos que hay por la ciudad, el antiguo barrio judío datado del siglo XVI, o las torres gemelas de Garisenda y Asinelli (de las pocas que quedan de las más de 100 que hubo en su día), uno de los rincones más curiosos y mágicos es la conocida como la piccola Venezia. La ciudad esconde una red de antiguos canales, siendo la Finestrella di Via Piella el mejor lugar para descubrirlos: se trata de una pequeña ventana abierta sobre el Canale delle Moline.

El canalle delle Moline desde la Finestrella di Via Piella

El canalle delle Moline desde la Finestrella di Via Piella / Istock / only_fabrizio

Disfrutar con la comida

Uno de los principales puntos gastronómicos de Italia, Bolonia invita a sentarse a la mesa a disfrutar de un buen plato de pasta. El producto fresco está en muy alta consideración en la ciudad, siendo la zona de Il Quadrilatero y el Mercato delle Erbe dos puntos imprescindibles para los más amantes de los mercados tradicionales y el buen comer. Apodada Bologna la grassa, la gastronomía de la ciudad se basa principalmente en la pasta (las tagliatelle al ragù son la versión original de los famosos “espaguetis a la boloñesa) y la carne, en especial el embutido de cerdo, destacando también el queso parmesano y los helados artesanales.