El destino que tienes que descubrir este 2026 es el país con mayor biodiversidad del mundo: una mezcla perfecta de sabores, naturaleza e historia

Este país bañado por las aguas del Pacífico y el mar Caribe se postula como el destino ideal de la mano de la cadena Marriott International.

Este país bañado por las aguas del Pacífico y el mar Caribe ofrece experiencias únicas
Este país bañado por las aguas del Pacífico y el mar Caribe ofrece experiencias únicas / Istock

Viajar no es solo cambiar el escenario que nos rodea mientras dejamos la mente en blanco; es comprender el lugar que se visita, zambullirse de lleno en la cultura de la región, experimentar de primera mano cómo es el día a día de sus gentes. Ante esto, la cadena de hoteles Marriott International propone un recorrido por el fantástico país de Costa Rica a través de sus sabores más simbólicos, tradiciones reinterpretadas, sostenibilidad participativa e historias que conectan al viajero con la herencia, la biodiversidad y el alma de Costa Rica.

Sabores insignia

En la provincia de Guanacaste, el W Costa Rica Reserva Conchal, situado frente a la playa, convierte la degustación en toda una experiencia cultural. La Su Rum & Chocolate Tasting propone al huésped un viaje sensorial que une la dulzura y amargor del chocolate artesanal elaborado con cacao local y el sabor del ron envejecido, conectando así la profunda relación que las culturas mesoamericanas han tenido con el cacao desde tiempos inmemorables. Uno de estos pueblos indígenas son los Bribri, para quienes el cacao representa conocimiento, equilibrio y un profundo vínculo con la tierra.

El cacao es el ingrediente por excelencia de la cultura costarricense

El cacao es el ingrediente por excelencia de la cultura costarricense

/ Merriott International

El mismo diseño del hotel, concebido como una lectura contemporánea de Costa Rica en formas, texturas y símbolos (la cerámica chorotega que hace referencia al pasado, la marimba que marca el paso del tiempo, o los bosques de Guanacaste que rodean el complejo), refleja a la perfección este diálogo entre pasado y presente.

Bienestar y respeto por la naturaleza

El Westin Reserva Conchal, también en Guanacaste, propone una conexión ligada a uno de los rasgos más reconocidos del país: el bienestar integral y el respeto por el entorno natural. Este respeto queda reflejado en el hecho que el resort es el primer All-Inclusive de las Américas que ha sido certificado como carbono positivo, lo que demuestra que es posible operar un modelo de hostelería todo incluido que esté en armonía con el medio ambiente.

Yoga en la playa es una de las mejores actividades de las que dispone el hotel

Yoga en la playa es una de las mejores actividades de las que dispone el hotel

/ Merriott International

De esta manera, el hotel ofrece experiencias como recorridos en bicicleta por la Reserva Natural Conchal, rutas de senderismo para descubrir la fauna silvestre y los árboles nativos del entorno, yoga frente a uno de los paisajes de playa más impresionantes del Pacífico costarricense, o degustaciones de café, expresión cultural que representa perfectamente a los ticos. Todas estas actividades forman parte de la filosofía de la marca Westin, que invita a un descanso reparador, una alimentación consciente y la reconexión con la naturaleza.

Un nuevo renacer y un avistamiento de ballenas

Situado en Playa Panamá, El Mangroove, Autograph Collecion ofrece a sus clientes la oportunidad de formar parte de sus esfuerzos de recuperación y conservación del entorno a través de la experiencia LeaveYourLeaves, un ritual que mezcla sostenibilidad, participación y memoria. Por las tardes, los huéspedes son invitados a plantar especies vegetales originarias de la zona, como el cenízaro o el roble, en macetas, las cuales luego conforman un mural vivo en el lobby del hotel. Meses más tarde, cuando éstos árboles ya han crecido, son trasladados a la Estación Experimental Horizontes, donde son replantados para que puedan seguir creciendo. Es un gesto sencillo, aparentemente insignificante, pero el significado es profundo: dejar una huella positiva que trasciende la estancia en el resort.

El Mangroove ofrece la oportunidad de devolver a la tierra

El Mangroove ofrece la oportunidad de devolver a la tierra

/ Merriott International

Para entrar todavía más en comunión con el medioambiente, esta actividad se complementa con actividades acuáticas y oportunidades para explorar más a fondo el Golfo de Papagayo. Hay paseos en barco que se embarcan océano adentro con el objetivo de observar la vida salvaje marina en su hábitat natural, y donde los protagonistas son los delfines, tortugas, mantarrayas y ballenas. Las olas marcan también el ritmo de Costa Rica, por lo que el hotel ofrece clases de surf para todos los niveles, por lo que todo el mundo puede disfrutar.

Un viaje a los orígenes

El viaje termina en el nuevo Santa Lucía Jungle Hacienda, Autograph Collection. Situado en Tárcoles, provincia de Puntarenas, se extiende en una peculiar zona de transición entre bosque seco y humedo a orillas del caudaloso río Tarcolitos. El Santa Lucía no se presenta como un hotel al uso, sino como una villa de antaño reimaginada, que toma inspiración de las antiguas haciendas y asentamientos que en el pasado poblaron esta región. La arquitectura el complejo se despliega de manera orgánica: edificaciones separadas por pequeños caminos, plazas que invitan a reunirse, una cantina donde compartir historias y anécdotas, y rincones que parecen haber estado allí desde hace siglos.

Santa Lucía transporta al huésped a una hacienda de antaño

Santa Lucía transporta al huésped a una hacienda de antaño

/ Merriott International

La filosofía del resort de Santa Lucía se inspira en leyendas y relatos populares que han circulado, a través de los siglos, por esta región de Costa Rica: historias de exploradores, pueblos desaparecidos o tesoros ocultos en la selva, como la legendaria búsqueda del oro del cacique Garabito. Así, Santa Lucía invoca el espíritu aventurero y poético de estos relatos, invitando a sus huéspedes a explorar, imaginar y, sobre todo, reconectar con la magia del territorio.

Síguele la pista

  • Lo último