Descuento histórico: 8 días recorriendo Marruecos con todo incluido por 390 euros
Desierto, kasbahs, medinas vibrantes y puestas de sol desde la grupa de un dromedario... tu gran viaje del año es más barato que una escapada europea.

Hay muchos mundos dentro de nuestro planeta. Están las grandes ciudades europeas donde el tiempo parece ir más deprisa y los siglos de historia se entretejen con los negocios diarios. Existen también paisajes salvajes del sudeste asiático en los que la naturaleza siempre tiene la última palabra y la forma de vida ha mantenido una sencillez envidiable. Y hay otros universos en los que la arena llena la mirada hasta el horizonte, los olores hacen cosquillas y la belleza es más una forma de vida que un complemento del trazado urbano.
Estos territorios son los que exploramos en los que llamamos nuestros "grandes viajes". Aquellos para los que no nos conformamos con una escapada de dos días, sino que queremos saborear en detalle y sin prisa. Hay montones de destinos que cumplen con estos requisitos, pero no hay demasiados que estén tan cerca (y que sean tan económicos). Esta propuesta lo tiene todo: precio insólito, itinerario completo, contrastes paisajísticos, cultura fascinante y la posibilidad de sumergirse en un mundo de especias, zocos y colores sin alejarse demasiado del continente europeo. Por 390 euros, esta oferta para viajar a Marruecos se convierte en el gran viaje más cercano.

El hechizo empieza en Marrakech
El itinerario propuesto por el Club Viajar nos acerca a una de las capitales más hipnóticas del mundo árabe. Marrakech se despliega en mil capas: los jardines de la Menara, la silueta elegante de la Koutubia —hermana gemela de la Giralda—, los muros centenarios de la medersa Ben Youssef. Pero sobre todo, el caos encantador de la plaza de Jemaa el Fna, declarada Patrimonio de la Humanidad, donde curanderos, cuentacuentos y puestos de zumo conviven por la mañana, y restaurantes ambulantes y farolillos dominan la noche. Aquí se aprende el arte del regateo, se practica la escucha atenta y se prueba, sin prejuicios, el tajín o la pastela recién hechos.

El desierto empieza donde termina la montaña
La ruta se adentra en el Alto Atlas por el puerto de Tizi N’Tichka, dejando atrás el verde para abrazar los ocres y rojos que anuncian otra Marruecos: la de las kasbahs de adobe, los palmerales infinitos y los valles escondidos entre montañas semidesérticas. Ouarzazate, Skoura, el valle de las Rosas… cada nombre parece sacado de un cuento. Los enamorados de la naturaleza suspirarán con las Gargantas del Todra, donde el río ha tallado un desfiladero de 300 metros de altura. Y más allá, Merzouga, donde la arena lo cubre todo y es posible despedir al sol mientras recorremos las dunas sobre la grupa de un dromedario. Tras una noche bajo las estrellas del desierto, la ruta continúa después por antiguas capitales comerciales como Rissani —con su mercado y parking de burros— y atraviesa palmerales, oasis y tierras habitadas por comunidades bereberes.

En el regreso hacia Marrakech, hay una última parada ineludible: Ait Ben Haddou, un kasbah de adobe con torres almenadas que, desde su posición en la colina, parece resistirse al paso del tiempo. Ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y tal vez te suene, porque lo has visto en Gladiator, en La Momia y en La guerra de las galaxias. También se visita la kasbah de Taourirt, antigua residencia del pachá de Marrakech, con parada en el dormitorio del pachá, las habitaciones de la favorita y el comedor; con su delicada decoración en estuco pintado y sus techos de madera de cedro. Es el broche final a un recorrido que atraviesa siglos, geografías y culturas en tan solo ocho días.

Un viaje para el paladar
Más allá de los paisajes, Marruecos conquista por el paladar. Té a la menta, cuscús especiado, zumos de naranja, dátiles, pan recién horneado… La cocina marroquí es honesta, casera y reconfortante. Pero más especial que degustar sus platos es hacerlo compartiendo mesa con su gente. Marruecos puede presumir de una de las poblaciones más amables y acogedoras del mundo: vendedores que bromean mientras regatean, camareros que te enseñan tus primeros pinitos en árabe, anfitriones que abren sus puertas sin pedir nada a cambio. Todo con una sonrisa como marca de la casa nacional.
Cómo reservar un viaje de 8 días por Marruecos por 390 euros
Este viaje organizado incluye vuelos desde varias ciudades de España, alojamiento, transporte con guía local, excursiones y media pensión. El precio base es de 390 €, una cifra que podríamos calificar de histórica. Sin trampa ni cartón. Puedes reservarlo aquí.
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