Descubriendo la Ciudad Eterna

Tino Soriano

Roma, ya se sabe, no se construyó en un día. Casi todo en ella responde a un lento devenir en el que, sin prisas pero sin pausas, ha ido acumulando sus magistrales señas de identidad, inamovibles. Una arquitectura monumental que la ciudad exhibe como ninguna otra del mundo. Sin embargo, si descartamos la fisonomía de la ciudad y nos centramos en su parte más superficial, algo así como en su maquillaje, se descubren aspectos de Roma donde sí se perciben cambios, movimientos y migraciones, según los romanos se van decantando por uno u otro local, según van surgiendo nuevas tendencias y según cada espacio se va reinventando o muriendo.