Descubre la Murcia del Rey Lobo

A escasos kilómetros de la capital murciana, formando parte de su propio municipio, una extensa área con importantes restos medievales comienza a deslumbrar. 

Una huella fascinante del glorioso y desconocido pasado que la región de Murcia nos revela ahora ante nuestros ojos para que disfrutemos de ella

José Miguel Barrantes Martín
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El legado del Rey Lobo

La antigua provincia de Tudmir, que comprendía la actual región de Murcia así como varios territorios de Andalucía y Levante, fue el escenario en el que Ibn Mardanís creó un estado independiente en el siglo XII, alcanzando un protagonismo notable en el sur de la península; su famosa astucia como gobernante le valió el sobrenombre de «Rey Lobo», consiguiendo situar al actual territorio de Murcia en un lugar predominante en las disputas de poder de la época.

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Para defender sus dominios mandó crear toda una línea defensiva de castillos y otras construcciones que han llegado hasta nuestros días, dándonos la oportunidad de conocer los que son los restos medievales de la cultura islámica más importantes de toda Murcia.

Son cuatro las fortalezas de esta época que nos ha legado este glorioso periodo de la región: el castillo de Monteagudo, el de Larache, el de Cabezo de Torres y el Castillejo; un patrimonio al que se suma un gran número de acequias, albercas y canales que estaban al servicio de esta red de fortificaciones.

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Fruto de esta maravillosa herencia y con el fin de ponerla en valor, la región de Murcia se ha embarcado en un proyecto denominado «Las Fortalezas del Rey Lobo», creando el mayor parque arqueológico de todo su territorio - con una extensión de más de un millón y medio de metros cuadrados - y englobando toda una serie de yacimientos que nos ofrecerán la visita de más de 150 puntos entre restos romanos, ibéricos, argáricos e islámicos.

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Toda una muestra del rico pasado de esta zona que se articulará en torno a las cuatro fortalezas y al que se unirá una puesta en escena paisajística de primer orden. Uno de los asentamientos más significativos de todo el Levante español que ahora se pone en valor para brindarnos su riqueza arqueológica y monumental.

La extraordinaria estampa de Monteagudo

El núcleo del entramado defensivo que creó Ibn Mardanís, el Rey Lobo, tiene su epicentro en la pedanía de Monteagudo, a tan sólo 5 kilómetros de la capital murciana.

La elección de este enclave no es casual y el propio nombre de la pedanía nos apunta el motivo principal; en efecto, el cabezo de Monteagudo – un cerro aislado – se alza majestuoso en mita de la vega permitiendo otear todo el territorio circundante desde las alturas y tener un control sobre él.

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Este punto, que desde muy antiguo ya fue objetivo de asentamientos por sus características, sostiene en la actualidad el castillo de Monteagudo, una de las fortalezas defensivas que mandó construir Ibn Mardanís, sobre la que se levanta despuntando hacia el cielo un impresionante Cristo – un Corazón de Jesús -, formando una estampa realmente extraordinaria que deja estupefacto a quien se acerque a visitarlo.

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Todo un orgullo de los habitantes de esta población, junto con el destacado Centro de Visitantes de San Cayetano, situado a los pies del cerro, en el que se exponen los diferentes asentamientos arqueológicos de las distintas culturas que han poblado estas tierras, en un conjunto museístico de considerable valor.

El castillo de Monteagudo, declarado Monumento Nacional, es un magnífico ejemplo de fortificación del siglo XII. La sublime escultura del Corazón de Jesús que se eleva 14 metros desde el castillo completa la silueta de este espléndido lugar que sirve de excelente punto de partida para conocer el resto del patrimonio de la zona.

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Diferentes rutas guiadas que parten desde el Centro de Visitantes nos permitirán conocer de primera mano las diferentes fortalezas del entorno, así como los interesantes sistemas de riego medievales que los circundan.