Descubre la costa irlandesa a través la Wild Atlantic Way

La carretera costera más larga del mundo recorre el oeste de la isla de Irlanda de norte a sur.

Desde el condado de Donegal hasta el de Cork, la Wild Atlantic Way es la carretera costera más larga del mundo con 2.500 kilómetro de longitud. Esta carretera es, en realidad, una ruta turística que nació el año pasado para dar a conocer los atractivos del oeste del país mostrando una de las costas con más diversas del mundo. Acantilados, espectaculares playas, pintorescas villas y mucha historia es lo que ofrece este lugar del mundo.

Así, esta ruta une la ciudad de Inishowen, en el condado de Donegal, con la de Kinsale, en el condado de West Cork, a través de más de 160 puntos de interés entre los que destacan los acantilados de Moher, la Calzada de los Gigantes, el anillo de Kerry o el parque nacional de Connemara.

Pero no son los únicos. Para conocer todos y cada uno de los atractivos de la costa oeste del país, la oficina de Turismo de Irlanda ha creado ocho itinerarios de entre uno y cinco días que recorren cada uno de los condados por los que transcurre esta carretera -Donegal, Sligo, Mayo, Galway, Clare, Kerry y Cork-.

De norte a sur, las rutas de cinco días sugeridas proponen recorrer el condado de Donegal, una de ellas, y recorrer el condado de Donegal y el de Mayo, la otra de ellas. En estos recorridos se pueden conocer lugares tan imprescindibles como el cabo Malin, la isla Inch o la península de Fanad Head, así como los acantilados de Slieve League, la península de Mullaghmore Head, el cabo de Downpatrick o la ciudad de Sligo.

Por su parte, la ruta de cuatro días recorre los condados de Mayo, Galway y Clare y descubre lugares tan bellos como Connemara, los acantilados de Moher, los pasisajes de Burren o la ciudad de Galway. Esta ruta parte de la ciudad de Wesrport y llega hasta Kilkee.

El itinerario de tres días une el condado de Clare con el de Kerry -desde Loop Head hasta Kenmare-, visitando lugares tan bellos como la propia península de Clare, la de Dingle, las islas Blasket o las islas Skellig.

De tres días también es la ruta propuesta que une los condados de Kerry y Cork a través de las penínsulas que abarrotan la zona y desde las que es posible avistar ballenas. Este es un camino zigzagueante que frente al océano Atlántico.

En cuanto a las excursiones de un día, llevan al visitante desde la ciudad de Galway a las islas Aran, de Kinsale a Clonakilty y de Killarney a Slea Head (islas Blasket) y son perfectas para ver una pequeña pincelada de la gran belleza de la zona.