Descubre la costa este de Canadá

Otawa, Montreal y Toronto; tres ciudades ideales para marcarte un road trip en cinco paradas que no vas a olvidar.

Viajar para Air Canada
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Foto: espiegle

Arrancamos el motor dispuestos a tirar millas para descubrir algunos de los tesoros que oculta la Costa Este de Canadá. Y es que no hay plan mejor para poder moverte a tu aire y hacer parada donde más te convenga. Por su geografía, los puntos de interés de este país están separados por muchísimos kilómetros, sin embargo la costa este ofrece la posibilidad de hacer en poco tiempo un recorrido que tiene lo mejor de las grandes ciudades y naturaleza en su máximo esplendor.  ¡Empezamos! 

Sentirte como un artesano del Whisky en Toronto 

Viajaremos hasta la ciudad en un vuelo directo desde Madrid o Barcelona con Air Canada. Con la comodidad y calidad como máxima, esta aerolínea ofrece además todas las ventaja exclusivas si se contrata su Signature Class. Con esta opción, el viajero disfrutará de exclusivos mostradores en el check-in y filas de embarque, control de seguridad más rápido, acceso a salas de espera... y, una vez a bordo, servicios y prestaciones que convertirán el vuelo en una experiencia 100% placentera.  Y, ¿para los bolsillo más ajustados? También disponible a un precio más asequible la clase premium economy.

typhoonski

Una vez aterrizados, ponemos rumbo al barrio de moda en la capital de la provincia de Ontario: el Distillery Distric. Parece una sucesión de calles empedradas, en torno a una antigua destilería de Whisky con regusto añejo, y da la sensación de haber retrocedido unos cientos de años en el tiempo. Pero este lugar tiene truco. El Distillery se inauguró en 2003 y desde entonces se ha convertido en el punto neurálgico del arte y el moderneo de la ciudad. En sus calles adoquinadas, 100% fotografiables, se suceden los restaurantes de moda, las tiendas más chulas, galerías de arte y teatros. 

Dormir en una auténtica prisión en Ottawa

Ottawa es la capital del país y queda en coche desde Toronto a menos de 500 km. Por sus dimensiones, se recorre en un par de días y nada mejor para hacer noche que... ¡Dormir en la cárcel! Y es que estamos ante una de las pocas ciudades del mundo que ha reconvertido una antigua prisión en Hostel y la ha dejado prácticamente como estaba cuando acogía reos y no turistas.  La pequeña puerta de hierro forjado del HI Ottawa Jail Hostel se encuentra casi escondida entre un zarzal y un enorme muro de pierda. En su interior, auténticas celdas en las que pasar una noche para recordar. 

D.R.

Perseguir marmotas en la península Gaspesie

Esta península, también conocida como Gaspé, está cubierta de lagos y la atraviesan dos de las cordilleras más imponentes del país. Perfecto para conectar con la naturaleza más salvaje, pasear entre manadas de renos y alucinar con las simpatiquísimas marmotas. Las posibilidades de aventura en esta parte de Canadá son infinitas. ¿Nuestra recomendación? Navegar entre sus islas para fotografiar los impresionantes acantilados que las rodean y, con un poco de suerte, avistar ballenas. 

Gabalex

Descubrir el Parque Nacional del Fiordo Saguenay

Seguimos con los planes de naturaleza. En este caso paramos en el Fiordo Saguenay. Si la palabra 'fiordo' transporta directamente a los Países Nórdicos', ese es precisamente el tipo de paisaje que vamos a encontrar en Saguenay. Hasta su Parque Nacional, situado en el centro, se llega conduciendo por kilómetros de carreteras semi desiertas que invitan a la tranquilidad más absoluta. ¿Los planes una vez allí? Desde hacer acampadas, hasta increíbles rutas de trekking o, incluso, esquí de fondo si la estación del año es la adecuada. 

Vladone

Un paseo por el sur de Francia... en Montreal

Esta encantadora ciudad es nuestra última parada y punto de partida de vuelta a casa. Y es que si buscamos vuelos de Barcelona a Canadá, Air Canada ofrece una conexión directa con Montreal. ¡Más cómodo, imposible! Esta ciudad, segunda más poblada del país, bien merece una visita. Como ya imaginamos, el primer asentamiento europeo en esta zona fue francés, y es por eso que su cultura, raíces, arquitectura y savoir faire, están muy presentes en la urbe.  Además de su marcado mercado artístico, museos y galerías prestigiosísimas salpican sus calles, pasear por el Casco Antiguo es como hacerlo por cualquier ciudad típicamente francesa. Sus calles, aun empedradas, invitan a sentarse en cualquiera de sus terracitas entoldadas a tomar un café au lait y una deliciosa galette. 

ronniechua