Descanso activo: hoteles para estar en forma

Hay hoteles con campos de golf y otros a pie de playa que permiten disfrutar de un sinfín de actividades. Pero también hay más opciones para aquellos que quieran pasar unas vacaciones sin descuidar sus rutinas de ejercicio o incluso incrementarlas con un entrenador personal. Estos hoteles son perfectos para mantenerse en forma.

Silvia Roba
 | 
Foto: Viajar

¿Quién dijo descanso? Muchos son los viajeros que aprovechan sus días de vacaciones para todo lo contrario. Acción, pura acción, esa es la idea: que el aburrimiento no encuentre ni un segundo de acomodo en la habitación. Ponerse en forma, apuntarse a actividades al aire libre o continuar con las rutinas habituales de estiramientos y gimnasia es algo que muchos huéspedes tienen en mente a la hora de elegir un hotel. Y el Artiem Madrid, un fresh people hotel en la zona de Arturo Soria de la capital, lo sabe.

En él los clientes tienen a su disposición un Cardio Gym, un gimnasio de última generación diseñado por expertos en fitness, y, lo que es mejor, un original pack en cada estancia que, bajo el nombre de Gym in a Bag, incluye esterilla, tensores, foam roller, ab roller y una pequeña tabla de ejercicios. Si alguien quiere más, debe saber que aquí mismo puede contratar los servicios de un enrenador personal para no interrumpir la práctica deportiva durante su visita a la ciudad.

También el Hesperia Madrid, en el Paseo de la Castellana, piensa en los más activos. El hotel pone a disposición del cliente el Club de Corredores: les pone en contacto con el club Metropolitan de la calle José Abascal, a 5 minutos caminando desde el hotel, y les prestan equipamiento. Esta actividad se puede conjugar con rutas de running por Madrid y el gimnasio que tiene en la azotea, añadiendo un tratamiento de belleza en la habitación, un desayuno antioxidante y un almuerzo saludable en el restaurante La Manzana sito en el hotel.

Viajar

Aunque el Castell Son Claret, un castillo del siglo XV situado en medio de la campiña mallorquina, se distinga por ser un remanso de paz, también recibe con agrado a aquellos cuya prioridad no es el relax total. Para ellos es el paquete Cycle Mallorca, que da acceso a bicicletas gratuitas y brinda la oportunidad de participar en rutas guiadas por la montaña, con diferentes grados de dificultad, de la mano del ex ciclista alemán Guido Eickelbeck. Al final del día hay sorpresa: un masaje de recuperación muscular en el Spa Bellesa.

En otra isla, Lanzarote, en el archipiélago canario, el Club La Santa da un paso más: aquí todo está pensando para disfrutar de unas vacaciones cien por cien deportivas. ¡Hay hasta 40 actividades! Los clientes pueden apuntarse a rutas de MTB entre volcanes, prepararse para un triatlón –el resort cuenta con una laguna salada para practicar natación en aguas abiertas y tres piscinas olímpicas–, recibir clases de pilates, jugar a balonmano, voleibol, fútbol o tenis, atreverse con el boxeo y el submarinismo... Ningún deporte se queda fuera del Club, que cuenta con confortables suites con vistas al mar.

Viajar

El mar, siempre el mar, más apetecible aún cuando se intuye ya el verano. Sentir el viento en la cara y una sensación de libertad es lo que inspira el estilo de vida de muchos surferos, y también de aquellos que sueñan con serlo. Para expertos y también para aprendices es Latas Surf, a escasos metros de las playas de Somo y Loredo, en Cantabria. Ofrecen cursos para todas las edades y niveles, impartidos por monitores titulados, que suelen culminar con una fiesta –muchas veces espontánea– en el Surf Bar, donde reina siempre el mejor ambiente. Dispone de habitaciones dobles y compartidas de tres, cuatro y ocho camas, con vistas al mar o a un enorme jardín en el que resulta muy fácil relajarse. Hay más sitios en España donde dejarse seducir por la llamada de las olas.

Por ejemplo, en Tarifa (Cádiz), donde abre sus puertas el maravilloso The Riad, alojado en un edificio del siglo XVII en pleno centro. Sí, tiene aires árabes y hammam, por supuesto, pero también promociones especiales que permiten a sus clientes disfrutar de una clase introductoria de surf y otros deportes acuáticos. Quienes quieran navegar, pero sobre la tierra, tendrán que empezar a practicar el deporte de moda, el land sailing, a bordo de una especie de yate con tres ruedas, que debe practicarse en zonas planas con mucho viento, como la propia Tarifa o las grandes playas de Corralejo, en Fuerteventura. Es ahí mismo donde el Barceló Corralejo Sands ofrece esta actividad, que se puede reservar en la recepción del hotel nada más llegar.

Para inquietos por naturaleza es el Kinedomus Bienestar, un hotel con mucho encanto en Aranda de Duero (Burgos), ideal para descansar y relajarse en su Spa, pero también para activar cuerpo y mente. ¿Y cómo? Pues apuntándose a sus escapadas de aventura. A elegir: la que incluye una ruta en piragua por el río Duero para dos o la que ofrece un trekking por la zona.

Rutas a caballo, paseos en avioneta, prácticas de polo, pádel, golf, yoga, observación de aves, trekking y deportes acuáticos en la cara sur de la sierra de Gredos es solo una parte de lo que ofrece el lodge Candelaria Experience, en la localidad abulense de Candeleda.

Viajar

Incluye servicio de bicicletas para excursiones por cuenta del cliente. Can Cuch, una masía anterior al siglo X en el Parque Natural del Montseny, en Barcelona, también proporciona un sinfín de opciones para huéspedes activos. Entre ellas, iniciación a la marcha nórdica, excursiones a caballo y gincanas en las que se hace un poquito de todo: tiro con arco, slackline, indoboard... y golf rústico.

Es precisamente el golf uno de los deportes que mejor combina con las vacaciones. De ahí que en nuestro país proliferen los establecimientos con campos donde practicar el swing. Entre ellos destaca el Sheraton Gran Canaria Salobre Golf Resort, en Maspalomas, que se ha alzado este año con el premio al Mejor Hotel de Golf de España en los World Golf Awards.

Este resort no cuenta con uno sino con dos campos: el viejo, con vistas al mar y a la montaña, y el nuevo, todo un reto, instalado en un entorno de roca volcánica. Además, el hotel tiene su propia academia, con una Milla de Práctica para mejorar el toque y el putt. Para acabar el día, nada mejor que un baño en la piscina vitality de su zona wellness, con chorros terapéuticos, camas de burbujas, cascadas de agua... y vistas al campo de golf para seguir soñando con el golpe perfecto.