De uvas y viñas por el Sur de Francia

Que el Languedoc-Rosellón es tierra de vinos no es un secreto para nadie y octubre es una de las mejores épocas para visitar esta zona francesa.

El mes de la vendimia por excelencia es septiembre y es por esto que esta época es una de las mejores para visitar la región francesa de Languedoc-Rosellón. Además, el veranillo de San Miguel hace que la temperatura sea idónea para pasear entre los viñedos.

El municipio de Juvignac, al oeste de Montpellier, se encuentra el Château de Fourques, con 50 hectáreas de viñedos que se pueden visitar en compañía del viñador. A través de unpaseo de una hora se puede conocer la historia de la hacienda y el como se elaboran los vinos de Saint Georges d''Orques. Este paseo también ofrece una degustación de vinos directamente de la cuba y de productos relacionados con el mundo vinícola como cartagène ambrée, confites de vino (blanco, rosado, tinto) y vinagres.

Esta visita dura unas dos horas y se puede realizar de lunes a sábas de 10h a 12h y de 15h a 19h. El precio es de 10 € por persona y gratis para los menores de 12 años. El grupo mínimo es de dos personas y hay que reservar con, al menos, 48 horas de antelación.

Por su parte, en Chusclan se celebra el 13 y 14 de octubre la 14ª edición de las Vendimias de la Historia, una fiesta tradicional de los viñadores a través de la que Chusclan viajará en el tiempo hasta unpueblo de Ródano de antaño. Así, las calles estarán repletas de paja, los garajes se convertirán en pequeños puestos en los que comprar productos típicos de la región y sus habitantes se vestirán como sus antepasados.

Entre las actividades que se celebrarán destacan una demostración de los viejos oficios, animaciones musicales y folklórica, vendimias a la antigua usanza y cortejo viñador, una carrera viñadora y una granja pedagógica, entre otros. Y como imprescindible, el domingo por la tarde se celebrará elprensado, recogida y exprimido de la uva tal y com ose hacía antiguamente de la mano de los viñadores disfrazados