De trincheras y comunicaciones en un museo de Burgos

El museo de Belorado, en Burgos, revive la Primera Guerra Mundial, el espionaje del siglo XX y la caída del muro de Berlín.

Bajo el nombreMuseo Internacional de Radio Comunicación Inocencio Bocanegra este curioso museo burgalés está ubicado en un antiguo silo de cereales restaurado como museo a finales de los años 50. En la localidad de Belorado, a medio camino entre Burgos y Logroño, destaca por contener en su interior la recreación de la trinchera de la Primera Guerra Mundial más grande de Europa, con 619 m2; una amplia colección de equipos de radiotransmisión y, en un futuro, un tramo del Muro de Berlín.

Perfecto para los amantes de las hazañas bélicas, el museo de Belorado tiene 1.000 m² repartidos en dos plantas. En honor a su nombre, la colección más importante es de sistemas de radiocomunicación y fue donada por Inocencio Bocanegra. Esta colección está formada por 450 piezas originales en pleno funcionamiento siendo, así, una de las cinco colecciones más importantes del mundo en cuanto a radiocomunicaciones se refiere.

Entre las piezas más importantes se encuentra un radio transmisor BC-610 que aparece en el documental ‘Voice of Victory'', del año 1944 y una Radio Galena de la década de los años 20 del siglo pasado, además de un traje completo de cosmonauta soviético o visores nocturnos utilizados durante la Guerra del Golfo. La colección también acoge modelos de radio empleados para la comunicación espacial, científica, marítima, para espionaje, radioescucha, comercial, para vigilancia o control aéreo.

Otro de los puntos a tener en cuenta del Museo Internacional de Radio Comunicación Inocencio Bocanegra es la recreación de la trinchera de la Primera Guerra Mundial más grande de Europa con una extensión de 619 m2. Realizada con la colaboración del Ministerio de Defensa, en la trinchera se pueden distinguir las dos primeras líneas de este tipo de construcciones -la de combate y la de abastecimiento- así como los sistemas de comunicación. En ella se pueden observar un puesto de ametralladora, bancos y escaleras, un punto de escucha, un habitáculo de mando, la reconstrucción de una mina de zapador (no visible), un hospital de campaña, habitaciones para los soldados, cocinas, un búnker subterráneo, las letrinas y el arsenal.

Por último, el museo cuenta con un M-60 Patton, un carro de combate del ejército de guerra auténtico que, tras ser restaurado y acondicionado su acceso, se convertirá en el único tanque visitable de España. Dado que este vehículo fue usado por los aliados durante el conflicto socio-político de la caída del Muro de Berlín, la dirección del museo está acondicionando una recreación de un tramo fronterizo de la propia ciudad alemana en los albores de 1989. Para reproducir de forma fidedigna el llamado ‘Check Point Charlie'', el recinto ha solicitado a las autoridades germanas un tramo original del muro de Berlín para exponerlo junto al carro de combate

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