Daroca, la máquina del tiempo más bella de Aragón

Trasládate a la época medieval con este pueblo aragonés custodiado por su antiguo castillo y rodeado por sus imponentes murallas

Redacción VIAJAR
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Foto: JackF / ISTOCK

En el centro del valle del Jiloca, en pleno Sistema Ibérico y vigilada por los restos de su antiguo castillo, surge Daroca, considerado por muchos como uno de los pueblos más bellos de todo Aragón. Y ya sea como una máquina del tiempo o un museo viviente, caminar por las calles Daroca te transporta hasta la época medieval.

Calles de Daroca. | venemama / ISTOCK

Sin duda, uno de los encantos de la villa es recorrer sus murallas, con sus imponentes torreones, hasta llegar al castillo, desde el que podrás disfrutar de unas hermosas vistas de la ciudad. De lo que en su día fue el recinto amurallado más extenso de Aragón, con más de cuatro kilómetros de largo de muralla, quedan algunas muestras como el Portal de Valencia, la Puerta Baja o la Puerta del Arrabal.

Vista aérea de Daroca y su Puerta Baja. | JackF / ISTOCK

Además de su época de esplendor, durante la Edad Media, conserva un legado de más de doscientos edificios catalogados. Por ejemplo, en el corazón del casco histórico encontrarás la espléndida basílica de Santa María, donde se conservan los Sagrados Corporales, una reliquia considerada un milagro. Se trata de unas ostias, que en 1239, sangraron misteriosamente durante un inesperado ataque musulmán.

Basílica de Santa María, donde se guardan los Sagrados Corporales. | curtoicurto / ISTOCK

Entre las iglesias del pueblo también encontramos la románica de San Miguel, con extraordinarias pinturas murales góticas de gran colorido, y las de San Juan y Santo Domingo de Silos, que comenzaron a construirse en el siglo XII, en estilo románico, concluyéndose en el XIII con técnicas mudéjares.

Iglesia románica de San Miguel. | venemama / ISTOCK

Caminando por sus empinadas calles encontrarás, además, hermosas casas señoriales como el palacio de los Luna, la antigua Casa de Canónigos, el palacio de Gil Bernabé y el antiguo Hospital de Santo Domingo, actualmente sede del Museo de la Historia y las Artes. Asimismo, los visitantes también podrán perderse por las calles de la judería, asentada en el actual Barrio Nuevo.

Vista aérea de Daroca al atardecer. | JackF / ISTOCK

Y una parada obligatoria es el Museo de la Pastelería Manuel Segura. Es tal la tradición gastronómica de la localidad que cada año, en torno al mes de mayo, celebra una muestra que tiene a la pasta y el dulce como protagonistas. Otras cita que no te puedes perder son sus fiestas medievales y el Festival de Música Antigua.