Cuzco a través del Gran Camino Inca

El Qhapaq Ñan es el un camino que unía las cuatro regiones, o provincias, del Estado Inca y que partía hacia los cuatro puntos cardinales.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y conocida como la "Roma americana", Cuzco esconde entre sus calles un sinfín de tesoros en forma de monumentos. Como capital del imperio, fue el punto de partida del Gran Camino Inca -o Qhapaq Ñan- que unía la ciudad con las cuatro regiones del Estado precolombino: Chinchaysuyo, Collasuyo, Antisuyo y Contisuyo.

Con más de 60.000 kilómetros de longitud en su origen, el Qhapaq Ñan fue una vasta red de caminos que permitió al Imperio Inca el control político y económico de gran parte de la geografía sudamericana. Con orígenes preincas algunos de ellos, estos caminos recorrían longitudinalmente todo el Tahuantinsuyo (Imperio Inca) desde el occidente de Argentina hasta el sur de Colombia pasando por los actuales Chile, Bolivia, Perú y Ecuador. Algunos de ellos estaban incluso empedrados y tenían varios metros de anchura.

Actualmente, la ciudad de Cuzco ofrece recorrerla partiendo de la Plaza Mayor y siguiendo el comienzo de estos cuatro caminos para así conocer a fondo lo que la antigua capital esconde. El camino al Antusuyo tiene un 1.6 kilómetros de longitud y pasa por las calles El Triunfo y Hatun Rumiyoq, donde se puede contemplar la Piedra de los 12 Ángulos -icono de la arquitectura inca-, además de recorrer la plaza y el templo de San Blas, el Palacio Arzobispal, el Museo de Arte y el Centro Arqueológico de Qenqo, donde finaliza la ruta.

La segunda de las rutas es la que va hacia el camino a Chinchaysuyo y tiene 1,2 kilómetros de longitud. En su recorrido pasa por la calle Plateros y la calle La Conquista y finaliza en la plaza y torre de Santa Ana (antiguo Barrio de Carmenca), donde se puede disfrutar de una vista única de la ciudad.

La ruta del camino al Collasuyo es, en realidad, un tramo de 900 metros que finaliza en la calle Arcopunqo. Antes de llegar hasta aquí se puede disfrutar del templo de Qoricancha, la plaza de Hatum Rimacpampa y el Museo de Santo Domingo.

Por último, el camino al Contisuyo recorre 1,2 kilómetros de las calles de Cuzco hasta llegar a la plaza Almudena-Cementerio General. Antes, la calle las Mantas, la iglesia y el mercado de San Pedro y el Museo de sitio/Casa de la Beneficencia son algunos de los imprescindibles.

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