Cuevas y chimeneas de Tomelloso

La localidad ciudadrealeña cuenta con una fuerte tradición vinícola en torno a la cual se enmarca la Ruta Enoturística Caminos del Vino de La Mancha.

La tradición vinícola en Tomelloso es tal que desde el siglo pasado es el primer productor de alcohol vínico del mundo llegando a recolectar hasta 11 millones de kilos de uva en un solo día. Aunque esta tradición data de época romana, una de sus características principales es el uso de cuevas para el almacenaje de la cosecha para protegerla de las inclemencias del tiempo, costumbre que data del siglo XVI. Aquí tinajas de barro, escalas, filtros o bombas esperaban para elaborar el vino de forma tradicional.

Actualmente, más de 4.000 cuevas se esconden en el subsuelo de Tomelloso, sólo visibles a través de las lumbreras, (hendiduras en los techos de las bóvedas que dejan pasar la luz y a través de las que se pueden ver su interior.

Además, el horizonte tomellosero se caracteriza por sus altas chimeneas. Éstas son antiguas fábricas de alcohol que datan desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX cuando llegaron a ser más de un centenar. Con una altura de más de 45 metros, servían para dar salida al humo de las grandes calderas que proporcionaban la temperatura adecuada para el funcionamiento del serpentín de destilación de las antiguas alcoholeras. Actualmente se pueden visitar algunas de estas chimeneas. Concretamente, la de la calle Domecq, la del Parque Urbano Martínez, la del barrio de la Chimenea o la de la calle Julián Besteiro.