Cuatro itinerarios imprescindibles en Kioto

JOSÉ MARÍA BERMEJO

Acostumbrados al perfil imponente de otras ciudades históricas, sobre todo en Occidente -con sus murallas, castillos, palacios, iglesias y catedrales-, Kioto podría llamarse "la escondida", como si celase sus tesoros ante una Naturaleza que se hace visible -con toda su gloria cambiante- por todas partes y rincones. Si hubiera que trazar un mapa imaginario -que, a la vez, es absolutamente real-, situaríamos así los principales enclaves de la ciudad histórica: en el centro-sur, la Estación, el Palacio Nijo, Toji, Honganji, Pontocho y el mercado de Nishiki; al este y al noreste, Sanjusanjendo, Kiyomizudera, Kodaiji, Gion, la tumba de Masaka, Chionin, Nanzenji, el Camino de la Filosofía y Ginkakuji; al norte, Ryoanji, Ninnaji, Daitokuji, Toei Eigamura, Enryakuji, Ohara y Kurama; y al oeste, Tenryuji y la espléndida villa imperial de Katsura.

ESTE

Sanjusangendo
Construido en el año 1164 y reconstruido en 1266, este templo resulta muy famoso entre los habitantes de la ciudad por las más de mil estatuas de madera dorada que representan diversas divinidades budistas, presididas por Kannon -la diosa de la compasión-, a la que está dedicado el templo. En la gran sala, de 60 metros de largo, se celebra, el día 15 de enero, el concurso de tiro al arco (Tohsiya) y se dispara la primera flecha del año.
Horario: de 8 a 15 horas, del 1 de abril al 15 de noviembre, y de 9 a 16 horas, del 16 de noviembre al 31 de marzo.
Entrada: 600 yenes.

Kiyomizudera
El "templo del agua pura" es uno de los enclaves más bellos y populares de la ciudad de Kioto. La plataforma de 10 metros, que se alza ante el Kiyomizu, ofrece una espléndida vista de toda la urbe. Al este del pabellón principal mana una fuente milagrosa.
Horario: de 6 a 18 horas.
Entrada: 300 yenes.

Nanzenji
Complejo monástico de la rama budista Rinzai, con vistas maravillosas sobre la ciudad. Imprescindible contemplar el jardín de rocas y la pinturas de Fusuma, así como el delicioso jardín zen de Nanzenin, sobre todo en la segundad mitad del mes de noviembre.
Horario: de 8.30 a 17 horas, de marzo a noviembre (hasta las 16.30 en invierno).
Entrada gratuita al área. 500 yenes para el interior y 300 yenes para admirar el jardín de Nanzenin.

Ginkakuji
Diseñado según el modelo del Pabellón de Oro (Kinkakuji), en un principio se pensó recubrir su estructura con láminas de plata, aunque ese detalle no se realizó finalmente. Es lo que queda de la residencia de retiro del "shogun" Yoshimasa Ashikaga (1435-1490), que, a su muerte, fue reconvertida en templo budista. El Pabellón de Plata ofrece al exterior una imagen refinada de serenidad, enmarcada por un precioso jardín, atribuido a Soami, que combina lo húmedo (el apacible estanque) y lo seco (olas de arena y colinas de grava).
Horario: de 8.30 a 17 horas, del 15 de marzo al 30 noviembre, y de 9 a 16.30 horas, del 1 de diciembre al 14 de marzo.
Entrada: 500 yenes.

CENTRO

Castillo de Nijo
Este castillo-palacio fue residencia de los Tokugawa, que dominaron el país desde el siglo XVII hasta la era Meiji. Fastuoso, con elementos del Fushimi -la antigua fortaleza de Kioto-, concentra su esplendor en las habitaciones del "shogun", con muros y puertas correderas ricamente decoradas y pintadas por Kano Tanyu. El "silbido" del entarimado avisaba de la llegada de algún intruso, en una época donde estaban a la orden del día las conspiraciones.
Horario: de 8.45 a 17 horas. Cerrado del 16 de diciembre al 4 de enero.
Entrada: 600 yenes.

Palacio Imperial
Construido por el emperador Kammu a finales del siglo IX, sufrió varios incendios. La última reconstrucción data del año 1855. Un gran jardín público ocupa el espacio de las suntuosas residencias de las familias nobles, que fueron destruidas cuando la capitalidad fue transferida a la ciudad de Tokio.
Horario: de 8.45 a 12 y de 13 a 16 horas, excepto los domingos.
Entrada: reservada a mayores de 20 años, previa petición a la Agencia Imperial (Kunaicho), al igual que en las restantes residencias o villas imperiales.

Santuario Heian
Fue erigido en 1896 para conmemorar los 1.100 años de la fundación de la ciudad de Kioto, siguiendo el modelo del Palacio Imperial de la era Heian. Ante él se alza un inmenso "torii" y sus muros, dispuestos en "U", enmarcan una gran explanada. El jardín posterior es muy apreciado por la floración de los cerezos en abril y de los iris de agua en junio.
Horario: de 8.30 a 17.30, del 15 de marzo al 31 de agosto (hasta las 17 el resto del año).
Entrada libre al recinto. Entrada al jardín: 600 yenes.

NOROESTE

Daitokuji
Este conjunto de templos representa todo un compendio de la cultura zen; sobe todo, el Shinjuan, cuna de la "ceremonia de té", instaurada en el siglo XVI por Juko y Sen no Rikyu, el maestro que se vio obligado a hacerse el "seppuku" (suicidio ritual). El conjunto está rodeado por tres jardines "secos", de estilo karesansui, que han sido atribuidos a Sôami.
Horario: de 9 a 17 horas.
Entrada: 400 yenes.

Kinkakuji
Antigua residencia del señor feudal Yoshimitsu Ashikaga, transformada, tras su muerte, en templo. Reconstruido en 1955, tras ser arrasado por el fuego (tema de una novela de Yukio Mishima), el Pabellón de Oro se refleja en el estanque del jardín y revela toda su magia en invierno, bajo un manto de nieve.
Horario: de 9 a 17 horas.
Entrada: 400 yenes.

Ryoanji
Este jardín austero, el más célebre y misterioso de Japón, resume la esencia de la filosofía zen en un rectángulo de 200 metros cuadrados. Prodigio de abstracta pureza, fue creado a mediados del siglo XV, probablemente por Soami, como jardín de meditación para los monjes del templo de Ryoanji o "templo del Dragón Pacífico". Sobre un "mar" de arena blanca, rastrillada en forma de ondas, emergen 15 rocas grandes o pequeñas, dispuestas en cinco grupos siguiendo la pauta rítmica de 5, 7 y 3 (ningún punto de vista permite ver más que 14). La única vegetación es el musgo que bordea las rocas.
Horario: de 8.45 a 16 horas. Cerrado el fin de año y el día de Año Nuevo, y los martes de enero, julio, agosto y diciembre.
Entrada: 600 yenes.

OESTE

Villa Imperial de Katsura
Uno de los ejemplos más refinados -quintaesencia de la arquitectura shoin-zukuri- es la Villa imperial de Katsura, construida en 1624 cerca de Kioto, con su palacio, sus pabellones de té, las perspectivas cambiantes del jardín de paseo, la plataforma para contemplar la luna... Desde el cuarto de té Shokintei, con las puertas corridas, la visión de este jardín espiritual, en su refinada quietud, resulta sencillamente inenarrable.
Horario: de 10 a 14 horas para particulares (máximo, 4 personas) y a las 11.30 y a las 15.30 para grupos de más de 10 personas, todos los días, excepto los sábados.
Entrada: reservada, previa autorización de la Agencia Imperial.