Los cruces más psicodélicos del mundo, de Shibuya a Valencia 

Estas intersecciones de vehículos, peatones y bicis son auténticos galimatías.

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: tawatchaiprakobkit / ISTOCK

El sincronizado caos de Japón, la eficiente planificación china o la grandiosidad parisina, entre otros, definen los que están considerados los cruces más extraños del mundo. Aquí van algunas muestras:    

Shibuya (Tokio)

Es la intersección por la que más personas pasan al día en todo el mundo: más de un millón de viandantes lo atraviesan repetida e incansablemente todos los días del año en la que es, tal vez, una de las escenas más famosas de Tokio. El cruce de Shibuya es lo que se llama un scramble crossing, es decir, un paso de cebra en forma de cruz que permite el paso exclusivo de los peatones en cualquiera de las direcciones posibles.

Paso de peatones en Shibuya, Tokio
Paso de peatones en Shibuya, Tokio | Sean Pavone / ISTOCK

En este caso, además, se hace bajo el verde parpadeo de los semáforos, el desquicio de los neones y el estridente rugido de las pantallas gigantescas que compiten en bombardear con publicidad. Y lo más curioso es que la muchedumbre que lo transita es como una aglomeración robótica que avanza sincronizadamente hacia delante o en diagonal, caminando rauda y a paso firme, pero sin choques ni empujones, como manda el civismo japonés. 

Arco del Triunfo (París) 

Aunque en este caso se alternan coches y peatones, no se puede negar que esta intersección circular también resulta psicodélica. Especialmente si se la divisa desde las alturas, donde es fácil comprobar la estrella de doce puntas que dibuja el pavimento, en el que confluyen hasta doce avenidas.  Por eso en sus inicios era conocida como Place de l´Étoile (plaza de la Estrella). Aunque en el centro, airoso, figura el Arco del Triunfo, el origen de esta gran rotonda e anterior y se remontan a 1777. Rediseñada después por el arquitecto Jacques Hittorff bajo la supervisión del Barón Haussmann, su pecualiaridad es que en ella rige la anarquía y la ley del más fuerte. Tanto que, debido al alto número de accidentes que se producen en ella, muchas aseguradoras francesas se niegan a cubrir los costes. 

Cruces psicodélicos: Arco del Triunfo
El Arco del Triunfo en vista de pájaro | GlobalP / ISTOCK

Lujiazui (Shanghai)

Esta intersección emplazada en el distrito financiero más importante en China, dentro de la ciudad de Sanghai es, en realidad, una solución inteligente al problema de la congestión del tráfico. ¿La manera? Mantener los vehículos en movimiento sin necesidad de que estos se detengan para dejar pasar a los peatones. Para ello se ideó una pasarela que cubre una superficie de más de 22.000 metros cuadrados y que conecta tanto con las calles adyacentes como con la estación de metro, los rascacielos cercanos y otros edificios históricos visitados por los turistas. Además, para llegar al anillo peatonal sininterferir en el tráfico de los coches, existen 17 ascensores y múltiples escaleras mecánicas. Y una vez en ella, por cierto, las vistas al skyline de la ciudad resultan maravillosas.  

Cruces psicodélicos: Lujiazui
Paso de peatones circular de Lujiazui | ispyfriend / ISTOCK

Cruce Latino (Ciudad de México)

También la capital mexicana dispone de un extraño cruce peatonal en diagonal: el que se abre en el Eje Central con Madero en pleno Centro Histórico. Un cruce por el que, según datos oficiales, circulan más de 25.000 personas en una única fase semafórica, lo que supone que cada hora pasan por él más de 9.000 personas y 1.200 vehículos. Dicen, incluso, que se trata del cruce más transitado de América Latina. Siguiendo otros ejemplos de diversas partes del mundo (especialmente el de Tokio), este espacio es fruto de un rediseño cuya finalidad era que la aglomeración de peatones que confluyen diariamente ahorre tiempo y esfuerzo para cruzar la calle.  

Cruce del Cid (Valencia)

Todavía desconocido, nuestra geografía goza asimismo de oto de estos cruces psicodélicos. Es el que se ha creado recientemente en Valencia, concretamente en la confluencia entre la Avenida del Cid y la calle Pérez Galdós. Todo un galimatías en el que se dibuja un mosaico de flechas, símbolos, líneas y colores que, como todo en la vida, genera tantas críticas y desconcierto, como aplausos y confianza. Al laberinto de la señalización se suma la instalación de nuevos carriles bici que ganan en espacio respecto a los vehículos y los viandantes.