Costa Rica activa y pura

Destino activo donde los haya, Costa Rica es un país que enamora a todos: a los que buscan paz y tranquilidad y a aquellos que no pueden evitar hacer algún tipo de deporte o vivir una aventura durante sus vacaciones.

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Foto: Turismo de Costa Rica

Costa Rica es el país natural del mundo por excelencia. Con la mayor biodiversidad del planeta, aquí la conservación del medio ambiente y de sus diferentes ecosistemas no es una opción, es su forma de vida. El país tico cuenta con una generosa naturaleza en forma de volcanes, bosques húmedos y nubosos, enormes cataratas y ríos caudalosos de los que disfrutar de una forma activa a través de deportes como rafting, windsurf, kayaking, pesca deportiva, surf, espeleología, paseos a caballo o rutas de senderismo entre otros.

Con los pies en el suelo

Conocer los increíbles paisajes a ras de suelo de Costa Rica es la opción más sencilla para todos los amantes del turismo activo. Rutas de senderismo, paseos a caballo o excursiones en bicicleta son las actividades más comunes en lugares como las altas montañas de Talamanca, la Cordillera Volcánica Central, la de Guanacaste y Tilarán, así como los valles y las llanuras del Caribe, el Pacífico Central y el Pacífico Sur.

Mientras los senderos están a la orden del día por todo el territorio tico, los amantes de los caballos podrán explorar la naturaleza de Costa Rica acompañados siempre por un guía. Prácticamente todo el país cuenta con rutas para ser descubiertas a lomos de una caballo, ya sea el terreno montañoso -como Volcán Arenal, la Reserva Biológica Bosque Nuboso Monteverde, o comunidad de San Gerardo de Dota en la Cordillera de Talamanca- y playas de ensueño -Playa Conchal, Playa Negra, Playa Dominical y Playa Uvita- así como el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo en el Caribe.

 

 

A dos ruedas, con más de 80 rutas en bicicletas señalizadas por todo el país, los más atrevidos y mejor preparados pueden participar en la Ruta de los Conquistadores, una competición que se celebra cada año en el mes de noviembre -este año comienza el 3 de noviembre- y que recorre el país de oeste a este en tres etapas. Lo cierto es que esta ruta, que toma el nombre de los Conquistadores Españoles liderados por Juan de Cavallón que tardaron 20 años en cruzar Costa Rica de costa a costa, no es apta para aficionadas por su dureza. Dicen que es una de las más temidas del mundo debido a las altas temperaturas y al recorrido, que atraviesa hasta 5 cordilleras. Durante los más de 250 kilómetros que unen Playa Jacó en el Pacífico y Playa Blanca, en Limón, en el mar Caribe, los participantes atraviesan selvas, volcanes, plantaciones y playas, entre otros accidentes geográficos.

Pero el suelo no acaba en la superficie. Y es que Costa Rica cuanta con un rico mundo subterráneo en forma de cavernas donde los aficionados a la espeleología pueden conocer este país desde una perspectiva diferente.

Desde las nubes

Puentes colgantes, tirolinas y rapel son algunas de las actividades con las que disfrutar de los paisajes de Costa Rica desde el aire. Los puentes colgantes son parte de los senderos y facilitan el acceso a un entorno idílico como son las selvas costarricenses. Probablemente, los más conocidos son los Puentes Colgantes del Arenal, 14 en total que ofrecen un recorrido por encima del dosel del bosque para disfrutar de la profundidad de la selva.

En cuanto a las tirolinas -tirolesas o canopy- son muchos los lugares en los que volar por encima de los árboles atravesando cañones de ríos e impresionantes paisajes naturales. Esta actividad consiste en el desplazamiento a través de cables de acero suspendidos entre plataformas situadas en las copas de los árboles. Las inmediaciones del río Pacuare, las aguas termales de Tabacón, el volcán Poás, la Bahía Drake o el cantón de Turrubares son un ejemplo de lugares en los que disfrutar de esta actividad.

 

 

Si se prefiere, el rapel, a través del que se desciende desde lo más alto de un árbol, cataratas, peñascos o formaciones rocosas hasta el suelo, es otra de las actividades con las que deleitarse de Costa Rica desde las alturas. En este sentido, el cañón del río Tárcoles, cerca de Orotina, ofrece una de las paredes de escalada fija más alta del mundo con 75 metros de altura. Por su parte, en Cartago, el cerro La Capintera, ofrece practicar un rapel "a medida" a través de cuatro cataratas de diferentes alturas y del cañón de Puente Vigas. También el Parque Recreativo Los Chorros, en el cantón de Grecia, y sus cataratas Quebrada Zamora y río Prendas, así como cerca del río Colorado, en el cantón de Naranjo, y la catarata de La Fortuna de San Carlos son lugares perfectos para disfrutar del rapel.

¡Agua va!

No podemos olvidarnos del agua y su importancia en Costa Rica: ríos, lagos, un mar y un océano se unen para ofrecer una visión nueva del país a través de las diferentes deportes aptos para todo tipo de emociones: rafting, kayakin, tubing, buceo, snorkel o, simplemente, navegar en aguas tranquilas en busca de la fauna tica.

Costa Rica tiene más de 800 kilómetros de agua dulce de todo tipo, desde las más tranquilas hasta las más bravías. Es por eso que desde ya en los ''80 son muchos los que se acercan hasta Costa Rica para disfrutar de los rápidosde las aguas de ríos como el Chirripó, el Reventazón o el Tenorio de clase V pero también hasta el Coribicí o el Sarapoquí de clases I y II.

En estos y otros ríos, también es habitual la práctica de kayak, una forma perfecta de conocer el ecosistema que los rodea. Aquí, en agua dulce, el kayak se puede practicar en tres modalidades: descenso, que consiste en bajar un tramo de unos 6 kilómetros de río lo más rápido posible; slalom, en el que hay que sortear rápidos y obstáculos naturales; y en aguas quietas, para disfrutar del camino sin preocuparse por la corriente.

El tubing es otra de las formas de disfrutar del agua dulce de Costa Rica. Subidos en un flotador individual, se practica en zonas como Puerto Viejo, en Sarapiquí, en el río Negro, en el Parque Nacional Rincón de la Vieja, situado en la pampa guanacasteca, y en la zona de La Fortuna, en San Carlos, así como en el lago Arenal y en el Refugio de Vida Silvestre Caño Negro, en la zona norte, donde se navega por río Frío y río Los Patos.

En cuanto al agua salada, tanto el océano Pacífico como el mar Caribe son excelentes para vivir diferentes aventuras acuáticas en forma de kayak, sorteando las olas de Manuel Antonio, Punta Uva, Puerto Viejo, Playa Tambor o Jacó, cerca de la Isla del Caño.

 

 

Pero a lo que nadie se resiste en las costas de Costa Rica es a practicar snorkel y buceo. Y es que vivir de primera mano el mundo submarino del país es una experiencia maravillosa. No en muchos sitios del mundo se pueden observar tiburón ballena, tiburones punta blanca, mantarayas, cardúmenes de diferentes especies, anguilas, langostas o la belleza de las formaciones coralinas de su fondo marino.

En el Pacífico Norte, por ejemplo, de marzo a noviembre los aficionados al buceo tienen en Punta Gorda, Bajo Tiburones, Isla Negritos, Isla Cabros e Islas Murciélago su lugar para sumergirse y en el que podrán nadar junto a los tiburones toro que han hecho de éste su hábitat natural. Además, Isla Despensa e Islas Catalinas son perfectas para conocer una vida submarina única y difícil de encontrar en otro lugar del mundo.

En el Pacífico Sur, los buceadores pueden disfrutar de la Reserva Biológica Isla del Caño (Península de Osa) y de las Islitas Tres Hermanas y del Parque Nacional Marino Ballena que alberga una gran biodiversidad de coral y donde se pueden observar ballenas jorobadas durante su migración.

Por su parte, el Refugio de Vida Silvestre Gandoca Manzanillo y el Parque Nacional Cahuita, en el Caribe Sur destacan por sus formaciones coralinas de hasta 11 metros de profundidad en vertical en el que habitan más de 123 especies de peces multicolores.

Por último, el Pacífico Central es perfecto para la práctica de snorkel. Aquí se encuentra el Refugio Nacional de Vida Silvestre Curú y la Isla Tortuga, famosa por sus grandes grupos de peces como Ángel Real, Ángel Cortez, Damiselas, estrellas azules y rojas, anguilas o gobios entre otros.

Con un sinfín de posibilidades Costa Rica es uno de los mejores destinos de aventura del mundo. Pero, sin duda, lo más importante a la hora de practicar cualquiera de estos deportes es la seguridad. Por eso, ya sea por agua, tierra o aire, siempre se recomienda realizar estas actividades con empresas reguladas y que tengan los permisos gubernamentales en regla.