Cosas que no sabías que podías hacer en París

La Ciudad de la Luz tiene un sinfín de posibilidades muy interesantes para los visitantes.

Viajar
 | 
Foto: espiegle / ISTOCK

Cuando pensamos en viajar en París lo primero que se nos viene a la cabeza es la Torre Eiffel, los Campos Eliseos, el Louvre, la Catedral de Notre Dame... Todas estas atracciones son imprescindibles pero no únicas. Tras un primer viaje en el que se ha visto todo esto, en segundas o terceras visitas la ciudad ofrece mucho más, ofrece ser conocida desde otro punto de vista. En este sentido TripAdvisor, web de planificación y reserva de viajes, nos propone planificar nuestro próximo viaje a París de una manera diferente, conociendo lugares que no sabías que existían y haciendo cosas que no sabías que podías hacer.

Pasear por la calle más estrecha de París

La Rue du Chat qui Pêche o, lo que es lo mismo, la “Calle del Gato que Pesca” es la calle más estrecha de París, un rincón escondido que se ha hecho famoso precisamente por el poco espacio que hay para pasear por ella. A pesar de resultar algo angosta, cuenta con diferentes lugares donde poder tomar algo, además de estar repleta dibujos en las paredes y otras curiosidades con mucha historia, como la del famoso gato que pesca.

Visitar a los "fantasmas" de París

kjschoen / ISTOCK

Reservar una visita guiada por las múltiples catacumbas que se encuentran bajo el suelo de París es un plan emocionante a la par que intrigante. Canteras, cavernas, agujeros y un sinfín de recónditos escondites esperan en las galerías subterráneas que hoy en día se han convertido en museo. Sin duda, una gran manera de conocer un poco más la historia de la capital francesa a través de la vida (y la muerte) de algunos de sus ciudadanos.

Le musee gourmand du chocolat, Choco-Story

Los más golosos disfrutarán muchísimo acercándose a conocer este museo dedicado a uno de los productos más consumidos en todo el mundo: el chocolate. Conocer la historia del cacao, su evolución e historia, cómo comenzó a comercializarse, aprender a elaborarlo y, por supuesto, degustarlo en diferentes formatos y propuestas, son algunas de las irresistibles actividades que esconde Choco-Story.

Un paseo "muy verde"

© Paris Tourist Office - Marc Bertrand

Si quieres alejarte del bullicio de la ciudad y respirar aire puro, en el barrio de La Bastilla podrás disfrutar de una grata sensación paseando por el Coulée Verte René Dumont, una vía férrea convertida en un hermoso paseo abarrotado de plantas y flores. Las fuentes y los bancos habilitados a lo largo de este camino hacen que la visita sea aún más agradable, así como las hermosas y únicas vistas arquitectónicas de París que, entre la vegetación, pueden verse desde cierta altura.

Admirar la mezquita de París (y relajarse en ella)

La Gran Mezquita de París es una de las construcciones más lujosas de estilo hispano-morisco que podemos encontrar en Francia. Aquí, Oriente y Occidente se unen para dar como resultado un espacio inigualable en el que admirar tanto la historia como la arquitectura que esconde. Para que la visita resulte aún más completa, no olvides de visitar su hamman, donde los baños de vapor, los masajes y otros tratamientos te dejarán como nuevo antes de disfrutar de un exquisito té con menta.

Sellar vuestro amor en el muro más romántico

Michael_Jacobs / ISTOCK

Se llama Le Mur des Je t'aime, está escondido en el Square Jehan Rictus, dentro del barrio de Montmatre, y tiene escrito "Te amo" en más de 300 lenguas diferentes. Se trata de una obra iniciativa de Frédéric Baron, quién quiso homenajear a los enamorados con un lugar especial en el mundo donde pudieran sellar su amor. Cada año, miles de parejas acuden a fotografiarse con las expresiones y palabras de amor que acompañan un momento tan íntimo y especial.

Aprender a elaborar la bollería más especial

Si algo tiene París que lo identifica gastronómicamente son sus infinitas boulangeries y pâtisserie, auténticos obradores artesanales de los que salen cada día las mejores baguettes, croissants, pasteles y bollería, siempre recientes, siempre irresistibles. El olor de estos comercios inunda las calles parisinas y es difícil no acercarse a degustar algún capricho. Pero si lo que quieres es aprender a prepararlos en casa, nada mejor como apuntarte a un completo tour donde elaborar, conocer, admirar y degustar las mejores creaciones.

// Outbrain