Cómo pasar miedo en Halloween en hoteles con fantasmas

Habitaciones hechizadas, Inquietantes, encantadas, con fantasmas de aparecidos o condes italianos ponen a prueba el miedo o la risa de quien reserve una "estancia del miedo" en la noche previa al día de los muertos.

Maurilio de Miguel

Lo malo de los fantasmas es el ruido que montan con las cadenas, dicen quienes nada les temen. Halloween, la noche de las ánimas y el día de los muertitos mexicano invitan a pernoctar entre ellos. El Hotel Relais La Castellucia alojó a muchos príncipes del Lazio, como fortín solariego (Via Carlo Cavina. Roma. www.hotelcastellucciarome.com. 170 €). A cada tanto, pues, amplifica el galope de los caballos que el conde Rimbambito mató allí de hambre en días de caza y banquetes, como los que también vivió en sus tiempos el Palacio de Guendulain, que este mes reabre sus puertas (Zapatería, 53. Pamplona. www.palacioguendulain.com. 120 €). Hasta el 2007 frecuentaron su planta derruida los cazafantasmas, pues el último habitante palaciego se despeñó y nunca más se supo de él, pero quizá sí de su espíritu... El dieciochesco palacio se abre, por tanto, con pedigrí por sus salones de planta noble, aparte su gran restaurante vasco-navarro.

A los americanos les gusta que en la 408 room del Stanley Hotel viva un espectro, que es motivo de atracción en las Montañas Rocosas de Colorado (333, E. Wonder View Ave. Estes Park. www.stanleyhotel.com. 206 €). Grifos abiertos por una mano negra, voces de niños por la noche... No le falta detalle. No es de extrañar que el escritor Stephen King se alojara en su suite 20 para escribir la novela de miedo El resplandor.

Más nostalgia trae consigo el fantasma de Les Relais Bleus (Route de l''Europe CD902. Gonesse. www.hotelroissy.com. 60 e), establecimiento próximo a París, desde que allí se estrelló el Concorde. Se trata de una de las víctimas de este desgraciado vuelo, que sigue entonando "¡Ah, México, so far away!", por el motel. Y es que México convoca mucho espectro. ¡Si hasta tiene un pueblo llamado El Fantasma!... Sin ir más lejos, en Michoacán, Coalcomán los reparte por sus pensiones y albergues. Lo cuenta la internauta a la que se apareció el abuelo Espiridión, prohibiéndola buscar tesoros de leyenda en este singular pueblo.

"Puede que realojemos aquí al fantasma del Bellas Artes -señala la decoradora del Astoria 7-. Si él quiere, claro... Allí sólo quedan cortinones de terciopelo roído y empolvado. Estará a gusto entre toda la maquinaria que trajimos de allí y puesto en la biblioteca. O escondido entre las butacas"... Porque el Astoria 7 (Sagrada Familia, 1. San Sebastián. www.astoria7hotel.com. 112 €) bautizó sus habitaciones como Angelica Houston o Glenn Close, en honor a las estrellas del Festival de San Sebastián. Poco confía Luisa López en que el antiguo cine que fue tuviera y conserve su propio ectoplasma, cuando parece lo más natural.