Cómo explorar las dos nuevas Reservas de la Biosfera españolas

Fuerteventura y Gerês-xurés, un territorio galaico-portugués, han sido declarados Reservas de la Biosfera por la Unesco. Proponemos cinco espacios naturales de Fuerteventura y tres de la Sierra de Xurés para descubrirlos este verano.

Rafael de Rojas

La isla de Lobos
Forma un espacio protegido: el Parque Natural del Islote de Lobos. Hogar de las focas monje hasta el siglo XV, hoy alberga 130 especies vegetales y variedad de animales. Su superficie, de 4,5 kilómetros cuadrados, sólo da para una pequeña playa, íntima y aislada. Es un buen observatorio ornitológico, gracias a los saladares de su encharcada costa. Menudean aves infrecuentes como la gaviota argentea y la pardela cenicienta. Sus fondos marinos son área de reserva submarina. Los únicos servicios que la unen con la civilización son un chiringuito -donde es recomendable reservar la comida al llegar- y los ferries de suelo acristalado que recorren los 15 minutos que la separan del puerto de Corralejo, de 10 a 16 horas y por 15 e (ida y vuelta).
Dunas de Corralejo
Su superficie arenosa, que empieza en la playa, se extiende 10 kilómetros al sur de la localidad de Corralejo. Además de un cegador campo de dunas, este parque protegido contiene la peculiar Montaña Roja, un cono volcánico de 312 metros de altitud.
Jandía
Tradicionalmente aislada administrativa y geográficamente (fue una isla), la península de Jandía tiene un paisaje difícil y bello: playas ventosas y laderas rasas cubiertas sólo de arbustos. Presume de particularidades como los impactantes ejemplares de cardona y sus 12 especies endémicas de moluscos. Tradicional destino para visitantes alemanes, cuenta con el Occidental Grand Fuerteventura (www.occidental-hoteles.com) en la playa de Butihondo. En régimen todo incluido, tiene ofertas a partir de 85 e la habitación doble.
Cofete
En el extremo oeste de Jandía, entre las montañas y una playa kilométrica intocada, este remoto y reducido pueblo tiene a sus espaldas la montaña de Jandía, la más alta de la isla con más de 800 metros. En sus alrededores se erige Villa Winter, una mansión alemana cargada de leyendas relacionadas con los nazis y la Segunda Guerra Mundial.
Montaña de Tindaya
Alberga más de 300 grabados con forma de pie realizados por los aborígenes. Su silueta resulta visible desde casi cualquier punto del norte de la isla de Fuerteventura.