La mejor escapada europea para esta Navidad son estas tres cuidades que rebosan tradición
La mejor escapada europea para esta Navidad son estas tres cuidades que rebosan tradición / Unsplash / Rich Martello

3 ciudades europeas marcadas por la tradición que son perfectas para una escapada de Navidad: “Aquí el tiempo se detuvo”

Arquitectura medieval, ríos turquesa y sabores alpinos definen la cara más clásica del país helvético.

Al abrigo de majestuosas montañas se esconde una Suiza donde sumergirse en un auténtico viaje al pasado. Un viaje perfilado por un ritmo pausado e íntimamente ligado a sus raíces. Aquí, las campanas marcan las horas en torres medievales, los puentes de madera sumergen en leyendas antiguas y los aromas alpinos se cuelan por callejuelas empedradas.

Berna, Lucerna y Friburgo encierran la esencia cultural e histórica de un país estrechamente ligado a su pasado sin perder sus aires contemporáneos.

Berna, la capital de Suiza

Berna, la capital de Suiza

/ Unsplash / Claudio Schwarz

Qué ver en Berna, la capital de Suiza

La capital suiza no es la ciudad más grande del país y, en cambio, se caracteriza por su estética, protagonizada por un imponente casco histórico. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un gran ejemplo de urbanismo medieval intacto, con algunas de las fuentes más curiosas del mundo y su popular torre del reloj, la Zytglogge. Esta torre ofrece, cada hora, un pequeño espectáculo de figuras mecánicas, entre las que destaca un oso, símbolo de Berna desde la Edad Media y presente a lo largo y ancho de la ciudad. Si te preguntas si podrás ver aquí estos animales, la respuesta la encontrarás en el Parque Bären.

El río Aar, con su intenso color turquesa, rodea la ciudad vieja otorgándole una curiosa forma peninsular. En verano, los berneses se lanzan a sus aguas turquesas para dejarse llevar corriente abajo, una divertida tradición para refrescar los días más calurosos del año.

Lucerna, puro encanto suizo

Lucerna, puro encanto suizo

/ Unsplash / Ricardo Gómez Ángel

Qué ver en Lucerna, la joya suiza con impresionante naturaleza

El lago de los Cuatro Cantones es uno de los más espectaculares de Suiza y el alma de Lucerna. Cuando el monte Pilatus, de 2.132 metros de altura, se recorta en el horizonte, esta estampa se vuelve especialmente bella.

Otra gran joya de Lucerna es el Puente de la Capilla (Kapellbrücke). Originalmente construido en el siglo XIV, cuenta con un techo decorado por pinturas que narran escenas locales, que lo convierten en un museo donde introducirse en la historia del lugar antes de recorrer su casco antiguo.

El encanto histórico de Friburgo no se agota nunca

El encanto histórico de Friburgo no se agota nunca

/ Unsplash / Patrick Robert Doyle

Qué ver en Friburgo, un tesoro medieval bilingüe

Dos culturas y dos lenguas conviven, con total naturalidad, en Friburgo. En esta ciudad universitaria, el alemán y el francés fluyen como el Sarine, el río que la cruza. Este bilingüismo está presente en la vida cotidiana, en el comercio, la gastronomía e incluso la educación, conformando una localidad cultural única.

Pasear por su casco antiguo será una de las actividades principales que realizar aquí. Se trata de uno de los más grandes y mejor conservados del país. Está ubicado sobre un promontorio rocoso, por lo que sus calles se asoman a valles profundos permitiendo disfrutar de espectaculares panorámicas dominadas por la catedral de San Nicolás.

Friburgo también destaca como destino gastronómico, pudiendo degustar una de las fondues más célebres de Suiza. Además, en los alrededores se produce la leche de vaca que da origen al queso Gruyère, otra de las grandes delicias suizas.

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