Ciudad vanguardista de Salzburgo

Eduardo Grund

La ciudad de Mozart, La ciudad de los Festivales, La ciudad barroca o La ciudad de los Príncipes-Arzobispos... Estas son algunas de las descripciones que suelen adornar la definición de Salzburgo a la hora de citarla, así como también La Bella, sin más. Pero azares de la actualidad nos llevan a renombrarla también como La ciudad de Sonrisas y lágrimas e, incluso, La ciudad de Red Bull, por ser la sede social de la famosa marca de bebida energética y de la no menos célebre escudería de Fórmula 1, a la que patrocina con tanto éxito. Y es que, parafraseando el eslogan publicitario de esta bebida (cuya marca fue asimismo la promotora del vanguardista edificio del Hangar-7, convertido en el nuevo emblema de su arquitectura moderna), Salzburgo es una ciudad que "te da alas", en el sentido de que su visita siempre reconforta.