
La piscina infinita del JW Marriott Panama ofrece unas vistas privilegiadas sobre la bahía y el skyline de Ciudad de Panamá. / GREGORY ALONSO PH
Del skyline al mar: Estos son los mejores destinos para combinar cultura, gastronomía y playa
Panamá, Costa Rica y Perú son tres maravillosos países que descubrir entre rascacielos, barrios llenos de historia, playas de postal y alojamientos inolvidables.
Nuestra forma de viajar ha evolucionado a lo largo de los años. Cada vez son más los viajeros que priorizan el descanso, el turismo consciente y la comodidad en el alojamiento como parte esencial de la aventura frente a una agenda llena de visitas y un sitio cualquiera para descansar unas horas. Queremos vivir el destino desde el primer momento, combinando experiencias culturales, gastronómicas, naturales y de bienestar.

Vista aérea de The Buenaventura Golf & Beach Resort Panama, Autograph Collection, un refugio junto al Pacífico rodeado de jardines tropicales, campos de golf y playas de arena dorada. / The Buenaventura Golf & Beach Resort Panama, Autograph Collection
Ante este nuevo mapa viajero, los destinos elegidos son aquellos que permiten pasar del bullicio urbano a playas espectaculares en un mismo viaje. En este sentido, países como Panamá, Costa Rica y Perú se posicionan entre los favoritos.
Panamá, entre rascacielos y el Pacífico
La capital panameña está perfilada por uno de los skylines más llamativos de América, con las playas del Pacífico como telón de fondo. Cosmopolita y dinámica, la ciudad destaca por el encanto colonial de su Casco Viejo.

Una de las 320 habitaciones del renovado JW Marriott Panama, uno de los hoteles más altos y emblemáticos de Centroamérica, con espectaculares vistas sobre la ciudad y la bahía. / GREGORY ALONSO PH
En este escenario de imponentes rascacielos y edificios históricos, sobresale JW Marriott Panama como uno de los más emblemáticos y altos de Centroamérica. Su reciente transformación responde a una idea de lujo mucho más contemporánea, con 320 habitaciones (280 Deluxe y 40 suites) completamente renovadas y concebidas como refugios urbanos inspirados en la riqueza natural del país.
Materiales nobles, Tejidos suaves, iluminación cálida y una paleta cromática ligada a los paisajes panameños. A ello se suman detalles como los amplios balcones privados, algunas de las habitaciones más espaciosas de la ciudad y grandes ventanales que gozan de maravillosas vistas.

Una de las creaciones dulces de Masi, uno de los espacios gastronómicos del JW Marriott Panama, donde el producto panameño se transforma en propuestas originales. / JW Marriott Panama
El mejor resumen del espíritu de JW Marriott Panama lo ofrece Alma, el restaurante y rooftop bar más alto de Ciudad de Panamá, que permite contemplar la urbe desde otra perspectiva. Situado en la planta 66, muestra estupendas panorámicas, especialmente al atardecer.
Su carta rinde homenaje al territorio con ingredientes panameños transformados en originales creaciones. La oferta gastronómica la completan Masi, donde el fuego y el producto marcan el ritmo de la cocina, Azul, idóneo para una copa con vistas o la elegante Cava 15, consolidando al hotel como uno de los grandes referentes culinarios de la capital.

Alma, el restaurante y rooftop bar del JW Marriott Panama, se encuentra en la planta 66 y ofrece impresionantes panorámicas del skyline de Ciudad de Panamá. / JW Marriott Panama
A aproximadamente una hora de distancia, integrado en la Riviera Pacífica, en la provincia de Coclé, The Buenaventura Golf & Beach Resort Panama Autograph Collection representa el contrapunto perfecto a la palpitante Ciudad de Panamá.
En este caso es la arquitectura colonial, rodeada de jardines tropicales, lagunas y una playa de cinco kilómetros reservada para sus huéspedes, la que invita a vivir el litoral panameño con calma, pero a la vez ofreciendo una amplia propuesta de ocio, encabezadas por un campo de golf de 18 hoyos diseñado por Jack Nicklaus; el spa Corotú, con tratamientos inspirados en tradiciones ancestrales y las fabulosas piscinas donde entregarse a un merecido descanso.
Costa Rica, de San José a la jungla que desemboca en el mar
Costa Rica es uno de los mejores países del mundo donde mimetizarse con la naturaleza. Pero antes de explorar volcanes, selvas o playas salvajes merece la pena dedicar unos días a descubrir su capital.

La piscina del Residence Inn San José Escazú completa la propuesta de un alojamiento pensado para familias y estancias flexibles en una de las zonas más dinámicas de la capital costarricense. / Residence Inn San José Escazú
San José goza de un ambiente cultural presente en sus mercados y en barrios como Escazú, una de las zonas más dinámicas de la ciudad. En ella se ubica Residence Inn San José Escazú, un hotel pensado para viajeros en familia o para aquellos que buscan estancias flexibles gracias a sus amplios apartamentos equipados con cocina y salón, perfectos para mantener las rutinas familiares sin renunciar a los servicios de un hotel.
El alojamiento destaca, además, por su firme compromiso con la sostenibilidad, apostando por medidas como la eliminación de botellas de un solo uso, el empleo de iluminación LED y los sistemas de ahorro energético.

Vista de las piscinas y los jardines tropicales de Los Sueños Marriott Ocean & Golf Resort, frente al Pacífico costarricense y rodeado de exuberante vegetación. / Los Sueños Marriott Ocean & Golf Resort,
Después de esta inmersión urbana, el viaje puede tomar rumbo hacia el oeste, donde aguarda la exuberancia tropical y la magia del Pacífico, muy presente en Los Sueños Marriott Ocean & Golf Resort, con sus exclusivas habitaciones desde las que salir directamente a la piscina. Pero en este establecimiento hay configuraciones adaptadas para todo tipo de viajeros, desde aquellas que permiten conectar varias estancias, pudiendo alojar hasta once personas, a las literas con rocódromo pensadas para la diversión de los más pequeños.
Más allá de las habitaciones, las propuestas del hotel se adaptan a todas las edades. Mientras que los niños disfrutan de espacios diseñados para el juego, los adultos pueden jugar al golf, explorar la fauna local en carritos, relajarse en el spa o darse un chapuzón en la una playa rodeada de vegetación.
El entorno y la amplia oferta gastronómica, con siete restaurantes y bares que recorren las cocinas del mundo, completan una experiencia pensada para permanecer varios días.

La causa limeña, uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía peruana, combina patata amarilla, pescado, aguacate y cebolla morada. / TAMARA BRITTO
Perú: el elegante litoral del Pacífico
Más allá de su reconocida gastronomía, Lima guarda una fascinante historia entre iglesias, plazas y edificios coloniales que dan forma a un centro histórico reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Para explorar todos estos atractivos, Sheraton Lima Historic Center se convertirá en el punto de partida ideal. Su ubicación privilegiada permite recorrer a pie gran parte del legado colonial de Lima.

La plaza Mayor de Lima, corazón de su centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad, reúne algunos de los principales edificios coloniales de la capital peruana. / FrankvandenBergh
Con 384 habitaciones distribuidas en tres categorías, el alojamiento combina el confort contemporáneo con servicios pensados para prolongar la experiencia urbana. Las habitaciones Club ofrecen acceso al exclusivo Club Lounge, mientras que sus restaurantes y espacios comunes invitan al relax.
Después de esta inmersión urbana, ¿qué tal si nos dirigimos a uno de los rincones del país más enigmáticos y menos populares? A unas pocas horas de la capital peruana, el Hotel Paracas, a Luxury Collection Resort es el lugar ideal para trepar por las dunas del desierto de Huacachina, recorrer la Reserva Nacional de Paracas y sus secretos o lanzarse a explorar las Islas Ballestas.

La piscina principal del Hotel Paracas, a Luxury Collection Resort, un refugio frente a la bahía de Paracas rodeado de jardines y tranquilidad. / Hotel Paracas, a Luxury Collection Resort
Perteneciente a The Luxury Collection Resort, está localizado frente a la bahía de Paracas y diseñado para conectar al viajero con este impresionante paisaje del litoral peruano. Sus 120 habitaciones y suites cuentan con terrazas abiertas al mar y al jardín.

La riqueza natural de Paracas se descubre entre colonias de aves marinas, la Reserva Nacional y las cercanas Islas Ballestas, accesibles desde el muelle privado del hotel. / liz tasa
Una experiencia que se completa con dos piscinas climatizadas, un completo spa con circuito termal y varias actividades acuáticas, así como la posibilidad de salir en yate desde su muelle privado hacia la Reserva Nacional.
Degustar su gastronomía es la mejor forma de introducirse en su territorio, especialmente a través del restaurante Chalana, alojado en el muelle del hotel, el cual elabora platos con productos suministrados por pescadores y agricultores locales. Hotel Paracas es el broche ideal para un viaje que combina patrimonio, gastronomía y naturaleza.