La ciudad que mezcla el pasado y el presente de una forma única: con calles llenas de luces de neón, monumentos de hace más de 1000 años y una de las pastelerías más especiales del mundo

Se encuentra en uno de los países de moda y es el destino perfecto para este año.

La ciudad en la que el pasado y el presente conectan
La ciudad en la que el pasado y el presente conectan / Istock

Aunque muchas veces no nos damos cuenta, el mundo y la tecnología cada vez avanzan más rápido. Si miramos atrás, nos daremos cuenta de cómo ha cambiado todo en cuestión de unos pocos años. Ciudades como Nueva York, París o Madrid son ejemplos de ello. Sin embargo, hay un país que, pese a ser uno de los más futuristas del mundo, aún mantiene su ambiente tradicional.

La ciudad que no puedes perderte este año

La ciudad que no puedes perderte este año

/ SeanPavonePhoto

Es uno de los países de moda por excelencia. Esto no es sorpresa para nadie, pues cuenta con rincones y monumentos llenos de una historia y cultura impresionantes. Algunas de sus ciudades más populares son Tokio o Kioto. Sin embargo, nuestra recomendación es un lugar que, aparte de ser uno de los más bonitos de Japón, es perfecto para probar un plato muy especial.

Redacción Viajar

La fusión entre lo tradicional y lo moderno

Si buscas una ciudad que sea la mezcla perfecta entre el pasado y el presente, Osaka es para ti. Aunque tiene lugares muy modernos, cuenta con otros llenos de nostalgia que inevitablemente te llevarán al pasado. El mayor ejemplo de esto es el barrio de Shinsekai, pues es la viva imagen de cómo se imaginaban los japoneses que sería el futuro. Si lo visitas, verás luces de neón y carteles con un estilo bastante retro que en muchos casos te dirigirán a restaurantes en los que podrás probar el famoso kushikatsu, uno de los platos más emblemáticos de la ciudad.

Sin salir de la zona encontrarás la Torre Tsutenkaku, el monumento más emblemático de la zona con más de 100 años tanto de historia como de metros de altura. No obstante, el resto de la ciudad cuenta con otros rincones impresionantes como el Castillo de Osaka, construido en el siglo XVI y rodeado por los jardines Nishinomaru; el Templo Shitennō-ji, budista y con más de 1400 años de historia; el Templo Isshinji Tennoji, también budista y con unas estatuas de Buda hechas con cenizas de budistas fallecidos; o el Santuario Sumiyoshi Taisha, uno de los más antiguos del país.

Barrio de Shinsekai

Barrio de Shinsekai

/ Mlenny

Un plato especial

Aparte de Shinsekai, Osaka cuenta con más barrios que no puedes perderte como Shinsaibashi, perfecto para hacer compras; Dotonbori, famoso por el canal que lo cruza y sus luces de neón; o Namba, donde se encuentra uno de los locales de la empresa Rikuro Ojisan, una pastelería en la que podrás disfrutar de uno de los postres preferidos de los españoles.

Este establecimiento fue fundado en 1956 y cada vez atrae más turistas gracias a su ya internacionalizada tarta de queso. Aunque no es parecida a la que se sirve en España, es un imprescindible si visitas la ciudad. Según algunas de las personas que la han probado, es como si comieras una nube y, además, puedes elegir que te la hagan al momento.

Un cierre de viaje único

Tras disfrutar de los monumentos, barrios y platos de la ciudad, es hora de ir un paso más allá y conocer el parque de atracciones de Osaka por excelencia: Universal Studios Japan. Si buscas divertirte y cerrar tu viaje de una forma especial y diferente, no puedes abandonar Japón sin haberte acercado.

Osaka es una de las ciudades más especiales del mundo, así que no dudes en viajar a Japón si tienes la oportunidad. Si quieres un destino lleno de historia, diversión y una gastronomía riquísima, esta ciudad japonesa es para ti.

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