La ciudad a orillas del Danubio que deberías visitar una vez en tu vida: repleta de tesoros escondidos, es una de las capitales europeas de mayor belleza
Cuenta con el mayor sistema de cuevas termales del mundo, con 80 fuentes geotérmicas, así como varios sitios declarados Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Uno de los ríos más importantes de Europa, y el segundo más largo del continente, el Danubio atraviesa, entre su nacimiento en la Selva Negra y su desembocadura en el Mar Negro, algunas de las ciudades de mayor relevancia de la Europa Central y Oriental.

Antiguamente, el Expreso de Oriente recorría la cuenca del Danubio, atravesando varios de sus países y haciendo escala en algunas de sus ciudades, como Viena o Bucarest.
Otra de las ciudades donde este emblemático tren también hacia parada, y que es considerada una de las más bonitas de todo el mundo, es la ciudad de Budapest, capital de Hungría y la segunda ciudad más poblada del centro de Europa. Originalmente un asentamiento celta convertido en ciudad romana, Budapest fue constituida por el Imperio Austro-húngaro tras la unificación de las ciudades Buda, Óbuda y Pest.
Un gran patrimonio histórico y cultural
Gracias a su rico pasado, Budapest goza de una gran variedad en su patrimonio, con importantes edificios históricos, maravillosos parques y cafés y, lo más sobresaliente de todo, sus extraordinarios balnearios, que han convertido la ciudad en un referente en cuanto al turismo de termas.

Parlamento de Hungría
Emblema indiscutible de Budapest, este edificio de estilo neogótico, construido a orillas del Danubio entre 1884 y 1902, es el segundo mayor parlamento del mundo. En su interior, decorado con oro y mármol, el edificio alberga la Biblioteca Nacional, así como las residencias del jefe de gobierno y el Presidente.
Contratando una visita guiada por su interior, podrás descubrir su imponente escalera principal la Antigua Cámara Alta, o la Sala de la Cúpula, donde se guarda la corona de San Esteban.

La calle de Váci Utca
Esta calle peatonal situada, situada en el centro de la ciudad, es la que más visitantes atrae. Repleta de restaurantes tradicionales donde descubrir la gastronomía del país, a lo largo de la calle también se pueden ver muchas tiendas comerciales.
En uno de los extremos de la calle se erige el Mercado Central, un edificio neogótico del siglo XIX que destaca por su combinación de ladrillo y hierro. Mientras que a pie de calle alberga numerosos puestos de productos alimentarios y platos tradicionales, en el piso superior tienen puestos de comida local y souvenirs.

Al otro extremo de Váci Utca se encuentra la bonita plaza Vorosmarty, que alberga el Café Gerbeaud (uno de los más antiguos de Europa), y un precioso mercado de Navidad.
Barrio Judío
Uno de los mejores sitios para ir de bares, y donde encontrar tiendas y galerías donde hacer compras, su monumento más significativo es la Sinagoga de Dohány, o la Gran Sinagoga, un edificio de mediados del siglo XIX de estilo neoárabe. Es la segunda sinagoga más grande del mundo, y en su parte posterior alberga el Árbol de la Vida, un monumento del que cuelgan miles de hojas con los nombres de los judíos asesinados durante el Holocausto.

Plaza Erzsébet
Punto de encuentro tanto para locales como para turistas, la plaza fue bautizada en honor a la Emperatriz Sissi. A lo largo del año, la plaza es escenario de eventos culturales y festivales; durante las fechas de Navidad, se transforma en un mágico mercado navideño.
La plaza está decorada con varias esculturas, siendo la de Sissi la más destacada. Otro de los atractivos de la plaza es el Jardín Erzsébet, un jardín con fuentes perfecto para descansar o hacer un picnic. También en la plaza está la noria Budapest Eye, desde las que obtener una espectacular panorámica de la ciudad.
Avenida Andrássy
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por las hermosas fachadas de sus eclécticos palacios neo-renacentistas, como la Casa Drechsler, esta avenida conforma uno de los bulevares más emblemáticos de Budapest.

Es aquí donde se encuentra la Ópera Nacional de Hungría, del arquitecto húngaro Miklós Ybl. Con una planta en forma de herradura, el edificio es de estilo neo-renacentista, y presenta una fachada decorada con 16 esculturas de los músicos y compositores más importantes del país.
La avenida desemboca en la Plaza de los Héroes, construida entre 1895 y 1900 en conmemoración de los mil años de la fundación del estado húngaro. Está presidida por una columna de 36 metros de altura, coronada por una estatua del Arcángel Gabriel, y a los pies de la cual hay siete estatuas ecuestres de los líderes de las tribus fundadoras de Hungría.

Castillo de Buda
Construido en el siglo XIV, este Palacio Real domina la ciudad desde lo alto de la colina de Buda. Después de ser destruido durante la Segunda Guerra Mundial, el palacio fue reconstruido en un estilo neoclásico; desde 1987 está incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Actualmente, en su interior alberga el Museo de Historia, la Galería Nacional Húngara, y la Biblioteca Széchenyi.
Se puede llegar al castillo desde el Puente de las Cadenas, el puente más famoso de la ciudad, cuyos extremos están flanqueados por cuatro leones de piedra.

Experiencias relajantes
Reconocida como ciudad balneario debido a sus numerosas fuentes termales, Budapest cuenta con cantidad de hoteles-balneario. Con 15 piscinas (3 de las cuales exteriores), el Balneario Szechényi, cerca de la Plaza de los Héroes, es un complejo de estilo neogótico perfecto para ésta época del año.

Con una arquitectura reminiscente a los baños turcos, el Balneario de Rudas tiene una gran piscina central con forma de octágono, la cual está protegida de los elementos por una bonita cúpula sostenida por 8 columnas del siglo XVI. Por otro lado, los Baños Luckács, cuyo origen se remonta al siglo XII, disponen de ocho piscinas, cuyas aguas está comprobado que son muy beneficiosas para la salud.
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