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La ciudad europea perfecta para hacer una escapada en septiembre: Patrimonio de la Humanidad, coronada por un castillo y con el sobrenombre de “la Atenas del norte”

La belleza de esta famosa ciudad alcanza su máximo esplendor durante el otoño, cuando llegan las lluvias y la vegetación adopta esos característicos tonos rojizos y marrones.

La ciudad del norte de Europa que en otoño alcanza su máximo esplendor

La ciudad del norte de Europa que en otoño alcanza su máximo esplendor / Istock / ewg3D

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Hay quienes, ahora que se acaba el verano, quieren mantener esa sensación por todos los medios posibles: alargan las vacaciones el máximo que pueden, viajan a lugares donde las temperaturas todavía son lo suficientemente altas, y aprovechan para disfrutar de la vida. Por otro lado, los hay que, cuando llega el otoño, sienten que por fin ha llegado su momento; gente que cuando las temperaturas comienzan a bajar, los árboles se tiñen de naranjas y rojos, y las lluvias empiezan a caer, son felices.

Edimburgo es el paraíso para los amantes del otoño

Edimburgo es el paraíso para los amantes del otoño / Cameron Gibson

En el norte del continente europeo se erige una de las ciudades por excelencia para los más amantes del otoño. Situada al sur de Escocia, Edimburgo es una ciudad milenaria en la que disfrutar de un ambiente lleno de historia y cultura, así como algunos de los paisajes más especiales que podemos encontrar en las islas de Gran Bretaña. Si bien es una ciudad de las que se puede a lo largo de todo el año, es en otoño cuando Edimburgo muestra su mejor faceta.

Los castillos más bonitos y escénicos de Escocia

Redacción Viajar

La ciudad que renace en septiembre

Terminado el mes de agosto, cuando la ciudad se llena de asistentes a los diferentes festivales que tienen lugar en sus calles, Edimburgo vuelve en septiembre a la atmósfera tranquila y encantadora que tanto la caracteriza. Situada en la costa oriental del país, a 60 kilómetros de la frontera con Inglaterra, cuenta con una población de alrededor de medio millón de habitantes, quienes cariñosamente llaman a su ciudad Auld Reekie (“Vieja chimenea” o “Vieja humeante” en escocés). El centro histórico de la ciudad, dividido en las áreas de Old Town y New Town, es donde se encuentran la gran mayoría de puntos de interés, y desde 1995 forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad.

El otoño es la mejor época para visitar Edimburgo

El otoño es la mejor época para visitar Edimburgo / Scott Chambers

La ciudad se convirtió, durante el periodo de la Ilustración, en una de las ciudades más importantes del continente, gracias sobre todo a la labor llevada a cabo por la Universidad de Edimburgo. Es este ambiente universitario y tan profundamente ligado a la cultura que, ligado a la paleta de colores tan significativa de la época, hace que otoño sea el mejor momento del año para visitar la ciudad.

La Royal Mile

El emblema principal de Edimburgo, sin ningún lugar a dudas, es su imponente castillo, el cual se erige en lo alto de la colina Castle Hill, desde la que corona la ciudad. Visible desde las calles y plazas que se extienden a sus pies, como el parque de Princess Street o Grassmarket Square, el castillo fue construido en el siglo XII para proteger a la ciudad. Dentro de su recinto se puede visitar el Cañón de la una en punto, que se dispara a esa hora todos los días; además, desde la fortaleza se pueden obtener unas maravillosas panorámicas de la ciudad y sus alrededores.

El Castillo de Edimburgo al fondo de los jardines de Princess Street

El Castillo de Edimburgo al fondo de los jardines de Princess Street / Istock / Guven Ozdemir

A poca distancia del castillo se encuentra la Catedral de Saint Giles, también construida a lo largo del siglo XII en un característico estilo gótico. Está bautizada en honor al patrón de Escocia, y destaca por su cúpula hueca, la cual recuerda visualmente a una corona. Para llegar a la catedral desde el castillo existen distintas opciones. Una de las calles más emblemáticas de la ciudad es Victoria Street, protagonista de miles de fotografías y quizás la más fácilmente reconocible, pues está bordeada de cantidad de casitas de colores. Por otro lado, el Mary King’s Close es el más famoso de toso los que hay repartidos por la ciudad; los close son estrechos callejones cubiertos que permiten el paso entre edificios, y en los cuales se esconden historias de lo más misteriosas.

Victoria street es una de las calles más famosas de la ciudad

Victoria street es una de las calles más famosas de la ciudad / Istock / jim Divine

La arteria principal del centro histórico es la llamada Royal Mile, que conecta el Castillo con el Palacio de Holyrood, la residencia oficial de la familia real británica en Escocia. Fue fundado en 1128 como monasterio, y en su interior destacan los antiguos apartamentos de María Estuardo, la Great Gallery (en la que se exponen cerca de un centenar de retratos reales), y las ruinas de la antigua abadía agustina que se erigía en los jardines y en la que fueron coronados varios reyes escoceses.

Un destino muy cultural

Capital por excelencia del whisky, el cual supone un elemento imprescindible para entender la gastronomía del país y la manera en que sus gentes socializan, Edimburgo es también uno de los principales destinos culturales del continente. La ciudad alberga cantidad de museos, muchos de los cuales se pueden visitar de manera gratuita: destaca el Museo Nacional de Escocia, que alberga más de 10.000 piezas a través d ellas cuales se cuenta la historia de Escocia, como la oveja Dolly, la primera clonación exitosa de un mamífero.

Vista de Calton Hill, con el inacabado Monumento Nacional

Vista de Calton Hill, con el inacabado Monumento Nacional / Istock / ewg3D

Otro punto muy destacado del centro de la ciudad es Calton Hill, una bonita colina que, además de ofrecer unas magníficas panorámicas de la ciudad, guarda uno de los monumentos más curiosos de la ciudad. El inacabado Monumento Nacional Escocés fue considerado durante mucho tiempo, e incluso hoy en día, como la “desgracia” de Edimburgo, ya que se trata de un intento fallido de reproducir el Partenón de Atenas. La falta de fondos hizo que su construcción nunca llegara a terminarse, dejando tan solo un esqueleto a medio construir.