Ciudad bella de San Petersburgo

La capital imperial de Rusia, bañada por el golfo de Finlandia y arrullada por el río Neva, aprovechó la excusa de su 300 cumpleaños en 2003 para regalarse una mejora de sus edificios emblemáticos y un lavado de cara en toda regla. Como resultado, sus habitantes y quienes la visitan disfrutan hoy de uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes del mundo y de una ciudad bella, con divertidas tradiciones y mimada por el poder político.