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El destino favorito de los mayores de 70 años es la villa termal más famosa de Europa: con balnearios modernistas y renacentistas, columnatas con manantiales, y es Patrimonio de la Unesco

La ciudad se fundó hace más de seis siglos gracias a una fuente termal y su fama no ha dejado de crecer desde entonces.

La ciudad balneario del centro de Europa que adoran los mayores de 70: una joya monumental que te lleva de viaje a otra época.

La ciudad balneario del centro de Europa que adoran los mayores de 70: una joya monumental que te lleva de viaje a otra época. / Istock

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Señorial, elegante, histórica y, sobre todo, termal. Karlovy Vary, un nombre que traducido significa, literalmente, ‘los baños termales de Carlos’, es la ciudad balneario más famosa de toda Europa desde hace más de seis siglos. Y está en la República Checa, a unos 130 kilómetros de distancia desde Praga. 

Es la ciudad balneario más famosa de Europa.

Es la ciudad balneario más famosa de Europa. / Istock / TUNART

Todo empezó cuando el emperador Carlos IV (por aquel entonces el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) descubrió, casi por casualidad, el poder curativo de las aguas de una de sus fuentes termales. Un acontecimiento clave para él (al parecer acusaba desde hacía tiempo dolencias en una rodilla y las aguas se la curaron) que le llevó a fundar la villa en 1350.

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Adriana Fernández

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, casi siete siglos para ser exactos, y la fama de la ciudad balneario sigue prácticamente intacta. Sobre todo entre las personas mayores de 70 años, que encuentran en esta ciudad un refugio histórico de relax, salud y bienestar. 

Una ciudad elegante, favorita de los mayores de 70.

Una ciudad elegante, favorita de los mayores de 70. / Istock / TUNART

La ciudad favorita de la aristocracia

Durante los siglos XIX y XX, en pleno auge del termalismo y los viajes de la alta sociedad, la ciudad de Karlovy Vary se convirtió en uno de los destinos preferidos de aristócratas, burgueses y personas adineradas que acudían a realizar largas curas termales. 

Se convirtió en uno de los destinos preferidos de la alta sociedad.

Se convirtió en uno de los destinos preferidos de la alta sociedad. / Istock / TUNART

Y su fama sigue intacta: forma parte, junto con otras diez ciudades termales históricas, de las Grandes Ciudades Termales de Europa, sitio reconocido por la Unesco por su excepcional valor histórico y arquitectónico. Juntas representan la edad de oro del termalismo europeo entre el siglo XVIII y la década de 1930.

La ciudad de Karlovy Vary cuenta 13 fuentes termales con entidad propia, aunque son muchas más las que brotan alrededor de la ciudad, unas 300 en total, aunque de menor tamaño y fama. Y si son famosas, además de por sus propiedades curativas, es por la arquitectura que las rodea, otorgándoles una épica y grandilocuencia propia de otra época. 

Los manantiales aquí están cubiertos por una estructura de columnatas monumentales que son dignas de admiración. Una de las más famosas es Mlýnský (o columnata del Molino), una obra arquitectónica de 132 metros y construida sobre 124 columnas corintias

La ciudad que guarda sus manantiales bajo columnatas monumentales.

La ciudad que guarda sus manantiales bajo columnatas monumentales. / Istock / Boris Breytman

Se construyó en el siglo XIX y su techo está coronado por 12 estatuas que representan alegóricamente los meses del año (y pensar que el proyecto original de la columnata indica que debía haber sido aún más fastuoso…) Bajo sus columnas aloja cinco manantiales, siendo el del Molino (o Mlýnský) el más antiguo y recomendado desde el año 1705.

Pero hay más, porque existen otras dos columnatas también famosas en la ciudad. Son Tržní (o columnata del Mercado), una delicada estructura de madera que acoge el manantial que, según la historia, utilizó Carlos IV en el siglo XIV y que dio origen a la ciudad. Y la columnata Sadová (o columnata del Parque), una bellísima estructura modernista hecha en hierro fundido; en el origen contaba con un hermoso pabellón, pero hoy solo queda la columnata. 

Cuidado que quema.

Cuidado que quema. / Istock

La fuente más famosa brota a más de 70 ºC

Junto a las columnatas, la ciudad está repleta de fuentes termales, como no podía ser de otro modo. Y uno de los manantiales más famosos es Vřídelní kolonáda, o columnata del manantial caliente: acoge el géiser de Vrídlo, que puede alcanzar los 12 metros de altura. aunque si es famoso es por la elevada temperatura de su agua: brota a 73 ºC. Obviamente no puede beberse tal cual sale porque nos abrasaríamos. El ritual dice que hay que repartirlo entre varios recipientes para enfriarse y bajar hasta los 30 ºC. Así, sí.