Cinco propuestas low cost para inaugurar un año viajero

De la belleza fría de Bruselas a la calidez sensual de Marrakech, estas escapadas económicas son el aperitivo perfecto para un 2020 movidito 

Noelia Ferreiro
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Foto: Jui-Chi Chan / ISTOCK

Bruselas, donde el invierno es mágico 

Claro, porque tiene nieve, pistas de patinaje sobre hielo, vino caliente y deliciosos gofres de chocolate. ¿Qué más se puede pedir a la estación fría? La capital belga luce preciosa en esta época, iluminada por una explosión de color. Para apreciarlo, ningún lugar resulta más adecuado que la noria de la Place Sainte-Catherine, desde donde se vierte una panorámica impresionante.

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La magia de la Grand Place (donde aún se está a tiempo de disfrutar del kilométrico mercado navideño con más de 200 casetas) es el epicentro de la celebración de lo que ha sido bautizado, con mucho acierto, como Plaisirs d’Hiver (Placeres de Invierno). Y el resto de los iconos de la ciudad (desde el Atomiun hasta los museos, pasando por el Manneken Pis) aguardan bajo el frío para mostrar toda su belleza. 

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Siempre la incandescente Berlín 

¿Hay alguna ciudad con semejante capacidad de atrapar? Probablemente sí, pero tal vez ninguna tan creativa y efervescente, tan moderna y devoradora de cultura. Así es la capital alemana en un momento vital para su historia, puesto que acaba de cumplir 30 años de la caída del muro.

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Por todo ello y por mucho más (léase la Puerta de Brandeburgo, la Isla de los Museos, Alexanderplatz, el barrio judío, el Berliner Unterwelten… y un largo etcétera) Berlín constituye la escapada perfecta para quienes quieran sentir la efervescencia urbana. Porque esta metrópoli no sólo es un escaparate del soplo vanguardista, un continuo renacer de manifestaciones de arte y una fuente inagotable de tendencias, sino también el retrovisor de su pasado, es decir, los hitos monumentales y el bagaje cultural. Y todo ello, a precios económicos.

La Isla de los Museos, en el centro de Berlín, Alemania, es el nombre que recibe la mitad septentrional de la Spreeinsel, una isla en el río Spree. Se llama así gracias a diversos museos de renombre internacional que hoy ocupan la totalidad de la mitad norte de la isla. | TomasSereda / ISTOCK

Edimburgo y su misterioso perfil  

A quienes piensen que Edimburgo es una ciudad cara, les sorprendería descubrir la cantidad de propuestas que son completamente gratuitas. Como subir a Arthur’s Seat, explorar muchos de sus museos, admirar las vistas desde Calton Hill, contemplar las flores en el Jardín Botánico… o realizar uno de los múltiples free tour que ofrece la ciudad, incluido un tour fantasmagórico por sus rincones más tenebrosos.

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Alegre y cosmopolita, monumental y romántica, la capital escocesa es siempre una idea apetecible para empezar el año con una escapada. No defraudará su animación constante, su oferta de festivales, su espíritu literario y su mágico perfil medieval, aquel que la convierte en una de las ciudades más bellas de Europa. 

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Roma cautivadora 

Es siempre un buen plan. Nadie ha de perder la ocasión de visitar la ciudad eterna y descubrir las joyas que conforman esta suerte de museo a cielo abierto con una belleza única. Imponentes huellas de la antigüedad como el Coliseo o el Foro Romano, un evocador legado del Renacimiento y maravillosos rincones inmortalizados por el cine como la Plaza de España o la Fontana di Trevi. Todo ello con la guinda del Vaticano, la monumentalidad de la Plaza de San Pedro y la imprescindible Capilla Sixtina. La capital italiana es en sí misma un propósito de nuevo año.

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El exotismo de Marrakech 

Tan próximo y tan distante, tan asequible y tan diferente. La ciudad más enérgica de Marruecos es un lugar que hay que conocer al menos una vez en la vida. ¿Por qué? Pues porque sólo aquí se puede revivir la magia de Las mil y una noches, deambular por sus coloridos zocos y empaparse de ese universo de olores, sabores y estímulos que desprende un exotismo y una sensualidad irresistibles. Un destino que cautiva por el laberinto de la Medina, por sus apacibles jardines, por sus palacios y porque, al caer la noche, se abre el telón y la plaza de Djamaa el-Fna se convierte en un teatro espectacular en el que todo es posible. 

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