Cinco monumentos irrenunciables de Albarracín

Albarracín es uno de los pueblos más bellos de España por dos cosas: por el valor de sus monumentos y el tipismo de sus calles y por la belleza de los Montes Universales que se alzan a su alrededor, muchos de sus rincones tapizadas con huellas humanas de la prehistoria.

Manuel Mateo Pérez
 | 
Foto: ahau1969 / ISTOCK

Plaza Mayor

Es el centro histórico de la villa y a su trazado irregular asoman casonas de arquitectura turolense con galerías y balcones corridos de madera. Prototípica y encantadora, la plaza Mayor de Albarracín está presidida por el Ayuntamiento, edificio histórico del siglo XIV abierto a través de recios soportales sostenidos con arcos de medio punto. De la plaza parte la típica calle del Chorro y en la esquina derecha de la casa consistorial hay un mirador con vistas a la iglesia de Santa María.

Portal de Molina

Es una de las calles más encantadoras del pueblo más encantador de Teruel. La calle Portal de Molina es una encrucijada de caminos que nos lleva hasta la Catedral, hasta el Castillo y la plaza Mayor. Es la puerta de entrada del barrio de Los Palacios, donde se erigen algunas de casonas más ilustres de la villa. El Portal de Molina queda al lado de la calle Santiago donde abre sus puertas la iglesia gótica del mismo nombre. Cuenta la tradición que el edificio de enfrente a la iglesia fue la sede de los caballeros de la Orden de Santiago en Albarracín que defendieron en otros tiempos estos caminos fronterizos.

ahau1969 / ISTOCK

Catedral

El templo mayor de Albarracín se halla en la zona más elevada del pueblo y su campanario es como un faro sobre la ciudad recostada con forma de saurio. Fue edificada hacia el año 1200 sobre la desaparecida mezquita mayor. Primero fue románica, pero la mayor parte de la fábrica se debe al final del gótico y a un incipiente renacimiento norteño fechado a lo largo el XVI. En su interior destaca el retablo de Cosme Damián Bas, de 1566, así como el retablo de San Pedro, de Juan de Salas. Su museo Diocesano atesora piezas litúrgicas de gran valor. La Catedral se halla al lado del palacio Episcopal y la casa de los Monterde.

Iglesia de Santa María

Es la iglesia más antigua de Albarracín y en la actualidad es la sede del Ciclo de Música de Albarracín, que organiza la Fundación Santa María de Albarracín a lo largo de todo el año. Aunque edificada en tiempos anteriores, la mayor parte de su fábrica es de principios del XVI y se debe al arquitecto Quinto Pierres Vedel. Formó parte del convento de los Dominicos, hoy desaparecido, y a su lado se eleva la torre de Doña Blanca, otro de los símbolos patrimoniales de la localidad. Lo más llamativo del exterior de Santa María son sus elementos mudéjares, tan comunes en Teruel.

donvictorio / ISTOCK

Castillo

Encaramado a las mayores alturas de la villa, el castillo es heredero directo del pasado hispanomusulmán de estas tierras. Gracias a su altura sobre la ciudad es un excepcional mirador no solo al caserío azafranado de Albarracín sino también a los Montes Universales. Su cerco amurallado se extiende por un ancho perímetro protegido por once torres de planta circular. Su interior es un excepcional campo arqueológico. Dentro de las murallas destacan los restos de grandes casas palacio del siglo XII que rodeaban el alcázar musulmán y sus patios de armas.