Cinco lugares únicos del Jerte y el Ambroz que no puedes perderte en otoño

En valle del Jerte estalla en primavera por las flores de sus miles de cerezos. Pero en otoño el paisaje no desmerece: Los colores son otros y los caminos continúan llevándonos hasta las localidades más hermosas del norte de Extremadura y a rincones naturales como el vecino valle del Ambroz.

Manuel Mateo Pérez
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Foto: Correcaminos112 / ISTOCK

PIORNAL

El caserío de la encantadora localidad de Piornal se esparce en una de las solanas del Valle del Jerte. Famosa por sus fiestas del Jarramplás, la localidad está unida por una escarpada carretera a la localidad de Garganta de la Olla y al Monasterio de Yuste, ya en la comarca de La Vera. El Valle del Jerte está cerrado por dos macizos montañosos. De un lado, los Montes de Tras la Sierra y enfrente la Sierra de Tormantos. En mitad corren las aguas del Jerte, un río de aguas permanentes. De hecho, decenas de gargantas y saltos de gran belleza lo alimentan a su paso.

Valle del Jerte, España. | Correcaminos112 / ISTOCK

TORNAVACAS

El Valle del Jerte está salpicado por pequeños pueblos que viven de la agricultura. En ellos anida un ánimo permanente de tranquilidad y buena conversación. Unas diez mil personas lo habitan desde los caseríos del puerto de Tornavacas hasta Valdastillas, el municipio más próximo a la ciudad de Plasencia. Tornavacas es un paraje fronterizo con las tierras de Castilla-León. La Nacional 110 sube hasta la localidad abulense de El Barco de Ávila. Es obligatorio pasar en su mirador. Desde allí se advierte un paisaje rugoso de montes y valles siempre verdes.

Tornavacas, Valle del Jerte, Extremadura. | BestTravelPhotography / ISTOCK

PUERTO DE HONDURAS

Es uno de los miradores más impactantes de la comarca. La carretera es un poco mareante debido a la gran cantidad de curvas, pero subir hasta aquí habrá merecido la pena. El paisaje vegetal va cambiando conforme se asciende. De los omnipresentes cerezos se pasa a los castañares y después a los robledales que crean un tupido bosque en la parte más elevada de la cordillera que forman los denominados Montes Tras la Sierra.

Nuevamente abajo, en las profundidades del valle, aguarda la localidad de Cabezuela del Valle, la única que en el Jerte está considerada conjunto histórico artístico.

Cabezuela del Valle, Valle del Jerte, Extremadura. | BestTravelPhotography / ISTOCK

LAS AGUAS DEL RÍO AMBROZ

El río Ambroz riega la tierna y verdosa dehesa donde pastan vacas y cerdos ibéricos. Es uno de los rincones naturales y paisajísticos más bellos del norte de Extremadura. En Guijo de Granadilla, en mitad de los anchos horizontes y los cielos añiles, nació el escritor y poeta José María Gabriel y Galán, que narró como muy pocos las grandezas y miserias de estos campos norteños. En Guijo abre la casa museo donde halló la muerte allá por 1905. Un pantano, un pequeño mar interior en el corazón del norte extremeño, lleva su nombre.

Río Ambroz | Estellez / ISTOCK

HERVÁS

Es la judería mejor conservada de España. Hervás, declarado conjunto histórico artístico, es la población más bella del Valle de Ambroz. La villa encierra un laberíntico caserío y en torno a la iglesia renacentista de Santa María de las Aguas Vivas, levantada entre los siglos XVI y XVII, se dispersan las calles y las plazas. Posee un barrio hebreo estrecho y sinuoso, de blancas casas construidas en adobe y maderas entrelazadas. Próximo a la Judería queda la iglesia consagrada a San Juan Bautista, de estilo barroco. Poee dos museos, uno de arte contemporáneo y otro dedicado a la moto clásica.

Río Ambroz que pasa por la ciudad judía de Hervás, Cáceres. España. | edufoto / ISTOCK