Cinco excusas para encontrar en Campo de Borja tu refugio aragonés

Historia, arte, naturaleza, vino… y algún otro episodio curioso

Noelia Ferreiro
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Foto: cineuno / ISTOCK

No siempre reconocida como debiera, esta comarca del noroeste de Zaragoza ofrece discretos encantos que, cuando se descubren, resultan definitivos:

El Monasterio de Veruela

Imprescindible la visita a este impresionante conjunto arquitectónico que data del año 1145 y que es famoso por la huella de Gustavo Adolfo Bécquer, que ha quedado impresa para siempre en lo que él propio poeta sevillano denominó “el Escorial de Aragón”. De su estancia, allá por 1863, el ilustre representante del romanticismo español halló la inspiración para algunas de sus obras más célebres, como el relato El monte de las ánimas o las inquietantes cartas Desde mi celda que escribió confinado entre sus gruesos muros.

Monasterio de Veruela | curtoicurto / ISTOCK

Hoy, además del claustro y las distintas salas, destaca el Espacio Bécquer, que recoge la relación del poeta con el lugar. Aunque el monasterio se puede recorrer de forma individual, lo mejor es hacerlo con una visita guiada de 50 minutos que no supone coste adicional al precio de la entrada. Abre todos los días excepto los martes, de 10:30 a 18:00 horas, aunque fuera de los meses de verano únicamente se realizan visitas guiadas los fines de semana y festivos en los siguientes horarios: 11.30, 12.30 y 16.00 horas.

El Parque Natural del Moncayo

Alpinismo, senderismo, escalada, vía ferrata, equitación, rutas ornitológicas y micológicas… y otras muchas actividades se pueden practicar en este impresionante espacio natural que consta de 11.000 hectáreas.

Parque del Moncayo | Fernando Rojano / ISTOCK

Un parque que tiene como protagonista al monte Moncayo, el techo de la Cordillera Ibérica, al que se puede subir iniciando la visita en Agramonte para ascender por una carretera forestal hasta el Santuario de la Virgen del Moncayo y continuar por una senda hasta la cima. Por el camino saldrán al paso encinas, carrascos, hayas y pinos negros.

Para no perderse, el parque dispone de tres centros de interpretación en Añón, Calcena y Agramonte, donde se ofrece información completa sobre las diferentes rutas señalizadas para hacer a pie o en bicicleta.

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El Museo del vino

Estamos, no hay que olvidarlo, en el imperio de la garnacha. Y emplazado en el municipio de Vera del Moncayo, anejo al Monasterio de Veruela, encontramos el Museo del Vino, uno de los pioneros de España en su género. En él se expone la más completa información sobre la Denominación de Origen de estas tierras: Campo de Borja. Y lo hace con un componente didáctico e interactivo que no sólo muestra la vertiente teórica sino también el proceso del vino desde la cepa a la copa.

Museo del Vino | willtron

Con vídeos explicativos, un taller de los sentidos y, por supuesto, una sala de catas, este impecable centro de interpretación brinda un paseo teórico por lo que constituye la seña de identidad de la zona. Abre todos los días excepto los martes de 10:30 a 18:00 horas (de octubre a marzo) y de 10:30 a 20:00 horas (de abril a septiembre).

El arte mudéjar

Ojo al mudéjar aragonés que constituye una singularidad, claramente diferenciado del resto de los focos peninsulares, motivo por el que la Unesco lo declaró Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Tabuenca | alehadero

Este mudéjar está presente en Campo de Borja, cuyo arte se ha basado siempre en una fusión de las tres culturas (cristiana, musulmana y judía), y del que encontramos bellas muestras en torres como la de la iglesia de Agón, la de la Asunción de Pozuelo o la de San Juan Bautista de Tabuenca.

El Santuario de la Misercordia

Vale, no queríamos incluirlo, pero se van a cumplir diez años de la desafortunada restauración de Cecilia Giménez que dio la vuelta al mundo. Todos saben de lo que hablamos: el famoso (y distorsionado) Ecce Homo, convertido de pronto en un icono popular que hasta tuvo sus páginas de gloria en periódicos como The Independent, Der Spiegel o Libération.

Para verlo hay que dirigirse a cinco kilómetros de Borja por la CV-606 en dirección a la Muela Alta. Allí aparece este pequeño santuario en cuya ermita, se encuentra el Ecce Homo. La visita, que cuesta un euro, puede realizarse todos los días del año (incluidos festivos).