5 escapadas de fin de semana para hacer más dulce "la Vuelta al cole"

Porque con el fin del verano no se acaban las ganas de viajar…

José Miguel Barrantes Martín
 | 
Foto: QartHadasht / ISTOCK

Volvemos poco a poco de las vacaciones de verano y comienza de nuevo la vuelta a las rutinas. Sin embargo, nuestras ansias viajeras no se detienen y buscan nuevos horizontes y diferentes lugares para descubrir.

Exploramos otros destinos y los traemos a la palestra con el fin de que "la Vuelta al cole" no nos deje un mal sabor de boca. Escapadas de fin de semana para los meses venideros que despiden el verano con la mejor de las sonrisas.

1. A Guarda

Allí donde muere el río Miño y se ciñen las fronteras entre España y Portugal aparece la localidad de A Guarda. El más meridional de los municipios de la provincia de Pontevedra, en el extremo sudoccidental de Galicia, nos presenta una población con una característica línea costera en la que discurre un paseo marítimo que abarca todo el puerto hasta el espigón en cuyo inicio se encuentra el Museo del Mar.

A Guarda | Mercedes Rancaño Otero / ISTOCK

El Monte de Santa Tecla, con sus más de trescientos metros sobre el nivel del océano Atlántico, nos permite sobrevolar con la vista este interesante núcleo urbano al mismo tiempo que nos sirve de mirador hacia el vecino Portugal. El castro de Santa Trega, uno de los más emblemáticos de Galicia, se erige como el punto más destacado de esta elevación y pone el punto de imprescindible visita de los alrededores de A Guarda.

2. Comarca de Sayago

A pesar de ser uno de los territorios con menor densidad de población de España o, tal vez, gracias a ello, la comarca de Sayago representa uno de los espacios rurales más interesantes del país.

Aquí, donde la penillanura se hace eco bajo un cielo inmaculado de estrellas, berruecos, encinas, quejigos y jaras conviven con pueblos que se escriben con mayúsculas. Testigos fieles del pasado, su arquitectura tradicional con la piedra como protagonista crea una simbiosis perfecta con las interminables líneas de mampostería de sus cortinas sayaguesas, que dibujan los campos creando un paisaje difícil de equilibrar de mejor manera.

Fermoselle | WillSelarep / ISTOCK

Históricas localidades como Peñausende o Fermoselle se unen a la larga lista de pequeños pueblos y pedanías que inundan esta comarca del oeste de la provincia de Zamora. Lugares donde pervive una tradición artesana que ha trascendido incluso las fronteras nacionales, como es el caso de la famosa alfarería de Pereruela.

17 escapadas para 17 comunidades autónomas

3. Sax y la Sierra de Maigmó

El interior de la provincia de Alicante tiene mucho que añadir a todo lo que concierne al turismo costero de sol y playa de la zona.

La comarca del Alto Vinalopó cuenta entre sus poblaciones más destacadas con Sax, una localidad de fuerte influencia musulmana que se encuentra coronada por su magnífico castillo en lo alto de un promontorio rocoso. Una fortaleza bellísima, de dos grandes torres unidas por murallas almenadas y la ermita de San Blas a sus pies. El gran reclamo de un lugar de visita obligada cuyo casco histórico de estrechas callejuelas son una invitación al sosiego.

Sax | typhoonski / ISTOCK

Una tranquilidad que podemos experimentar también en la cercana sierra de Maigmó, un espacio protegido perfecto para realizar rutas de senderismo, en cuyos dominios se encuentra el área recreativa conocida como "el Balcón de Alicante", un impresionante mirador desde el que se alcanza a ver el mar Mediterráneo.

Sierra del Maigmó | soniabonet / ISTOCK

4. Hecho y la Selva de Oza

Junto a la frontera de Navarra, el pueblo de Hecho es uno de los más desconocidos de la comarca de La Jacetania y, sin embargo, es un lugar idílico del Pirineo que bien merece una estancia, tanto por la localidad en sí como por los espectaculares paisajes que lo rodean en el valle del mismo nombre.

Hecho | LUNAMARINA / ISTOCK

Casas de piedra con balcones adornados y tejados de pizarra coronados por curiosas chimeneas que respetan a la perfección la típica arquitectura de montaña, además de un rico folclore personalizado en sus bailes y, especialmente, sus trajes tradicionales. El Museo Etnológico Casa Mazo expone todo este pasado y pone de relieve una cultura local que ha traspasado las fronteras regionales.

Valle de Hecho | estivillml / ISTOCK

Mientras, en los alrededores, el trazado del río Aragón Subordán nos guía hacia un entorno privilegiado con espacios increíbles como la Selva de Oza.

5. Calatañazor y la Reserva Natural del Sabinar

Con apenas una cincuentena de habitantes, esta mágica localidad soriana es un destino obligado para aquellos que anhelen sumergirse en el transcurrir del tiempo. Calles empedradas y construcciones ancladas en el pasado, una muralla, un castillo, iglesias románicas y sus emblemáticas chimeneas cónicas, que parecieran emerger de casas erigidas por duendes… Y una curiosa leyenda, la que relata cómo Almanzor perdió aquí su tambor, en una comparación histórica con la pérdida de su imbatibilidad en batalla.

Calatañazor | Tomas Gonzalez Sanchez / ISTOCK

La estampa de la pequeña villa de Calatañazor sobre una elevación rocosa es belleza pura, flanqueada por el río Milanos en uno de sus costados y orientada en el flanco opuesto hacia una reserva natural única.

La Reserva Natural del Sabinar de Calatañazor cuenta con una de las masas boscosas de esta especie más densa de todo el mundo y está considerada como una de las mejor conservadas de la península ibérica, con longevos y portentosos ejemplares en su extensión.