Cinco destinos (no muy lejanos) para triunfar en Instagram

Rincones de postal, castillos de cuento, parajes misteriosos… lugares que son un caramelo para las redes sociales

Noelia Ferreiro
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Foto: goinyk / ISTOCK

Mikonos, un clásico que no falla

Es colgar una imagen de esta isla griega y multiplicarse los likes. Algo que no es de extrañar porque nada puede ser más fotogénico que esos rincones impecables: la magia de sus calles encaladas y cubiertas de buganvillas, la pintoresca belleza de la Pequeña Venecia con su hilera de casas sobre el mar, los molinos quijotescos asomados a un mar turquesa, sus playas atestadas de gente guapa y su ambiente de fiesta cosmopolita. Tampoco faltan atractivos apegados a la cultura clásica, aunque para ello habrá que acercarse a la Isla de Delos –declarada, toda ella, Museo Nacional-, a sólo dos kilómetros de la costa. Mikonos es (con permiso de Santorini) la reina de las Cícladas, un clásico que, pese a estar trillado, nunca falla en Instagram.

Mykonos | tepic / ISTOCK

Berlín, la reina de lo urbano

A muchos les sorprenderá saber que la capital alemana se cuela a menudo en el ranquin de las imágenes más subidas a las redes sociales. Porque puede que no sea la más bella ni la más romántica, pero lo que nadie duda es que se trata de la ciudad que mejor ha sabido absorber las tendencias urbanitas. Además, con una superficie ocho veces mayor que París, siempre queda un rincón por descubrir y esto es motivo suficiente para despertar curiosidad. ¿Lo más exitoso? Por un lado, las reliquias del Berlín antiguo, los hitos monumentales y las cicatrices del pasado. Por otro, el boom de espacios reciclados y locales trendy que coloca a la ciudad a la vanguardia de la arquitectura moderna.

Berlín, Alemania | bluejayphoto / ISTOCK

Aquí no hay foto mala: estos son algunos de los destinos más fotogénicos del mundo

La Capadocia y su magia única

Será porque se trata de un paisaje que no parece de este mundo, pero las archifamosas “chimeneas de las hadas” son también en Instagram un éxito asegurado. Claro, por algo este lugar formado de caprichosos valles, columnas y monolitos que la erosión ha modelado en toba volcánica a lo de miles de años ha sido todo un capricho para varios de los grandes imperios: hititas, persas, romanos, bizantinos, otomanos… Hoy esta joya de Turquía, emplazada en la Anatolia central, atrae a miles de visitantes, ansiosos por capturar estas formaciones de aspecto fantástico que recrean columnas de piedra con terminaciones en forma de hongo y que pueden alcanzar hasta 40 metros de altura.

Capadocia | benstevens / ISTOCK

Stonehenge, belleza y misterio

Imprescindible para triunfar en  Instagram es también el yacimiento prehistórico más famoso de Europa que, además de su extraña belleza, resulta todo un imán para quienes disfrutan con los enigmas. Y es que viajar a estos territorios de Inglaterra, en el condado de Wiltshire, regala no sólo la mágica contemplación de este conjunto de menhires dispuestos en círculo sino también la emoción del misterio: no se sabe con certeza el origen de su construcción, que se ha atribuido a romanos, sajones, daneses, el mago Merlín, los druidas y las primeras comunidades agrícolas de Gran Bretaña. En cualquier caso, es una reliquia de la Edad del Piedra que resulta espectacular con la caída del sol, cuando adquiere un tono melancólico.

Stonehenge | Mlenny / ISTOCK

Neuschwanstein, el castillo entre las nubes

¿Cómo no iba ser este lugar uno de los más valorados si es pura fantasía romántica? Neuschwanstein, el castillo más famoso de Alemania, fue uno de los caprichos que el excéntrico Ludwig II (el llamado Rey Loco) mandó construir en un hermoso paraje de fábula: sobre el desfiladero de Pöllat, en los Alpes Bávaros, bordeado de los lagos Alpsee y Schwan. Y aunque se trata más bien de un palacio, puesto que no dispone de elementos defensivos, en realidad era la idealización de un castillo medieval en el que las torres y los muros armonizaran con las montañas y los lagos. Una guarida donde poder retirarse en su propio mundo poético y que hoy es uno de los rincones más fotografiados del mundo.

bluejayphoto / ISTOCK