¡La Torre Eiffel reabre sus puertas! 5 cosas que (seguramente) no sabías del icono parisino

Es el monumento pagado más visitado del mundo, y un icono de París. Hoy celebramos su reapertura con cinco curiosidades que, quizás, desconocías.

Álvaro Martínez Fernández
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Foto: Il Vagabiondo

La Torre Eiffel ha vuelto a abrir sus puertas a los visitantes tras nueve meses cerrada. Ha sido su cierre más largo desde la Segunda Guerra Mundial, pero esta vez debido a la pandemia de coronavirus.

Pero ahora, los ascensores del icono de París: la conocida como ‘Dama de Hierro’ vuelven a estar listos para volver a la vida transportando a los viajeros hasta su cumbre a 300 metros de altura.

Chris Karidis

Nosotros celebramos la reapertura de la Torre Eiffel, el monumento pagado más visitado del mundo, con cinco curiosidades que seguro te sorprenderán. ¿Las sabias?

1. Era un monumento efímero

En un principio la Torre Eiffel se concibió para ser destruida tras veinte años de la Exposición Universal. Sin embargo fue en 1900 cuando la Armada Francesa añadió una antena de radio en su punto más alto, salvándola de la destrucción.

2. La antena fue usada por los nazis

Durante la ocupación nazi de París, entre el 1940 y el 1944, la antena se utilizó para la difusión de la televisión alemana en la ciudad.

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3. Cambia de color cada 5 años

Y no es broma… cada cinco años la Torre Eiffel se debe pintar con más de 50 toneladas de pintura que eviten su corrosión. Y es ahí donde radica la razón por la que ha ido cambiando de color en numerosas ocasiones. ¿Cómo se decide el nuevo color? Lo deciden los visitantes votando en el primer piso como quieren que se pinte.

4. Su estatura… varía

Al estar hecha de metal no mide lo mismo en invierno que en verano. Tal es así que en verano este preciado monumento puede llegar a incrementar su tamaño en hasta 18 centímetros. ¿Por qué? Todo se debe a la expansión térmica del metal

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5. Fue durante mucho tiempo la estructura más alta del mundo

Durante 41 años la Torre Eiffel fue la estructura más elevada del mundo, hasta que en el año 1930, el Edificio Chrysler en Nueva York, le arrebató el título. En la actualidad el edificio más alto del mundo es el Burj Khalifa, en Dubai.