Cinco ciudades marineras para ver desde un barco

Hay barcos de recreo que navegan por las cercanías de pueblos y ciudades marineras. Son la mejor forma de contemplarlas desde la aguas calmas del océano Atlántico o el mar Mediterráneo. He aquí cinco deliciosos paseos frente a Málaga, Cadaqués, Vigo, Bilbao y Santander.

Carolina Oubernell
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La Bahía de Málaga

Desde Muelle Uno, desde uno de los lugares más animados del puerto de Málaga, frente a los restaurantes y tiendas de diseño más reconocidas de la capital de la Costa del Sol, parten los paseos en barco por la bahía. Hay numerosas compañías fluviales que organizan excursiones marítimas por los alrededores de la ciudad. Una vez fuera del puerto es posible contemplar desde la embarcación el skyline de Málaga: la Alcazaba, la Manquita (nombre cariñoso que recibe la catedral de la ciudad en la que solo se construyó una de las dos torres), el castillo de Gibralfaro y las conocidas playas de la Malagueta y el Pedregalejo.

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Cadaqués, la casa de Dalí

Hasta tres embarcaciones arriban a la playa de Gran y Esportal para recorrer la costa que rodea Cadaqués. Son excursiones deliciosas que parten de una de las playas más famosas del pueblo gerundense y que se internan por las aguas calmas de la bahía de Cadaqués, rodean la punta de Bou Marín y ponen rumbo a la isla de Portlligat. Frente a ella, en tierra peninsular, está la casa de Salvador Dalí. El paseo en barco sigue rumbo a las calas más desconocidas y encantadoras del norte de Gerona hasta llegar al Cabo de Creus, uno de los hitos geográficos más importantes de España donde en días de aguas tranquilas es posible divisar cetáceos y bancos de atunes.

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Vigo, rumbo a las Cíes

El puerto de Vigo es uno de los más activos y de mayor tránsito de Galicia. Junto al muelle deportivo amarran varias compañías navieras que realizan paseos en barco por el interior de la ría. Los barcos de pasajeros, la mayoría de ellos con cubiertas panorámicas, invitan a contemplar la ciudad pontevedresa en toda su panorámica. El barrio viejo, las iglesias marineras y los ensanches quedan a la vista de los pasajeros que buscan hacia el oeste la silueta recortada de las islas Cíes. Algunas embarcaciones amarran en el dique de la isla de Monteagudo. Los pasajeros descienden para pasear por la lengua de tierra que une Monteagudo con la isla del Faro desde cuyas alturas se divisa todo el archipiélago.

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De Santurce a Bilbao

La rían de Bilbao ofrece uno de los paseos en barco más encantadores del norte de España. Las compañías navieras de recreo parten del embarcadero de la plaza Pío Baroja de Bilbao y suben la ría por el puente de La Salle, dejan en la margen izquierda el Museo Guggenheim, la Universidad de Deusto, el edificio de El Tigre y el Museo Marítimo de Bilbao. Tras dejar atrás el tinglado portuario de Olabeaga-Zorrozaurre, los barcos cruzan el puente de Rontegi a las puertas de Barakaldo, dejan a la izquierda Sestao y llegan hasta el puente colgante de Portugalete. Los barcos alcanzan Las Arenas y Santurce y frente a los muelles de la ría viran de vuelta a Bilbao. 

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Santander, frente a la Magdalena

Hay en Santander un delicioso paseo en barco que parte de los muelles deportivos y se adentra por la bahía de la capital cántabra hasta el pequeño embarcadero de las dunas del Puntal y del estuario del Miera. Es un paseo de poco más de media hora que nos permite conocer Santander desde las aguas tranquilas del Cantábrico. Frente a los pasajeros queda el centro Botín, el Palacio de Festivales, el Museo Marítimo y la encantadora península de La Magdalena, coronada por el gran palacio real convertido en la actualidad en centro cultural y universitario.

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