Cinco ciudades de Europa para apurar el verano en modo urbano

Desde Copenhague a Dubrovnik, vacaciones sobre el asfalto

Noelia Ferreiro
 | 
Foto: nantonov / ISTOCK

Dicen que, por varias razones, ahora es el momento ideal para entregarse al turismo urbano. Una es climatológica, ya sin los rigores del calor y aún sin entrar en los meses fríos. Otra tiene que ver con la afluencia de gente, pues las preferencias de playa y montaña dejan a las ciudades vacías en los meses fuertes del verano. Y la otra hace referencia al arranque de la temporada cultural, ya que es ahora, con la vuelta a la rutina, cuando vuelve la vida a los museos, cines, teatros y demás espectáculos.

Por todo ello y porque redescubrir destinos es siempre un plan apasionante, proponemos cinco escapadas urbanas para apurar la estación más soleada sin resistirnos a aceptar el fin de las vacaciones.

1. Copenhague (Dinamarca)

Amable, ordenada y deliciosa resulta la capital danesa,  que hace gala de un relajado estilo de vida y de un bucólico paisaje urbano donde el diseño y la sostenibilidad juegan una baza prioritaria. Prueba de ello es su rendición a la bicicleta, el transporte más utilizado, que hasta cuenta para su uso y disfrute con un anillo ciclista (el Havneringen) para descubrir sus múltiples atractivos. Desde edificios clásicos como el Palacio de Amalienborg, residencia de la familia real, o el Teatro Real, que aglutina parte de la escena cultural; hasta barrios trendy como Nørrebro, plagado de bares de diseño y tiendas de estética vintage. También el Tívoli, el parque de atracciones más antiguo del mundo, y por supuesto la Sirenita del cuento de Andersen, la más fotografiada de Copenhague.

Copenhague | alxpin / ISTOCK

2. Dubrovnik (Croacia)

Muy diferente es esta otra ciudad croata, marcada por el sabor mediterráneo. Una urbe que logró recuperarse de aquel brutal bombardeo de 1991, que consternó al Viejo Continente, para resucitar con un magnetismo único. La calle principal, Stradun Placa, toda de mármol, que conduce hasta la Torre del Reloj en una fantástica fusión del comercio, el ocio y la fe, pasa por ser una de las más bonitas de Europa. Pero además están las callejuelas estrechas que la cortan con sus frondosas macetas sobre la escalera y su característica ropa tendida. Y ello por no mencionar la Ulica Zudioska o judería, la iglesia de San Blas, el Palacio Sponza… y, especialmente, los paseos al atardecer desde lo alto de sus murallas.

Dubrovnik | Dreamer4787 / ISTOCK

Cómo disfrutar del verano en Dubrovnik como un auténtico local

3. Tallín (Estonia)

Edificios góticos, atmósfera nostálgica, sabor medieval. Así es la capital de Estonia, una ciudad que parece haber sido diseñada según los parámetros de un cuento de hadas. Como prueba están los castillos, los callejones intrincados, los mercados antiguos… y hasta los propios fantasmas que uno puede imaginarse (existen, de hecho, diversas leyendas) en semejante escenario bucólico.  Por algo ha sido catalogada como una de las grandes joyas del Báltico, en la que, además de su belleza, destaca su animación: festivales de música cerveza local por doquier y una vida callejera que se desarrolla en las terrazas allá donde queden unos metros de acera disponibles.

Tallín | Eloi_Omella / ISTOCK

4. Lucerna (Suiza)

La que es, para muchos, la ciudad más bella de Suiza resulta muy interesante para una escapada en esta época del año. Porque además de su agitada vida cultural, hay que resaltar su admirable perfil urbano: el tinte bucólico de su casco antiguo, trazado de fachadas multicolores, iglesias barrocas y un magnífico puente de madera; la magia del lago del mismo nombre proyectando el reflejo del cielo y la brecha del río Reuss que divide la ciudad en dos. Y todo ello enmarcado bajo el impresionante paisaje de cumbres nevadas que proporciona el corazón de los Alpes.

Lucerna | AleksandarGeorgiev / ISTOCK

5. Glasgow (Escocia)

Amantes de la cultura y noctámbulos impenitentes han de elegir esta ciudad, la más grande de Escocia, recostada sobre el río Clyde. La razón es que se trata del paraíso del ocio urbano. Museos, galerías de arte, una interesante escena gastronómica y los pubs más auténticos de Gran Bretaña se dan cita en esta metrópoli moderna y atrevida. También música en vivo por las calles porque no olvidemos que estamos en la cuna de bandas tan carismáticas como Belle and Sebastian, Franz Ferdinand, Texas o Primal Scream. Que el ritmo no pare en la noche más joven.

Glasgow | ChrisHepburn / ISTOCK