No apto para miedosos: el castillo de Leap, el lugar más embrujado de Irlanda
Si lo visitas, corres el riesgo de encontrarte con el “Elemental".

Viajamos hasta el mismo corazón de Irlanda para encontrarnos cara a cara con uno de los lugares más misteriosos de la isla Esmeralda, un castillo entre cuyos muros han acontecido historias que es mejor olvidar y donde moran presencias que provienen del mundo de ultratumba.
Una fortaleza encantada y llena de encanto
Llegamos hasta el condado de Offaly, un territorio de la campiña irlandesa, de fuerte identidad, al que los turistas suelen acudir en busca de joyas patrimoniales como el castillo de Birr, las ruinas monásticas de Clonmacnoise o el célebre telescopio de Parsons, el Leviathan.

Aquí, entre bellos paisajes donde el verdor de los prados reina omnipresente allá donde miremos y conocedores de nuestra posición central en la isla –a no mucha distancia se encuentra el centro geográfico de Irlanda-, existe una fortaleza que ha sobrepasado el umbral de lo natural hechizando a los visitantes con sus historias fantasmagóricas derivadas de su largo y tenebroso pasado.
El Castillo de Leap, levantado a principios del siglo XVI por el clan de los O'Bannon, es en la actualidad una construcción que conserva aún en su exterior toda la sobriedad en sus piedras y un ambiente cargado de encanto en su interior que pareciera no haber variado un ápice durante siglos.
En él habita Sean Ryan y su familia, ajenos a aquel pasado o, más bien, en armonía con él, a pesar de que también han experimentado en sus propias carnes diversos episodios escalofriantes.

Las apariciones sobrenaturales en el castillo vienen de largo. No hay que olvidar que la fortaleza se emplazó en lo que se cree que fue un antiguo asentamiento druídico y la leyenda popular afirma que estos druidas habrían utilizado la magia para proteger este sitio sagrado. Más allá de la leyenda, lo que sí que parece cierto es que la época en la que comienzan a documentarse dichas apariciones corresponde a la propiedad del castillo por parte de Mildred Darby, esposa del heredero de la familia Darby, que lo poseía desde mediados del siglo XVII.
Fue en aquellos tiempos cuando, durante una renovación, apareció una mazmorra detrás de una pared de la capilla. En ella se encontraron los huesos de unas 150 personas, amontonados sobre púas de madera donde se cree eran arrojados, para darles muerte, a través de una trampilla que comunicaba este espacio conocido como “oubliette”. Una muestra del pasado siniestro que tuvo el lugar, como reafirma también la existencia de la conocida como Capilla Sangrienta, escenario de un fratricidio entre hermanos del clan O'Carroll mientras se oficiaba una misa.

En cualquier caso, se cuenta que cualquier rastro sobrenatural de toda aquella actividad sangrienta en el castillo permanecía en reposo hasta que Mildred Darby, aficionada al espiritismo, despertó estas presencias y, según se sostiene, pudo ser la causa indirecta del incendio que asoló la construcción en 1922.
Una historia rica y fascinante de fantasmas
No sabemos si quizás la mente creativa de la novelista Mildred, que escribía obras del género gótico en su época, alimentó la existencia de seres sobrenaturales en el castillo o si realmente existían o existen todos ellos –son numerosos los testimonios que afirman haber tenido experiencias con ellos mientras visitaban las diferentes estancias de la fortaleza–, pero lo cierto es que son muchos los fantasmas asociados a este sitio histórico. No obstante, se trata de uno de los castillos que más tiempo ha permanecido habitado en Irlanda y toda la literatura que ha circulado en torno a él ha generado con el tiempo un fenómeno hasta considerarlo el castillo más embrujado del país.
Unas de las historias más recurrentes son la de la Dama Roja y la de los espíritus de las niñas Emily y Charlotte, que son protagonistas de una buena parte de la actividad paranormal de la que han sido testigos los moradores y visitantes del castillo. Sin embargo, si hay un fantasma por excelencia que se identifica con Leap es el del Elemental, que marcó profundamente a Mildred Darby. Se trataría de un ser nauseabundo y repulsivo, mitad humano, mitad animal, cuyo rostro sepulcral indefinido y sus ojos sin vida – según describió la propia Mildred - helaría los sentidos.
El Elemental es un ser que pertenece a la cultura tradicional irlandesa y está entroncado con los rituales druidas, aunque en el castillo de Leap esa supuesta presencia se ha convertido en toda una institución del miedo. La realidad es que no se tiene constancia de ninguna aparición del mismo desde 1915 y los actuales propietarios nunca han sentido su presencia, pero quién sabe si durante nuestra visita podamos toparnos frente a frente con él...
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