Castellfollit de la Roca, una joya por descubrir en La Garrotxa

Se alza sobre un espectacular risco basáltico de 50 metros de altura y de casi un kilómetro de largo recortado por el río Fluvià

Álvaro Martínez Fernández
 | 
Foto: Eloi_Omella / ISTOCK
Eloi_Omella / ISTOCK

En la comarca de La Garrotxa, en la provincia de Girona, es donde nos encontramos con este pintoresco pueblo a las faldas del río Fluvià. Un pueblo al que le podemos atribuir varias peculiaridades.

La primera es que apenas tiene un kilómetro cuadrado de superficie, convirtiéndolo en el término más pequeño de la provincia de Girona y el segundo de toda Cataluña. También es peculiar porque se asienta sobre un gran risco basáltico de 50 metros de altura y casi un kilómetro de largo.

Eloi_Omella / ISTOCK

O lo que es lo mismo… es lo que conocemos como una de las joyas de España por descubrir. Además, no solo tenemos los encantos de este pueblo que se asoma al abismo… sino también la puerta de entrada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, de una espectacular belleza.

Belleza sobre el abismo

El acantilado de basalto donde se asienta el pueblo no es fruto de la suerte o de la magia, aunque pudiera parecer por su espectacular localización. Es, más bien, fruto de la erosión de los ríos sobre los restos de lava de erupciones volcánicas que hace miles de años cubrieron la montaña.

JackF / ISTOCK

Concretamente tenemos que remontarnos a dos erupciones que ocurrieron hace mucho, mucho tiempo. Una hace 217.000 años y, la otra, 192.000 años. Fue al enfriarse la lava cuando se crearon largas columnas de basalto de cincuenta metros de altura y casi un kilómetro de longitud que hoy son la definición de la postal perfecta.

JackF / ISTOCK

Ahora, además de un precioso pueblo, también es la única cantera basáltica activa de toda España. Tal es así que Antonio Gaudí utilizó el basalto de Castellfollit de la Roca para construir las columnas del Park Güell, uno de los espacios más interesantes de Barcelona.

Paseando por Castellfollit de la Roca

Es esta piedra volcánica, precisamente, la base que se utilizó para la construcción del barrio viejo de Castellfollit, formado por plazas y calles estrechas de origen medieval. Unas calles y espacios que nos llevarán hasta un extremo del acantilado, donde se nos topamos con la plaza de Josep Pla, una gran terraza con una espectacular vista del entorno natural.

fernandogarciaesteban / ISTOCK

Pero si hay un lugar que destaca entre la hilera de casas en lo alto del risco basáltico es la Iglesia de Sant Salvador. Esta iglesia estuvo afectada por un gran terremoto que ocurrió en el siglo XV y fue finalmente destruida durante la Guerra Civil. Pero a mediados de los ochenta el pueblo quiso recuperar su antiguo edificio como centro cultural.

Natalia_Saardam / ISTOCK

El templo actual, de estilo renacentista tardío y con un campanario de planta cuadrada, es la definición perfecta de la renovación cultural del pueblo.

Hacia el Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa

Castellfollit de la Roca es el punto de salida de numerosas rutas para descubrir un bello entorno natural, desde paseos tranquilos por callejuelas hasta caminatas entre bosques de ensueño.

aluxum / ISTOCK

Uno de ellos es cerca de la villa vieja, donde se halla un conjunto de pequeños huertos rodeados por una gran cantidad de caminos que forman parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Estos senderos permiten descubrir de cerca la pared de basalto y conocer la historia y la cultura del pueblo.

Otro itinerario interesante es el que sigue el trazado del río Fluvià y que sube hacia el pueblo por el camino viejo hasta llegar a la plaza de Sant Roc, las mejores vistas que podemos encontrar en la zona.