La Casa de Júpiter, de nuevo en Pompeya

Tras más de 2.000 bajo tierra, nuevas excavaciones en Pompeya han hecho emerger a la Casa de Júpiter, una de las más ricas de la ciudad italiana.

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Foto: scaliger / ISTOCK

Fue en el 79 d.C. cuando el Vesubio erupcionó de tal modo durante tres días que sepultó las ciudades de Herculano y Pompeya sin que sus habitantes tuvieran tiempo de evacuarlas. El mar de ceniza fue tal que enterró edificios completos y los cuerpos yacentes se calcinaron rápidamente -entre 300 y 600 ºC- dejando su molde en las cenizas solidificadas.

Esta catástrofe natural hizo que permanecieran intactos algunas verdaderas obras de arte de la época en forma de frescos y mosaicos. En este sentido, las continuas excavaciones de Pompeya han sacado a la luz la Casa de Júpiter, una de las domus romana más ricas de la antigua Pompeya que estaba parcialmente excavada. Además, en su interior, se han encontrado numerosos frescos que adornaban sus paredes.

Típica casa lujosa de Pompeya | Flory / ISTOCK

La Casa de Júpiter fue excavada por primera vez durante la época borbónica, entre los siglos XVIII y XIX, según muestran algunas zanjas y túneles, típicos de las excavaciones de esta época. Este domus debe su nombre a un al hallazgo en el siglo XIX de una representación de Júpiter sobre un pequeño altar o lararium y está compuesta por un atrio central rodeado por habitaciones y un largo callejón con balcones y una columnata.

Ha sido en la zona de Regio V donde se ha encontrado la bella ornamentación con la que contaba esta casa hasta ahora semisepultada por las cenizas del Vesubio. De ella, llama la atención que no es una ornamentación típica, sino que data del primer estilo ornamental, entre los siglos III y el I a.C., que no se puede encontrar en otras ciudades italianas.

Templo en Pompeya, | Anja Perše / ISTOCK

Entre los elementos decorativos se encuentran lastras -piedras más o menos planas- en forma de rectángulos y en colores vivos como el rojo, el negro, el azul, el amarillo y el verde, imitando al mármol policromado. Además, se han encontrado cenefas con molduras en estuco y numerosos fragmentos que se creen que pudieron formar parte de un friso dórico que coronaría el atrio del edificio. También se han encontrado en los muros representaciones vegetales y animales como dibujos del pavo real, helechos y ramas con flores.

Pero este no ha sido el único descubrimiento sino que a pocos metros de la Casa de Júpiter se ha encontrado un mural casi en perfectas condiciones que representa un sacrificio en el bosque, en torno a un olivo.