Las dos caras de los Pirineos: un invierno cargado de nieve

Las estaciones de esquí de ambos lados de la cordillera se disponen a vivir una de las mejores temporadas de los últimos años, gracias a las tempranas nevadas y a la fuerte inversión realizada.

Una joya invernal: bienvenidos a los Pirineos.
Una joya invernal: bienvenidos a los Pirineos. / Marga Estebaranz y Alfredo Merino

Las nevadas que cayeron el pasado noviembre en la cordillera pirenaica, unidas al frío que se instaló en la montaña las siguientes semanas, formaron el cóctel perfecto que ha provocado una de las mejores aperturas de la temporada de esquí de los últimos años. Este invierno, a ambos lados de la cordillera, se esperan récords de días de esquí y forfait vendidos, que es de lo que se trata.

“La última temporada cayó poca nieve, es cierto, pero sin embargo tuvimos los mejores resultados de la historia”, señalaba en el preámbulo de la apertura de pistas Xavi Ubeira, director comercial de Baqueira Beret. La producción de nieve artificial y el exquisito manejo del manto blanco, marca de la casa de la estación del Valle de Arán, son razones que lo justifican. “El cambio climático ha transformado el esquí. Nieva menos cada vez, pero, por contra, han aumentado los días soleados y de buen tiempo”, reconoce Pep Casasayas, jefe de marketing de la estación aranesa. La temporada pasada, en Baqueira hubo 96 jornadas de esquí con meteorología favorable, que es lo que más gusta a los esquiadores.

Les Angles (Pirineo francés)

Les Angles (Pirineo francés)

/ Agènce des Pyrénées

La extensa batería de cañones de última generación, capaces de fabricar nieve de cultivo con temperaturas al límite de cero grados, o incluso con temperaturas positivas, asegura un manto blanco sin tener que esperar a la llegada de las borrascas. Por esto los cañones de la llamada nieve de cultivo se llevan gran parte de las inversiones que se realizan en la actualidad dentro del turismo blanco.

Adriana Fernández

La estación aranesa cuenta con 622 cañones, 14 de los cuales se han instalado esta temporada. Estamos en la mayor estación de España, que presume de 173 kilómetros esquiables, repartidos en 130 pistas, la mayoría de nivel intermedio, y cuatro itinerarios fuera de pista. El 58 por ciento de tan amplio dominio está innivado con cañones que producen nieve artificial, lo que equivale a 100 kilómetros de descensos.

Estación de esquí de Les Angles

Estación de esquí de Les Angles

/ Agènce des Pyrénées

El mimo con el que los de Baqueira tratan la nieve hace el resto. “No tenemos secretos: en verano preparamos el terreno, eliminando lugares donde se acumulen neveros. Luego, las máquinas pisanieves trabajan todas las noches de la temporada invernal, para tener la nieve en perfecto estado”, añade Ubeira. Prueba de esto son las dos nuevas máquinas pisapistas incorporadas este año al parque móvil de la estación. El resultado final es ofrecer a los clientes la placentera experiencia de deslizarse por un tapiz blanco inmaculado. Esta temporada Baqueira inaugura cinco pistas azules, las preferidas por los esquiadores de nivel medio. Al tiempo, se han ensanchado ciertos descensos y se han trazado nuevas conexiones, que aportan mayor comodidad a los usuarios.

Más de mil cañones de nieve

En Formigal, buque insignia del holding aragonés de la nieve, se sigue la misma consigna: modernización de infraestructuras e innovación tecnológica. “Los dos últimos años hemos invertido 55 millones de euros en mejoras, de los cuales 40 se han destinado a la modernización de los sistemas de innivación de nuestras estaciones”, explicó Antonio Gericó, presidente ejecutivo del grupo Aramón, en la presentación de las novedades de la temporada.

Angléo Balnéo & Spa de Les Angles.

Angléo Balnéo & Spa de Les Angles.

/ Agènce des Pyrénées

Aramón integra las estaciones de Formigal, Cerler y Panticosa, en el Pirineo aragonés, junto con Javalambre y Valdelinares, en el Sistema Ibérico de Teruel. El grupo ha instalado estos años más de mil cañones de nieve de última generación, cuatro fábricas de nieve y tres balsas de almacenamiento de agua. La gran novedad de la temporada se ha instalado en Cerler, la estación del valle de Benasque, en la que el vetusto telesilla de Sarrau ha dado paso a un moderno cuatriplazas que facilita el tránsito entre los sectores Cota 2000 y Ampriu.

En el valle del Aragón, las estaciones de Candanchú y Astún mantienen esta temporada su proyecto 100K, nombre que refiere la extensión de la suma de sus dos dominios. Con un forfait conjunto, una lanzadera de autobuses las une por carretera. Es el preámbulo del proyecto más destacado, y por más tiempo anhelado, de la nieve altoaragonesa: la unión de Astún y Candanchú mediante un telecabina, cuyas obras ya están en marcha y se anuncia su conclusión para 2027.

Boí Taüll

Boí Taüll

/ ALFREDO MERINO

En las nieves catalanas, la mayor novedad la protagoniza Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, FGC, con la creación de la marca Pirineu365, que unifica las seis grandes estaciones que gestiona: La Molina, Vall de Núria, Vallter, Espot, Port Ainé y Boí Taüll. Nuevas web y app, y el FlexiPass, sistema de pago según uso de suscripción anual, que permite acceder a cualquiera de las seis estaciones sin pasar por taquilla, con el mejor precio garantizado y un sistema progresivo de descuentos.

En La Molina, el refugio Niu de l’Àliga ha acometido la segunda fase de sus profundas reformas. Por su parte, Masella, que gracias a su vecindad conforma con La Molina el dominio Alp 2500, ha mejorado los sistemas de nieve de cultivo y eficiencia energética.

Panticosa.

Panticosa.

/ ALFREDO MERINO

En Andorra, bajo la marca Grandvalira Resorts las estaciones de Ordino Arcalís, Pal Arinsal y Grandvalira han apostado fuerte para esta temporada. Una inversión de 39 millones de euros, de los que 11 se han empleado en mejoras de la producción de nieve de cultivo. Entre las novedades destaca el nuevo telesilla de El Tarter, en Grandvalira, y una cinta transportadora en Ordino. También se procede a la implantación del Mobile Pass, que permite acceder a los remontes y otros servicios de las estaciones a través del móvil.

Novedades en el Pirineo francés

En el lado francés aguarda una constelación de 38 estaciones de esquí para todos los gustos. Asequibles y de precios contenidos, tienen a los españoles entre sus más fieles clientes. Más de 700.000 cruzan cada temporada la frontera para deslizarse por las nieves de la vertiente norte de la cordillera. Suponen el 80 por ciento de los extranjeros que esquían en el Pirineo francés. Su conjunto presume de más de mil actividades lúdicas para este invierno. “Somos estaciones con alma; nosotros vendemos, además de esquí, tradiciones y gastronomía local, la experiencia de convivir con la gente que habitamos la montaña”, explica Florence Laparra, directora de proyectos de la Agence des Pyrénées, entidad interregional para el desarrollo, promoción y conservación de la cordillera.

Pal Arinsal, Andorra.

Pal Arinsal, Andorra.

/ MARGA ESTEBARANZ

En la parte más próxima al océano Atlántico, a tiro de piedra del País Vasco y Navarra, Gourette y La Pierre St-Martin son dos de las estaciones donde esto es bien visible. Gourette presume de ser el primer lugar donde se esquió en Pirineos, en el temprano 1903. Situada en el corazón de un circo de afiladas cumbres, tiene un tamaño medio. Este año ha realizado una inversión de 34 millones de euros en el llamado Plan de Montaña, que busca optimizar la gestión de los espacios y recursos, su sostenibilidad y la máxima seguridad para los usuarios. La Pierre Saint-Martin es igualmente una estación de tamaño medio, que invita al slow ski en su despejada parte alta, al tiempo que, si el tiempo lo permite, la vista alcanza hasta el Golfo de Vizcaya. La parte inferior de la estación está cubierta por espesos bosques, en cuyo interior discurre un dédalo de pistas para el esquí de fondo, travesía y excursiones con raquetas, con fin de etapa en lugares tan acogedores como el refugio de montaña Le pas de l’ours.

El grupo N’PY reúne las estaciones de esquí de Peyragudes, Piau Engaly, Grand Tourmalet (Barèges-La Mongie), Luz-Ardiden, Cauterets, Gourette y La Pierre Saint-Martin, además de lugares como el Pic du Midi.

Télésièges Peyragudes.

Télésièges Peyragudes.

/ Agènce des Pyrénées

Su tarjeta No Souci Pyrénées permite reservar forfait, seguro, alojamiento y resto de servicios, con descuentos de hasta el 20 por ciento, según fechas. Este año celebra su 20 aniversario. “Va a ser una temporada festiva de principio a fin, con eventos de todas clases, entre ellos un gran concierto en Cauterets. A esto hay que señalar que, al contrario de lo que se piensa en España, las estaciones del lado francés tienen los forfaits más económicos de la cordillera, esquiar en nuestras estaciones no es caro”, señala Gorka Mendikute, representante de la marca en España, y pone de ejemplo a Artouste, la pequeña estación ideal para las familias, que se distingue por haber renunciado a los cañones de nieve, que ofrece el forfait más barato de Pirineos: 24 euros.

En el corazón de la vertiente francesa, la región de Altos Pirineos concentra la mayor cantidad de centros de esquí. Luz Ardiden es uno de ellos. Este dominio de 60 kilómetros de pistas se dispone a concluir el Plan Horizonte 2026, que va a permitir disponer del espacio para principiantes más amplio de toda la cordillera. Supone la ampliación de la superficie esquiable, la instalación de dos cintas transportadoras, mejoras en innivación y remontes y un nuevo itinerario para raquetas de nieve.

Mirador del Roc del Quer, Andorra.

Mirador del Roc del Quer, Andorra.

/ Oleg_P

A ambos lados del Col del Tourmalet, el legendario puerto del ciclismo, el Grand Tourmalet, que integra las estaciones de Barèges y La Mongie, extiende sus pistas. Un conjunto que alcanza 100 kilómetros de descensos, el dominio más amplio del Pirineo francés. Ambas muestran dos caras del esquí. Más deportiva, elevada y salvaje, La Mongie integra una amplia urbanización en su base. Por el contrario, Barèges propone un esquí tranquilo, con áreas boscosas y un ambiente montañés a pie de pistas.

Entre ambas y en lo más alto se alza el Pic du Midi, en cuya cumbre está el histórico observatorio astronómico. Sus instalaciones cuentan con un puñado de habitaciones para alquilar. Nido de águila para contemplar las estrellas, desde donde para bajar esquiando hay que tener alma freeride. La mayoría no se atreve a ello, pero se conforma con recorrer la vertiginosa pasarela que se adelanta al vacío varias docenas de metros.

Cabaña de L'Aventure Nordique en Gourette, Pirineo francés

Cabaña de L'Aventure Nordique en Gourette, Pirineo francés

/ Agènce des Pyrénées

Grand Tourmalet ofrece una modalidad de forfait flexible. La tarjeta Flex es una fórmula con la que se paga solo por lo que se ha esquiado. Con un costo inicial de cinco euros, las actividades de esquí realizadas se cargan en la cuenta bancaria, que se salda al fin de la estancia en la nieve o al finalizar el mes.

En Peyragudes, el teleférico Skyvall continúa mejorando sus servicios. Esta temporada se han añadido 15 cabinas a su flamante teleférico, que posibilita el viaje desde los pueblos de Génos-Loudenvielle hasta la estación inferior, lo que permite prescindir del coche para recorrer la carretera de montaña.

En el oriente de la cordillera, Neiges Catalanes incluye seis estaciones, que integran más de 250 kilómetros de pistas, 160 kilómetros para el esquí nórdico y 250 kilómetros de itinerarios para raquetas. “Ofrecemos un forfait único para todas nuestras estaciones, con el 15 % de descuento en el de temporada”, señala Antonio Martín, representante del grupo.

Concluida la jornada de esquí y ya al pie de las laderas cubiertas de nieve, los valles de Aneu, Arán, Boí Taüll, Núria, Gállego y Aragón en España, y Aure, Aspe, Cauterets, Gavarnie y Ossau, en la vertiente francesa, ofrecen una constelación de destinos, cada uno compendio perfecto de tradiciones, arquitectura popular y monumentos.

Síguele la pista

  • Lo último