Todos los caminos llevan a A Coruña: siete planes con la magia del fin del mundo

Bosques, acantilados, playas y villas marineras se ocultan en la provincia gallega más tocada por el misterio y la leyenda 

Noelia Ferreiro
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Los amantes de la naturaleza, el mar, la mitología y el buen comer encuentran el paraíso en la provincia que mejor sabe condesar el codiciado placer gallego. Estas son algunas propuestas para convencerse de que en A Coruña todo puede ser posible:

Pasear por Fragas del Eume

El bosque atlántico de ribera mejor conservado de Europa brinda unos paseos a pie difíciles de olvidar. Especialmente en otoño, cuando el paisaje cromático alcanza todo su esplendor  gracias a los robles, chopos, fresnos, castaños, abedules… Escondido en el corazón de esta inquietante masa forestal, encontramos el mágico Monasterio de Caaveiro, con más de diez siglos de historia, desde donde se obtiene aquella panorámica que cautivó al mismísimo Lord Byron, enamorado de estos paisajes.

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Descubrir la fuerza de la Serra da Capelada

Sus más de 600 metros lo convierten en uno de los acantilados a pie de mar más altos del continente. Un rincón espectacular en el que dejarse hipnotizar por la furia del océano. Aunque existen numerosos puntos donde asomarse a la inmensidad, merece la pena contemplar las vistas desde el mirador de Vixía Herbeira, el pico más elevado. Cerca se encuentra el Santuario de San Andrés de Teixido, uno de los más venerados de Galicia, sobre el que pesan múltiples leyendas. Aquí, como reza el dicho, “quien no va de muerto, va de vivo”. 

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Hacer los Caminos de Santiago

Aunque todos los Caminos de Santiago transitan por la provincia de A Coruña, dos de ellos en concreto la atraviesan en su integridad: El Camino Inglés y el Camino Fisterra-Muxía, que trazan un recorrido maravilloso a lo largo de senderos de cuento. A la belleza natural de esta aventura hay que sumar el encuentro, la meditación, el arte y la historia que asaltan en cada tramo, mientras se siguen estos pasos marcados a través de los siglos. 

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Descubrir las playas de la Costa da Morte

En este tramo coruñés cargado de mitología y de misterio se concentran las playas más descomunales del litoral gallego. Y aunque son muchas las que merecen su visita, las idílicas Balarés, Razo, Caion o Baldaio gozan de merecida fama. En ellas, además de refrescantes chapuzones, hay mucho por descubrir. Pintorescos puertos, auténticas marisquerías y senderos que rodean el mar desde Carballo a Laracha.

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Maravillarse con la Cascada de Ézaro 

Sin duda una parada imprescindible para los amantes de los más espectaculares espacios naturales. En Dumbría pueden presumir de tener la única cascada de Europa que desemboca directamente en el mar. Eso sí, antes de convertirse en catarata, el río Xallas es retenido por tres embalses, conformando unos parajes altamente recomendables tanto por su belleza paisajística como por su abundante flora y fauna.

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Perderse por las villas marineras de Muros, Corcubión y Noia

El mar en la provincia de A Coruña representa una forma de vida para muchos de sus municipios. Muros, Corcubión y Noia son ejemplos excepcionales de villas detenidas en el tiempo, en las que apreciar la tradición pescadora y el inconfundible sabor marinero. Y en las que también disfrutar de la abundante y extraordinaria gastronomía gallega. 

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Aspirar la mística del Faro de Fisterra

Claro, no podía faltar el rincón más misterioso de A Coruña. Emblemático como ningún otro es este faro, el situado más al Oeste de Europa, sobre el que fue considerado, durante mucho tiempo, el cabo del fin del mundo. El finis terrae. En miles de años se pensó que, más allá, tan sólo existía una sima acuosa en la que el sol se apagaba cada noche y a través de la cual se llegaba a una región de tinieblas, poblada por monstruos marinos. Hoy se sabe que nos es así, pero el lugar sigue desprendiendo una mística particular. Y su belleza se mantiene con el mismo halo de magia.

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