Cafés de Praga

Eduardo Grund

Sería en 1714 cuando el armenio Georgius Deodatus Damascenus, alias El árabe, se convirtió en el primer vendedor de café de Praga, por lo que en 2014 se cumplen 300 años del primer café en la capital checa. El introductor de la nueva y estimulante bebida calentaba las jarras en plena calle sobre una sartén al carbón y, con el dinero ganado, abrió el primer café de Praga en la casa gótica de U Zlatého Hada (La Serpiente Dorada), situada en la Vía Real de Karlova. Trescientos años después todavía se puede saborear una taza de café en el mismo lugar, cerca del Puente de Carlos, pues se conserva el establecimiento con el mismo nombre, aunque con una pátina contemporánea.